ECONOMÍA

La Isla exporta su tradición agraria

Desde hace ya varios años la Isla ha potenciado sus conexiones con el continente vecino, no solo a nivel social y económico, sino también desde el ámbito de la cooperación. De hecho, a través de fondos concedidos por la Unión Europea (UE) se han ejecutado en las últimas décadas diferentes iniciativas promovidas por las administraciones canarias en países como Marruecos, Senegal o Cabo Verde.

Un ejemplo de estos lazos son los distintos proyectos que en materias como el turismo, la artesanía o los residuos lleva a cabo el Cabildo tinerfeño tanto en el continente africano como en las Islas de la Macaronesia, entre las que se encuentra, además de Canarias, los archipiélagos de Azores, Cabo Verde y Madeira. Precisamente, el área insular de Agricultura, Ganadería y Pesca lleva a cabo algunas iniciativas de intercambio de conocimiento, a las que pretende sumar otros proyectos a través de las nuevas convocatorias de la UE.

En este sentido, el consejero del departamento, Jesús Morales, explicó a DIARIO DE AVISOS que en estos momentos se está llevando a cabo un proyecto de intercambio de experiencias en lo que respecta a los vinos con Cabo Verde. La iniciativa, denominada Enomac, desde que se inició hace aproximadamente entre cuatro y cinco años, ha supuesto que los viticultores de este archipiélago hayan gastado en diferentes materiales como botellas, corchos o demás en torno a un millón de euros en Tenerife, según los datos manejados por el departamento. “Esto es un ejemplo de cómo generando confianza entre ambos territorios puede repercutir en el beneficio para la Isla”, indicó Morales.

El consejero insular indicó que esta iniciativa se puso en marcha gracias a la financiación europea, con el fin de mejorar la calidad de los caldos locales a la par que crear oportunidades para los viticultores tinerfeños.

Tras los resultados de otras acciones similares, el Cabildo solicitó mediante el proyecto Enomac profundizar en los estudios de caracterización de variedades autóctonas de vid, en concreto con variedades blancas y con un enfoque básicamente comercial, que permitiese la transferencia tecnológica necesaria a bodegas tanto de la Isla, como de la isla de Fogo, en Cabo Verde. Este último emplazamiento se eligió por su situación geoestratégica y su característico agrosistema ubicado a casi 2000 metros de altitud. De esta manera, se prevé que esta zona podrá aportar información ante los cambios climáticos que presumiblemente puedan afectar en un futuro a la Isla, así como facilitar la introducción de cambios tecnológicos.

En concreto, el Gobierno insular está asesorando a un grupo importante de bodegas de Tenerife en la elaboración de vinos blancos, producidos a partir de exclusivos varietales de listán blanco, gual, malvasía, albillo, verdello y marmajuelo, utilizando técnicas enológicas que permitiesen alargar la vida comercial manteniendo una calidad y diferenciación que los situase en el segmento premiun del mercado. En definitiva, demostrar y trasladar al consumidor la existencia de unos novedosos vinos blancos tinerfeños, capaces de competir con los mejores en el mercado local y convertirse en una bandera internacional. Este proyecto está abierto a todas las bodegas que quieran unirse al mismo, siempre dentro de los condicionantes estipulados. En estos momentos, los técnicos insulares han colaborado ya con once bodegas locales.
Para el asesoramiento se ha contado con un especialista, de reconocido prestigio internacional en la elaboración de distintas variedades de Europa y la Península. Se trata del ingeniero agrónomo José Hidalgo, cuyo conocimiento en nuevas tecnologías de vinificación ha permitido a las bodegas elaborar a partir de la pasada vendimia 14 vinos en Tenerife. Asimismo los técnicos insulares han dirigido tres elaboraciones en una instalación en Fogo (Cabo Verde).

El consejero insular de Agricultura explicó que además de esta iniciativa, el departamento del cual es responsable está trabajando en otros proyectos que elevará a Europa con el fin de captar fondos para su desarrollo. Estas iniciativas están planteadas para llevarse a cabo en las islas de la Macaronesia y en Senegal, además de Canarias.

Próximas acciones

Una de las iniciativas que se presentará será el proyecto Agrovid, enfocado también a la uva. A través de este programa se estudiará la diversidad varietal unida a sus formas de cultivo, sus sistemas de conducción, su manejo cultural y sus características productivas y peculiaridades culturales, con la finalidad de proteger los agrosistemas de la vid, haciendo un buen uso de los recursos naturales, culturales y paisajísticos característicos de cada zona. Teniendo en cuenta las nuevas orientaciones de las políticas de desarrollo rural europeas, valorizar el patrimonio rural puede contribuir al mantenimiento de la identidad de cada una de las zonas.
Dentro del programa de sensibilización de plagas y en enfermedades agrícolas, el Cabildo quiere presentar el proyecto Cuarentagria. Entre sus objetivos se encuentra formar a la ciudadanía y al sector agrícola sobre las plagas y enfermedades de cuarentena y la importancia de evitar su entrada, preparar a los agentes de aeropuertos, puertos y otros, en la formación y reconocimiento de estas, al igual que formar a los técnicos del sector sobre esta situación. Además se quiere establecer y promover los posibles trabajos y estudios de laboratorio y campo que sean estratégicos con las plagas ya establecidas en las distintas regiones implicadas en el proyecto. La iniciativa está planteada a llevar a cabo junto con Madeira, Azores y Cabo Verde. En Canarias, además del Cabildo participan la Universidad de La Laguna y la Consejería de Agricultura del Gobierno regional.

La última de las propuestas de cooperación puestas sobre la mesa, hasta el momento, es la iniciativa Transagro, enmarcada dentro del área de soberanía alimentaria, la cual se quiere desarrollar con Senegal y Cabo Verde. El proyecto busca transferir la tecnología y el conocimiento que se ha generado a partir de la experiencia insular en ámbitos como las técnicas de cultivo de hortícolas (papa, judías y maíz), las de conservación de recursos fitogenéticos agrícolas, el extensionismo agrario y desarrollo rural y la elaboración de proyectos de transferencia y experimentación agraria. De esta forma, se compartirán metodologías de trabajo y tecnología que propicie mejoras en el sector agrícola de estas zonas.