tribuna

Presupuestos: un ejercicio de responsabilidad

En estos momentos en los que empezamos a salir tímidamente de la crisis, sigue estando extendida la idea de que los economistas hablan un idioma que solo ellos conocen, haciendo incomprensible para el común de la población algo que, sin embargo, les afecta de lleno. Pero, por otro lado, estamos en un ciclo en el que hay que hablar a la fuerza de la economía, que lo ocupa todo y es el centro de las conversaciones diarias y la preocupación de la ciudadanía.

La sociedad ha pasado por años de graves apuros económicos que las instituciones, especialmente los ayuntamientos, con las limitaciones y restricciones impuestas desde el Estado, hemos tenido que abordar. Por ello, a nuestro pesar, se han tenido que recortar servicios que hemos venido prestando en tiempos de bonanza y asumir compromisos para paliar los efectos de la recesión económica.
En este contexto descrito, los Presupuestos municipales para 2016 que aprobamos el pasado miércoles, tendrán la clave de cómo se van a desarrollar las cosas en los próximos meses y de qué modo vamos a actuar el resto del año desde esta Administración, la más cercana al ciudadano y a sus problemas concretos.

Hacer unos presupuestos que contenten a todos no es tarea fácil. Por eso, ejerciendo nuestra responsabilidad, hemos intentado ser lo más justos posible, dedicando una cifra asumible, del 9% a la deuda que, inevitablemente, hemos tenido que contraer las administraciones en tiempos duros para atender a las demandas ciudadanas.

Para este ejercicio, nuestras prioridades siguen siendo claras: hemos duplicado lo destinado al Plan de Inversiones porque es la manera que tenemos los ayuntamientos de ayudar a crear puestos de trabajo locales. Asimismo, nos hemos centrado en dar cobertura a las necesidades sociales y en no subir los impuestos, dos propósitos que era fundamental cumplir para que esa mejora revierta de manera directa en la economía familiar.

Los rasgos que, con carácter general, mantiene este Presupuesto son el aumento de la inversión en rehabilitación de viviendas y en empleo. Asimismo, se contiene el gasto corriente, se recupera la inversión llegando a niveles de antes de la crisis y se reduce el período medio de pago a proveedores, que, para nosotros, es un objetivo irrenunciable y prioritario.

Es de destacar, en el capítulo de ingresos, como decimos, que no sube la presión fiscal y mejoraremos la inspección para que, cumpliendo todos con sus obligaciones, no haya que subir ningún tributo. Asimismo, se mantienen y mejoran los planes personalizados para dar facilidades de pago a quienes no pueden asumirlo. Además, se buscará financiación externa para muchos de los eventos que se hagan, de manera que no cuesten al erario público.

En lo tocante a los gastos hay que destacar que 69% de este capítulo estará destinado a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, esto es un 33% corresponde a servicios municipales en los que se incluyen la seguridad, la limpieza o el alumbrado; un 26% está dedicado a servicios sociales y a atención a la ciudadanía, un 10% a inversión en equipamiento, el 31% a gastos de funcionamiento y personal y el 9,61%, como ya hemos citado, es para el pago de la deuda que disminuye un 15% en 2016, lo que se traduce en unos 14 millones de euros.
Es, por tanto, un presupuesto que dedica un 70% a inversión directa para la ciudadanía, un porcentaje que ha aumentado y que nos permitirá hacer la política cercana y basada en criterios sociales que queremos para este municipio.

*Alcalde de San Cristóbal
de La Laguna
@josealbertodd