santa cruz

El Gobierno de Canarias procede a la clausura total del Balneario

Una valla recorre todo el perímetro de la parcela sobre la que se levanta el Balneario, impidiendo de este modo el acceso al edificio. | FRAN PALLERO
Una valla recorre todo el perímetro de la parcela sobre la que se levanta el Balneario, impidiendo de este modo el acceso al edificio. | FRAN PALLERO

El Gobierno de Canarias ha procedido al cerramiento de todo el perímetro de la parcela que ocupa el antiguo Balneario de Santa Cruz, la misma que hasta ahora tenía una clausura parcial y que no impidió que el pasado verano se colaran en su interior tres jóvenes, resultando herido uno de ellos al sufrir una caída en el interior del edificio. Una valla metálica recorre todo el edificio impidiendo el acceso no sólo al inmueble sino también a la parcela en la que también está el foso de la antigua piscina y canchas deportivas.

La Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Canarias confirmaba ayer a DIARIO DE AVISOS que los trabajos, que se han venido desarrollando en los últimos días, ya han finalizado, tapiando y asegurando todo el Balneario. El pasado mes de noviembre, el director general de Patrimonio, Arturo Cabrera, ya confirmaba que se procedería al blindaje del inmueble por seguridad, una vez que se había realizado el estudio del estado en el que se encuentra el edificio.

Dicho informe consistió en la realización de 24 catas de vigas y columnas que llevaron a cabo los los técnicos de la Dirección General de Patrimonio para diagnosticar el estado de la estructura. Los técnicos se encargaron de determinar el frente de carbonatación en los pilares, el contenido de cloruros en el hormigón y el ensayo de aluminosis en viguetas prefrabricadas de forjado, pruebas todas ellas encaminadas a determinar si el hormigón y la estructura de acero que lo mantiene se encuentra afectada por la corrosión y si es posible su reparación. El director general de Patrimonio aclaró entonces que no existe riesgo inminente para el edificio, ni de derrumbe ni de desprendimientos.

“Está claro que es un estructura muy vieja y con muchos años y no está en condiciones y por eso incentivamos medidas de seguridad para evitar cualquier tipo de incidente”. Esas medidas, ya aplicadas, consistieron en el cierre de cualquier acceso al edificio ampliando así el tapiado de huecos en planta baja, la colocación de malla en fachada para impedir la caída de cascotes y el vallado y señalización de la parcela que ya se llevó a cabo dos años atrás.

FUTURO
En cuanto al futuro del Balneario, desde el Gobierno de Canarias se insiste en que debe ser una decisión consensuada entre Ayuntamiento, Cabildo de Tenerife y la propia Comunidad Autónoma. “Se trata de ver qué puede aportar el edificio a la ciudad, siempre en base a los criterios técnicos y a la viabilidad de todo el inmueble”, explicó Arturo Cabrera. A este respecto, el Consistorio capitalino se decanta por darle una utilización social a las instalaciones.

Memoria colectiva
El Balneario fue construido a principios del siglo XX y hasta su cierre definitivo, en la década de los 80, se convirtió en lugar de veraneo de miles de chicharreros. Hoy es un edificio en ruinas, invadido por la maleza y que apenas es una sombra de lo que fue. En él, las familias de Santa Cruz pasaban el verano, tanto en su piscina, testigo de las primeras brazadas de muchos niños, como en la playa de callaos que estaba a su lado y que era la zona de baño de Santa Cruz. Anexa al edificio, se encuentra la residencia José Miguel Delgado Rizo, distribuida en cuatro plantas y que en 1954 la Obra Sindical de Educación y Descanso la inauguraba como punta de lanza del fomento del turismo social, donde la clase proletaria sería la principal beneficiaria, de forma que podían, durante 15 días y por turnos, alquilarse las habitaciones y veranear en el recinto. Un ambulatorio, un centro para mayores o un espacio deportivo y de ocio, son algunas propuestas para recuperarlo.