CD TENERIFE

Un partido de mono de trabajo

El CD Tenerife visita esta tarde uno de los campos más complicados de toda la categoría: El Toralín. Allí la SD Ponferradina solo ha perdido un partido esta temporada. Además, para añadir más dificultad al choque, el terrno de juego berciano presentará unas condiciones singulares, pues estará en malas condiciones después de las fuertes lluvias que han caído esta semana en la ciudad leonesa.

Tampoco anda bien el Tenerife de José Luis Martí. Tras un debut fulgurante, el revulsivo que supuso la llegada del balear al banquillo tinerfeño se ha perdido. Ya son dos las derrotas consecutivas encajadas por los blanquiazules, que no ganan desde el pasado 12 de diciembre, es decir, casi un mes. Lejos quedan ya aquellas seis semanas consecutivas sin perder.

Sus dos últimos partidos se cuentan por derrotas (Valladolid y Alcorcón), por lo que al grupo tinerfeño le urge conseguir un triunfo para no revivir el infierno clasificatorio que padecieron cuando estaba Raúl Agné en el banquillo.

Los blanquiazules comienzan la jornada con dos puntos de ventaja con respecto a los puestos de descenso a Segunda División B y tratarán de conseguir una victoria que les permita aumentar distancias con la zona roja y afrontar la segunda vuelta con la posibilidad de ponerse metas más ambiciosas que la permanencia.

Martí recupera para el enfrentamiento a Alberto Jiménez, quien no pudo jugar el pasado lunes tras ser expulsado en Valladolid en el último partido de 2015. Martí dejó muy claro en la previa del partido que es un jugador muy importante para el equipo, por este motivo no es de extrañar que el de La Oliva salga de inicio a jugar el partido.

Todo indica que el preparador blanquiazul tiene planeado retornar al trivote para darle mayor consistencia defensiva a la medular. No hay que olvidar que el Tenerife es el equipo, junto a la Llagostera, más goleado de la categoría con 29 goles recibidos, mientras que los del Bierzo han sumado 20 de sus 26 puntos como locales.

Con Alberto acompañando en la medular a Aitor Sanz y Vitolo, el damnificado podría ser el atacante Cristo González.

Pocos efectivos
Los locales llegan al encuentro condicionados por las ausencias, cuatro de ellas en defensa por los lesionados Daniel Suárez, Pavón y Diego Seoane, y se une también Adán Gurdiel por sanción.

El entrenador madrileño cuenta con los justos para la retaguardia, con una única duda de si colocar a Alán Baró, que vuelve al equipo tras cumplir su sanción, en el lateral derecho o situarle como central, donde actuó el francés Samuel Camille, que tendría más dificultades dada su condición de jugador zurdo.

La medular parece clara, con los dos pivotes disponibles por la sanción de Jonathan Ruiz, Melero y Basha, ya que aunque Andy vuelve a la convocatoria casi dos meses después de su lesión, es poco probable que actúe de inicio. En las bandas hay muchas opciones, pues todos los jugadores convencen al técnico, aunque con mayores posibilidades en la titularidad para Acorán y Antón.

En la punta del ataque es donde también puede haber dudas, ya que la dupla que actuó frente al Albacete formada por Djordjevic y Berrocal demostró con goles su buen momento, lo que complica las opciones de la vuelta del capitán y máximo goleador del equipo, Yuri.

En juego está la primera victoria de 2016 para los dos equipos.

Un rival que asusta en casa

-Solvencia como local. La Ponferradina perdió la condición de equipo invicto como local en el último compromiso de 2015 ante el actual líder Deportivo Alavés y tras haber cosechado un empate en Albacete en el arranque de año.

-Antecedentes. El Tenerife tan solo ha vencido en una ocasión en sus visitas a tierras bercianas. Fue en la temporada 2013-2014 y obtuvo un escueto 0-1, gracias a un tanto anotado por el delantero de María Jiménez Ayoze. Los otros cuatro partidos que ha jugado en el Bierzo no son de grato recuerdo.

-Aviso a navegantes. “El jugador que no está rindiendo ni colaborando no jugará, no por ser jugadores con más o menos experiencia hay que tratarlos de diferente manera”. Así de claro y rotundo se expresó el pasado viernes Martí en sala de prensa. El jugador que no esté rindiendo, se quedará fuera, por mucho que tenga un peso destacado en el vestuario.