CULTURA

Gustavo Díaz-Jerez se convierte en el Isaac Albéniz contemporáneo

Gustavo Díaz-Jerez (de espaldas) y el actor Francisco José Vera, ayer, en la función para escolares. / FRAN PALLERO
Gustavo Díaz-Jerez (de espaldas) y el actor Francisco José Vera, ayer, en la función para escolares. / FRAN PALLERO

Iberia, de Isaac Albéniz (1860-1909), está considerada una de las obras cumbres de la literatura pianística. No solo por su belleza sonora. La exigencia técnica que demanda su interpretación la colocan al alcance de muy pocos músicos. Este doble rasgo de exquisitez es el que pretende poner en valor la producción protagonizada por el pianista Gustavo Díaz-Jerez, presentada ayer en la Fundación Cultural CajaCanarias de Santa Cruz: la primera grabación, en alta definición, de las 12 piezas que componen la obra. Un producto de extraordinaria calidad física y audiovisual, ya disponible en tiendas y webs especializadas al precio de 19,95 euros, que confirma la dimensión artística del músico tinerfeño y devuelve a la actualidad al célebre compositor catalán, actor secundario en la escena contemporánea de la música clásica.

“Es una de las obras más difíciles que se ha escrito nunca”, señaló Gustavo Díaz-Jerez. “Pero no es tan conocida internacionalmente como debería. Este DVD quiere, sobre todo, ayudar a lograr esa difusión. Solo en China hay tantos pianistas como habitantes en España”. El intérprete tinerfeño considera que Iberia merece estar a la altura de obras tan populares como las sonatas de Beethoven y confía en que este trabajo le acerque a ese reconocimiento.

La grabación se llevó a cabo el pasado verano en el Paraninfo de la Universidad de Las Palmas, donde se halla “uno de los mejores pianos de España (Steinway Model D)”. En el equipo técnico del proyecto participó Antonio Miranda, uno de los ingenieros de sonido más prestigiosos. La cinta dura hora y media con un resultado de enorme espectacularidad, tanto sonora como visual. Díaz-Jerez realiza cruces vertiginosos de manos, saltos, acordes imposibles… “Hay pocos pianistas que se quieran atrever a tocar esta obra en su totalidad; esta es otra de las razones por las que no se ha interpretado tanto y que no se le haya reconocido lo suficiente. La dificultad es enorme, sobre todo en la última pieza del tercer cuaderno y en todo el cuarto”, asegura.

En cualquier caso, insiste, “estamos ante una de las obras cumbres de la historia”, cuyo encaje en esta producción audiovisual ha supuesto una exigencia infinita tanto para el músico tinerfeño como para el equipo técnico que lo ha rodeado. Fueron necesarios cinco días de trabajo; repetir una y otra vez cada pieza en busca de la mejor interpretación. Y abordar luego una faena casi chinesca de postproducción y masterización del vídeo. “Ha sido muy complicado, pero el resultado final es mucho más honesto. La edición está más limitada que grabando solo en audio y, por tanto, el discurso musical final es más real, más parecido a un concierto”. Junto a Gustavo Díaz-Jerez ha trabajado en este proyecto la discográfica nacional Music Orpheus.

Conciertos escolares en CajaCanarias

Coincidiendo con la publicación de este nuevo trabajo de Díaz Jerez, inspirado en la obra más virtuosa de Isaac Albéniz, la Fundación CajaCanarias ha organizado una serie de audiciones teatralizadas dirigidas a público escolar. Ayer tuvo lugar la primera de las funciones, que se repetirán mañana jueves y el viernes. El propio Díaz-Jerez se presenta en el escenario acompañado del actor Francisco José Vera y, bajo la dirección de Carlos Belda, ambos reconstruyen al personaje y varias de sus piezas musicales más significativas. Las tres sesiones, destinadas a alumnos a partir de nueve años de edad, han agotado las localidades disponibles, de carácter gratuito, a través de las solicitudes realizadas por diferentes centros educativos de Tenerife. “Se trata de contar quién era Albéniz y situarlo históricamente”, contó ayer Carlos Belda. “Ha sido un trabajo muy al modo de Wikipedia”, añadió. Junto a la brillante aportación del pianista tinerfeño, el director de la representación destacó el trabajo del actor Francisco José Vera, a quien definió como “uno de los mejores intérpretes canarios”. “Jugamos a que ambos son el mismo personaje, reproduciendo el espacio donde Albéniz componía y creaba. Ha sido muy entretenido y enriquecedor”, describió.