Santa Cruz

Una última morada centenaria

José Manuel Bermúdez y Bernardo Álvarez depositan una corona de flores en la tumba de María Lastenia del Pino. / A. G.
José Manuel Bermúdez y Bernardo Álvarez depositan una corona de flores en la tumba de María Lastenia del Pino. / A. G.

Higinio Gorrín acude cada día al cementerio de Santa Lastenia de Santa Cruz de Tenerife a acompañar a su esposa, Úrsula Ruiz, fallecida hace cuatro años. Entre lágrimas relata que después de 55 años de matrimonio y siete más de novios (como los de antes) es imposible seguir con su vida como si nada, “fue tanto el amor que yo le di a esa mujer y que ella me dio a mi que es imposible seguir sin más, por eso, vengo todos los días a hablar un ratito con ella porque yo se que me escucha”. Higinio ha acudido al cementerio todos y cada uno de los días desde que falleció su mujer.

Historias como estas son las que encierran las paredes de un recinto, el de Santa Lastenia, que ayer celebraba sus 100 años de existencia, tiempo en el que ha acogido entre sus muros a 120.000 personas. Un sencillo acto protagonizado por el alcalde, José Manuel Bermúdez, acompañado de una representación de la Corporación municipal y junto al obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez, sirvió para rendir homenaje al primer fallecido que fue enterrado en el cementerio, una joven de 16 años llamada María Lastenia del Pino Rodríguez y que da nombre al camposanto.

El historiador Sebastián Matías Delgado, miembro de la Tertulia de Amigos de la Gesta del 25 de Julio, fue el encargado de hacer un recorrido por la historia de un recinto que abrió sus puertas en 1916, después de que el de San Rafael y San Roque se quedara pequeño y rodeado de edificaciones que impedían su ampliación. El alcalde intervino a su vez para detallar cómo se han mejorado los servicios funerarios en los últimos años, un cementerio que, recordó, triplicó su capacidad inicial para llegar hasta las actuales 32.000 unidades de enterramiento, sumar dos hornos crematorios y la mejora de las instalaciones en general. Junto a la mejora de los servicios también se ha producido un cambio en las costumbres que, como reconocen desde Cetensa, ha llevado que en la actualidad, prácticamente no se produzcan enterramientos ya que el 80% son incineraciones.

Los muros de Santa Lastenia acogen a 120.000 personas desde su inauguración en 1916

Este cambio en las prácticas funerarias es también el culpable de que los próximos proyectos a desarrollar en Santa Lastenia estén relacionados con la incineración. Según detalló Bermúdez, este mismo año, se procederá a la inauguración en el patio de Santa Rita, en el antiguo crematorio hindú, un pozo donde aquellas personas que no quieran enterrar las cenizas, las puedan depositar allí.

Paralelamente a este memorial, se está trabajando ya en el proyecto que permitirá, el próximo año, que Santa Lastenia cuente con un columbario para el depósito de las cenizas de los seres queridos. “Irá ubicado junto a la capilla central y está destinado a aquellas personas que optan por la incineración y quieren contar con un espacio en el que depositar la urna”, explican desde Centensa. Ahora la gente está utilizando los denominados nichos de restos para depositar las urnas, unos espacios que de esta forma se liberarían para su uso original.

En un repaso por los servicios que este centenario cementerio ofrece a la ciudad debe incluirse la tasa de cementerios, un servicio de mantenimiento que los usuarios han de abonar en breve al Ayuntamiento, después de que este levantara la suspensión que pesaba sobre ella.

Los robos obligan a instalar 40 cámaras

El aumento de actos vandálicos en el interior del cementerio de Santa Lastenia ha obligado al Ayuntamiento a incrementar la vigilancia mediante la instalación de cámaras en distintos puntos del espacio funerario. A las 32 cámaras de vigilancia que hay en la actualidad, se sumarán en breve entre ocho y diez más con el fin de identificar a quienes comenten estos destrozos. Según explican desde la empresa encargada de la gestión de los cementerios municipales, Cetensa, este incremento ha sido solicitado por los propios usuarios que han visto como los elementos de bronce o cobre que sirven de embellecedores de las lápidas son arrancados con el fin, sospechan desde la empresa, de ser vendidos en el mercado negro.

Junto a estos robos que ocasionan serios daños en los nichos y lápidas, los usuarios también se han quejado por el uso que algunos hacen del cementerio como lugar en el que practicar rituales de santería. De esta forma, son numerosas las quejas relacionadas con este asunto, cuyos restos encuentran los usuarios cuando acuden al día siguiente a Santa Lastenia. La instalación de las nuevas cámaras de vigilancia, informan desde Cetensa, se realizará en cuanto se finalice la instalación de fibra óptica en el recinto.