crítica

Hugo Pitti

Hugo Pitti es el pintor de la creación. En sus trabajos el color es elemento básico, fundamental, siempre meditado, de ahí que los resultados sean búsquedas ordenadas de una elevada carga de belleza. Actualmente interviene en la colectiva Carnaval Chicharrero III en el centro de arte La Recova, con motivo de las fiestas de las carnestolendas santacruceras, con un tema sugerente y sugestivo.

Hugo Pitti nace en la isla de Santa Cruz de Tenerife (1968) y es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de La Laguna. Sus dos primeras exposiciones individuales las realiza en La Laguna, Salas Toyota y Conca. Luego vendrían Descubriendo a Goya, Victimario, en el Taller Mayor de Madrid, Ex Libris, en la sala de arte de Los Lavaderos, interviniendo además en numerosas colectivas. Hugo Pitti o el poder de la imaginación, así lo llamó una de sus biógrafas, en que define su pintura, la temática, que en sus comienzos estaba individualizada por géneros, se ha ido ahora entremezclando poco a poco hasta sus últimas obras, en las que el paisaje, el bodegón, la religión, la historia, la novela fantástica, la poesía, incluso las canciones del momento, se combinan magistralmente para plasmar el todo que suponen sus últimos cuadros en los que cualquier asunto, referido a estos y a otros elementos, se muestra como esencial dentro del conjunto (Carmen Garrido).

Pienso que la religión y sobre todo el arte religioso han sido parte importante en su pintura, así sus vírgenes tienen dulzura en sus caras, aureoladas siempre con motivos que engrandecen al cuadro, o bien unos frailes con sus túnicas talares portando las sagradas escrituras, o se adornan estos lienzos con ángeles donde pueden aparecer cabezas de gatos o ratones.

Es la de Hugo una pintura muy sui generis, lo piensa, lo maquina en su intelecto, y aquí es donde el artista crea y colorea como lo sabe hacer. En un cuadro suyo pueden aparecer multitud de personajes, seres alados o simplemente animales domésticos que dan esplendor a sus trabajos.

En cuanto a los temas que impregna en sus obras, podemos destacar cualquier personaje del santoral cristiano, la luna, los pájaros, personajes que somete en muchas ocasiones en la simplificación de formas, líneas y colores. Pintor que deja bien claro su condición de observador, silencioso, que busca pacientemente el más adecuado instante plástico. Su pintura es honda y sutil como un adagio. Maneja el color con fuerza y garra, cada una de sus telas refleja una entrega apasionada impregnada de vitalidad, potente y hasta dramática en ocasiones. Utiliza la materia con abundancia, la controla y viste la forma consiguiendo expresar la emoción.

Pintura de personalidad destacable, utiliza el pueblo, la gente en el bullicio, donde destaca su imaginación creadora, incluso con mensajes escritos, la vorágine de la luz y del color, su espíritu religioso, los pasajes evangélicos, todo un vivir y pensar que hacen de la obra de este pintor un magnífico artista que ha llevado a sus telas no solo santos y santas del cielo, sino su yo, su ser, su fuerza íntima, que avalan cualquiera de sus obras.