puerto de la cruz

Un mal necesario

El plazo de duración de los trabajos es de ocho meses y su presupuesto alcanza los 812.000 euros. | DA Una de las quejas es que el paso destinado para el tránsito resulta muy estrecho. | DA Entre el lunes y el martes se procedió a vallar toda la zona que es objeto de actuación. | DA
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El plazo de duración de los trabajos es de ocho meses y su presupuesto alcanza los 812.000 euros. | DA

Hay opiniones para todos los gustos, aunque en este caso, la mayoría de los comerciantes y vecinos coinciden: las obras de la calle de Quintana son un mal necesario para mejorar el aspecto, bastante deteriorado, de una de las principales vías peatonales de Puerto de la Cruz.

El lunes comenzaron los trabajos previos de la primera fase, en concreto, el tramo comprendido entre la calle de Santo Domingo y Punto Fijo, consistentes en la retirada de mobiliario urbano, vegetación y demolición de alcorques. Ayer, apuntaban los residentes en la zona, empezaron los ruidos y las molestias.

La obra, cuyo presupuesto asciende a 812.000 euros, financiados de manera conjunta entre el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento, se dividirá en cuatro fases técnicas para afectar lo menos posible a los comerciantes y empresarios.

Justamente para no perjudicar la campaña de Navidad, la Corporación insular pospuso la actuación hasta después de Reyes. Sin embargo, hay quienes consideran que se debería haber iniciado tras la Semana Santa, dado que esta fecha es temporada alta y ello también repercute en las ventas.

Es el caso, por ejemplo, de Orlando Gleixner, director de uno de los hoteles ubicados en la calle. “Me parece muy bien que se haga, es una necesidad, porque se trata de una de las calles más emblemáticas del municipio. Pero no sé si en nuestro caso es el mejor momento, quizás hubiese sido mejor después de Semana Santa”, apunta.

En la misma línea se pronuncia Ricardo Barroso, encargado de un establecimiento. “Es una mala época por los Carnavales, pero siempre es mal momento para comenzar una obra”, sostiene. Y también coincide en que en el futuro supondrá una mejora en las ventas, de la calle y del turismo en general, “y cualquier mejora siempre es bienvenida”, recalca.

Kerly Bauer, también encargada de una tienda, manifiesta que son los vecinos los que más comentan las consecuencias que van a traer los trabajos. “Los turistas están acostumbrados a que grandes ciudades como Madrid, Barcelona, París o Roma estén en obras a cada momento”, sostiene.

Lo que sí esperan todos es que las administraciones cumplan el plazo dado: dos meses por fases, es decir, ocho en total, y la ejecución del proyecto no se demore más de lo previsto porque ello sí supondría un perjuicio.

La actuación, que abarca una superficie de 3.216 metros cuadrados, contempla la remodelación del pavimento, nueva vegetación, alumbrado e instalaciones, entre otras mejoras. Al estar incluida en el ámbito de actuación de un Bien de Interés Cultural (BIC), la intervención ha tendido a la recuperación de los valores históricos de la zona, eliminando en lo posible todos aquellos elementos que distorsionan su configuración original y empleando materiales de calidad que perduren en el tiempo.

También se incluye la eliminación de todos los elementos añadidos que sobresalen del plano de la calzada, la repavimentación de la calle con piedra natural, la sustitución del mobiliario urbano, nuevos alcorques y jardineras y renovación de las especies vegetales.

Un paso estrecho y las alcantarillas
La mayoría de las quejas de viandantes y vecinos es que el camino que se ha dejado a uno de los costados de la calle de Quintana para el tránsito de peatones es “muy estrecho” y dificulta el paso de los coches de niños, sillas de ruedas y personas con problemas de movilidad. A ello, añaden, hay que sumarle que las alcantarillas se encuentran muy flojas y ello, unido al mal estado de la vía, supone un peligro. No obstante, hay comerciantes que aseguran que el espacio destinado “cumple con lo exigido para una obra de estas características”. En este sentido, conviene recordar que el proyecto contempla una nueva red de saneamiento, drenaje de pluviales, abastecimiento de agua potable e instalaciones de media y baja tensión y de alumbrado público. Además, está prevista la instalación de la red de fibra óptica y red general de alumbrado de fiestas.