educación

La ULL hará obras para garantizar la seguridad de sus infraestructuras

Los últimos temporales de lluvia y viento dañaron las ya maltrechas instalaciones de la universidad. | DA
Los últimos temporales de lluvia y viento dañaron las ya maltrechas instalaciones de la universidad. | DA

La Universidad de La Laguna (ULL) se hace mayor. Así lo refleja el estado de algunas de sus infraestructuras más antiguas, que presentan un importante deterioro. Por este motivo, el Rectorado ha diseñado un plan de obras que espera solventar los problemas más graves a lo largo de este mismo año. Para conseguirlo, el pasado mes de diciembre recibió 600.000 euros del Gobierno de Canarias, una partida extra que no obstante solo ayudará a resolver parte de las necesidades más acuciantes.

En este sentido, el rector lagunero, Antonio Martinón, confirmó ayer al DIARIO que el Rectorado está en conversaciones con el Servicio Canario de Empleo (SCE) y la Consejería de Educación para poder llevar a cabo ese plan de obras en los próximos meses. “Estamos a la espera de que se nos apruebe esa propuesta, para hacerla realidad ya este año”, subrayó Martinón, quien confirmó que el objetivo es “hacer obras urgentes y muy ligadas a la seguridad de las personas y de los propios edificios”.

No en vano, este periódico ha venido informando de los problemas que presentan las cubiertas de algunas infraestructuras, con graves deficiencias de impermeabilización. De igual modo, el rector recordó la necesidad de concluir definitivamente edificios como la escuela de Ingeniería Informática o Bellas Artes, que a pesar de que fue inaugurada hace un año y medio, todavía tiene cosas por “rematar”. “Confío en que el nuevo acuerdo sobre financiación entre las universidades y el Gobierno regional, que debe ser una realidad en 2017, contemple una partida específica para infraestructuras, tanto en lo que se refiere a obras menores como a la financiación de nuevos edificios”, incidió Antonio Martinón, quien no obstante reiteró que “ahora lo prioritario es llevar a cabo una serie de actuaciones en los antiguos edificios, algunos de los cuales están muy deteriorados”.

Junto a este convenio con el SCE, la institución negocia con otras administraciones, como el Cabildo de Tenerife, la ejecución de actuaciones como la adecentación del acceso a la Central.

“La ley de financiación es necesaria”
El rector de la Universidad de La Laguna (ULL), Antonio Martinón, volvió a insistir ayer en la necesidad de que haya un marco estable de financiación para las instituciones isleñas. En esta línea, y como ya adelantó este periódico, está prevista una nueva reunión entre los rectores y la Consejería de Educación la próxima semana, para abordar lo que debe ser la financiación de las universidades canarias a partir de 2017. “La idea es tener concluida esta propuesta antes del verano”, denotó Martinón, quien dejó claro que la ULL es partidaria de que haya una ley de financiación universitaria, “que sea algo más que un acuerdo verbal, y que su estatus normativo sea aprobado por el Parlamento de Canarias.
“Primero tiene que haber un acuerdo entre el Gobierno y las universidades, y a partir de ahí que los grupos parlamentarios den su opinión y modifiquen lo que consideren oportuno”, subrayó el rector lagunero, quien manifestó que debe ser el Gobierno regional quien la presente.
Para Antonio Martinón, “contar con una ley de financiación elevaría el rango de la norma, obligaría más a todas las partes y le daría más categoría y compromiso al acuerdo, porque supondría tener el consenso de todos los representantes de la ciudadanía del Archipiélago”.
Unas “urgencias” de 15 millones
Apenas un mes después de tomar posesión como rector de la Universidad de La Laguna (ULL), Antonio Martinón cifró en 15 millones de euros las “urgencias” en infraestructuras de la institución académica. “Llevamos varios años sin realizar el mantenimiento ordinario de los edificios e instalaciones, de tal forma que las actuaciones que se hagan resultarán más gravosas a medida que aumente el retraso”, recalcó Martinón, quien insistió en que “sin la ayuda de las instituciones públicas no será posible abordar este plan, que solo pretende realizar las actuaciones más urgentes para garantizar la seguridad y potenciar la accesibilidad”. Hay que recordar que el recorte aplicado a la ULL desde 2009 supera los 26 millones, y desde hace tres ejercicios no se destina ninguna partida específica para infraestructuras universitarias.