la entrevista del domingo

“Un nacionalista está al lado de su gente en el bar o en el establo, y eso se ha perdido”

En su retiro herreño, Tomás Padrón, que lo ha sido todo en la política insular y siempre ha opinado con agudeza, asiste de observador a este momento de grandes incógnitas, en el umbral de 2016,poniendo el foco en los problemas sin dejar de ser incisivo. “A última hora, alguien descolgará el teléfono y habrá Gobierno en España”, afirma. Y reprocha a los que tiene más cerca, Coalición Canaria (CC), la ceguera de no ser conscientes de su caída. Cree que al presidente Fernando Clavijo, “un hombre de empuje con ilusión”, lo están rodeando “las escuadras de la hegemonía capitalina”. A los 70 años recién cumplidos, hace memoria y compara: “Es otro mundo. Esta potencia mediática televisiva no tiene nada que ver con el 79 cuando empezamos.” Ahora, el Cabildo que él gobernó durante casi tres décadas, lo preside una mujer de su partido, Belén Allende -un descubrimiento suyo-, “capaz de poner firmes a hombres y mujeres”.

El expresidente herreño, que, hace 10 años, vio venir el Delta, advierte de que la organización nacionalista puede desaparecer y aconseja pasar un período a la oposición. El partido que fundó en 1979, la Agrupación Herreña Independiente (AHI), que ahora aborda un proceso de renovación interna, sigue siendo, a su juicio, un faro, tras conseguir, por octava vez consecutiva, un escaño en el Senado, el único del espectro nacionalista en las elecciones generales del 20D.

-¿Usted es adivino? ¿Cómo se olió el Delta en 2005?

“Nuestro equipo de seguridad y emergencia del Cabildo venía haciendo un seguimiento del ciclón, y en un momento determinado los técnicos vieron que se nos venía encima, y así lo confirmaba el Centro de Huracanes de Miami. Era domingo y decidimos suspender las clases del lunes. Del Gobierno de Canarias nos dijeron, ‘quién coño son ustedes para suspender las clases’, y le respondimos, ‘somos el Gobierno de la Isla’. Después cayó la que cayó en Tenerife.”

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-¿Y ahora qué tormenta política presagia?

“Un vendaval, eso es lo que ha sido el 20D en la política española, y en la canaria en lo que respecta al partido con el que tengo cierta concurrencia: CC. La temperatura política de este partido ha bajado de forma continuada desde hace muchos años. Pero ahora ha llegado ya a la hipotermia. Y si no espabilan, tendrán que irse a las Islas Mauricio a ver si allí tienen más éxito”.

-¿Cómo se sale de esa hipotermia?

“A lo mejor yéndose a la oposición durante un tiempo. Es un sitio sano para reestructurar y regenerar y quitar de en medio a muchos falsos nacionalistas que tienen dentro”.

-No se le ve contento.

“No, aquí no. En estas elecciones, que son generales, podríamos entender que al Congreso de los Diputados hubiera dificultades. El poder mediático centralizado puede mucho, llega lejos y es constante. Pero lo que ya no es comprensible es que en las elecciones al Senado, que son territoriales, de isla, como elegir a un presidente de Cabildo, pues no se saque senador, sino solamente en la isla de El Hierro. Algo grave está sucediendo”.

-Ahí estuvieron ustedes de nuevo sembrados.

“Sí, llevamos ocho legislaturas continuadas sacando el senador. Parece que conectamos con la gente. Pero en feudos como La Palma, Fuerteventura o Tenerife no se entiende que se quede en cuarto o quinto puesto”.

-¿Dice que hay algunos falsos nacionalistas en CC?

“No, no, hay un montón”.

-¿O sea, que están por estar?

“Están en el poder, que es lo que les interesa. Si no lo tuvieran, salen disparados. Por eso conviene ir a la oposición, para reestructurar este nacionalismo canario”.

-Fernando Clavijo es nacionalista, sin lugar a dudas…

“Sí, lo es, un nacionalista de forma inmediata, como le pasó a Paulino Rivero, que era un político batallador. Pero enseguida los rodean los centralismos políticos, económicos, sociales y mediáticos. Y van concentrando todo el poder en la capitalidad. No conectan con el resto de las islas ni con la periferia de las propias islas grandes. Y a Fernando Clavijo, que es un hombre con gran ilusión, un hombre de empuje, pues ya lo están rodeando las escuadras de la hegemonía capitalina, cuya visión mediocre ha sido siempre construir dos Canarias, la de los bienaventurados que tienen la suerte de estar en la capital y la de las islas colaterales. Con ese criterio no vamos a ninguna parte”.

-Tuvo un gesto inicial con ustedes, las islas no capitalinas, defendiendo la triple paridad para el reparto del IGTE, el nuevo fondo de desarrollo.

“Eso fue una gran voluntad que tuvo al principio, pero inmediatamente lo rodeó el gran poder mediático, político, económico y social centrado en las dos islas nodrizas, en las dos capitales, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria”.

-¿Tienen nombre y apellido esas ‘escuadras de la hegemonía capitalina’?

“Como siempre, son invisibles. Pasa como con los mercados a nivel mundial. Se sabe que están ahí y mandan mucho. Desde hace muchos años, hay gente en la sombra que están mangoneando. Ahora se arguye: ‘No es posible que el 20% de la población tenga la misma representación que el 80% que vive en las dos islas grandes.” Lo que no analizan nunca es por qué se producen esos desvíos de asentamientos poblacionales. Porque, si medimos, vemos que la superficie de las cinco islas periféricas tiene 3.900 kilómetros cuadrados y las dos grandes, 3.500. ¿Qué pasa, que en esa superficie hay mejor clima, mejor tierra, mejor sol, mejor agua? Pues no. Simplemente, que las políticas han sido desequilibrantes y la población se ha ido concentrando en las dos capitales. Y están ahora todo el día clamando por mayores autopistas y mayor cantidad de infraestructuras, para que el embudo de entrada a donde está el poder concentrado sea más amplio. Pero por muchos carriles que hagan no resolverán nada. Hay que distribuir la riqueza en todo el conjunto de Canarias”.

-¿Esa es su receta frente al 20-80%?

“Es que las políticas que se han aplicado siempre han sido negativas y centralistas. Ahora se aferran a un hecho consumado -la concentración poblacional- para demandar más en base a ese 80% demográfico. Yo digo que tiene que repartirse mejor en las islas que tienen mayores deficiencias de servicios e infraestructuras, para que la gente no tenga que desplazarse a las dos islas grandes. En los últimos tiempos, Gran Canaria ha estado destinando mucho dinero a la circunvalación uno, dos,tres, cuatro. Millones y millones de euros. Y ahora claman, sin embargo, por la carretera de La Aldea, que no es nueva, un riesgo no de ahora, de siempre”.

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-¿Le ha sorprendido que Antonio Morales haya sido beligerante con la triple paridad?

“Claro que me sorprende la postura del presidente del Cabildo de Gran Canaria. Cuando más tienen más se olvidan de los que tienen menos. En el 79 llegamos a los cabildos periféricos, tras las primeras elecciones locales, y el reparto económico del REF era poblacional.En aquel momento, las islas periféricas se reunieron y se unieron para echarlo a abajo. A El Hierro le tocaban 30 millones de pesetas al año. Como había poco dinero, no se hacía nada y la gente emigraba, y así en el siguiente censo había menos población aún y nos tocaba menos dinero; estábamos en un círculo vicioso de pobreza. Se compensó con un fondo de solidaridad y con el actual reparto del REF. Sigue siendo negativo, pero mejoró. Hombre, se entiende que un plan de desarrollo está para corregir esos déficits y equilibrar las Islas”.

-¿Teme a la reforma electoral?

“Claro, la tendencia es castigar a las islas periféricas. Porque cuando Morales habla de que no admite el reparto económico con la triple paridad hay un doble sentido: no quiere admitir la triple paridad política en el Parlamento. Que, de hecho, ya no existe, porque la dictadura de los partidos ha convertido a los diputados en cuatro generales con mando y los demás, soldados de plomos, incluso los del reemplazo de la islas periféricas”.

-¿Es un Archipiélago a dos velocidades?

“Exacto. Canarias se está rompiendo en dos. Las islas colaterales y las nodrizas, las periféricas y las dos capitalinas.La cesta de la compra de El Hierro nos cuesta el triple que en las islas capitalinas. Los billetes de avión son prohibitivos. Venir de la Península a El Hierro es imposible. Volar de Nueva York a Tenerife hasta se puede hacer por 186 euros. Pero de Gran Canaria a El Hierro, para un no residente, son más de 200 euros”

-De nuevo apelo a su recetario. ¿Qué hacer?

“Plantar cara. Por parte de los políticos de las islas periféricas. Hacer entender que por este camino se va a esa Canarias de dos velocidades, con desequilibrios y concentración poblacional, cuando no hay necesidad de ello. Tenemos derecho de sentirnos canarios iguales en cualquier parte del territorio canario donde vivamos”

-Alguien una vez pensó en despoblar El Hierro.

“Sí, para venir a cazar los veranos. Pondrían a los diez, once mil habitantes en unas cuantas barriadas en Tenerife y Gran Canaria, y El Hierro sería un coto de caza para venir periódicamente con botas altas a nuestros montes con perros adiestrados. Nos negamos a eso”.

-¿Qué pensó el otro día, cuando alertaban en París de las islas que desaparecerán bajo el mar?

“No solo en la Cumbre Climática. Mucho antes, unos científicos ingleses lanzaron aquella amenaza pavorosa del volcán de la Palma, cuya erupción partiría la isla en dos y el tsunami empezaría por arrasarnos a nosotros, los herreños, hasta llegar a Nueva York”.

-Ahora que lo recuerda, eso fue hace más de diez años: la ‘bomba’ de la BBC sobre Cumbre Vieja. Carracedo se enfadó con sus colegas británicos por exagerar.

“Hace mucho tiempo me llegó un científico nuestro al Cabildo y me dijo, ‘oiga, en la zona de Timijiraque, en Puerto de la Estaca, se va a producir un socavón como el de Frontera y Las Playas’. Le pedí una información más detallada, para tomar medidas. Y me dijo, ‘qué va, eso puede ser dentro de un millón de años o de quinientos’. Le dije, ‘pues, hombre, no me asuste entonces”

-¿Finalmente, el volcán submarino ha sido una desgracia o una gran publicidad, como la foto de la NASA?

“Al principio, fue mal gestionada la crisis. Provocó una situación de alarma social y económica en la isla, de la que todavía estamos pagando las consecuencias, combinadas con la crisis general. Pero ahora se le está sacando provecho para El Hierro”.

-En su día me dijo que acabaríamos emigrando a África.

“África, por desgracia, no está en el mejor momento para que busquemos camino allí. Pero la tenemos al lado y, si la situación se complica, tendremos que buscar recursos donde sea. Antes teníamos a nuestra gran Venezuela (allí tengo a dos hermanos), pero miren cómo está”.

-En una casa de Valverde se lee: “Gracias, Venezuela”. Usted siempre fue enemigo de bases. ¿Cambiaría de opinión si la cosa se pone fea y no es posible emigrar?

“La solución no es poner radares o lanzaderas de satélites. Eso, aparte de que sería perjudicial para El Hierro, lo sería también para Canarias. El lanzamiento de un cohete, como se pretendía, desde el Faro de Orchilla, atravesando la zona turística de Gran Canaria para ir buscando órbita sobre África…, yo creo que eso no le conviene a nadie. Al principio, el radar era un faro aeronáutico, para la aviación civil, y el Ayuntamiento de Frontera dio permiso. Pero luego el Ministerio de Defensa quiso aprovecharse y vimos la jugada”.

-Lo supongo preocupado por los atentados que está viendo por televisión.

“Es muy preocupante. Lo que pasa es que ante un caso de estos, empezamos a matar moscas a cañonazos. Y hacemos poco por ver el origen del problema, el porqué de ese radicalismo. ¿Zapatero no habló en la ONU de alianza de civilizaciones? Pues busquemos soluciones desde la base de ver por qué pueblos y gentes de esas latitudes se conducen de una manera tan radical en contra de otra parte del mundo. Como pasa con la emigración, con los refugiados. Averigüemos por qué. No dejando que entren no se acaba el problema. Por algo se produce. Porque tienen hambre”.

-¿Serán capaces de formar gobierno en España?

“¿Los políticos actuales? Hoy puede más el personalismo y el partido que la razón. Al final, la situación la reconducirá el GM, el Gran Mercado. Es invisible, pero manda: descolgará el teléfono y dirá quiénes tienen que pactar por razones de estrategia o necesidad.Pero, mientras tanto, España es como un palomar, donde el buchón está gorgoreando a las cuatro palomas”.

-¿Y en Canarias?

“En Canarias mandan otros GMs estratégicos concertados con líneas de poder, que están ahí. Que no mojan pero empapan.Tienen nombre y apellido. Las decisiones las toman de una manera muy sutil”.

-¿Usted cree de verdad que en Canarias hay poderes fácticos ocultos que maniatan a un Gobierno?

“Yo estoy convencido de eso. Al presidente, a Fernando Clavijo, aunque quiera, no lo dejan hacer. Claro que hay poderes económicos muy fuertes en nuestra Comunidad, introducidos en el propio Gobierno. No es posible que tengamos que importar el 80-90% de lo que consumimos, y que esas importaciones estén primadas con dinero público. Cada vez se agranda más la brecha de lo que importamos respecto a lo que producimos, porque es imposible que el agricultor, el ganadero, el pescador canario pueda desarrollar su actividad. Entran productos subvencionados, en contra de la producción local. Para que eso sea posible, hay poderes que han ido ganando terreno, sin que los gobiernos los pongan firmes”.

-¿Lo de Cataluña tiene salida?

“Lo lógico sería plantear un referéndum”.

-Y mañana lo pedirán País Vasco, Canarias…

“Yo creo que es lo que hay que hacer; un referéndum con porcentajes altos, de dos tercios o tres quintos. No saldrá, y a otra cosa hasta dentro de quince o veinte años. Como en Quebec o Escocia. Dejar que la gente se manifieste y diga. La independencia no se puede lograr en un referéndum por la mitad más uno. Porque queda completamente dividida esa posible nación que pueda salir. Tiene que ser con una mayoría aplastante”.

-Años ha me dijo que quería ser una isla libre asociada.

“¿Sí?, joder, de eso ya no me acordaba. Tantos disparates dije en su día que ya no me acuerdo de ellos”.

-¿Se arrepiente de las cosas que decía?

“No, no me arrepiento de nada, porque lo que dije en cada momento, si lo dije, es porque lo sentía. No solía decir lo que no sentía de corazón. Si lo dije fue por algo”.

-El entonces alcalde de Santa Cruz Miguel Zerolo abogaba por un estatuto para Canarias de Estado Libre Asociado, y usted hizo esa extrapolación.

“Iba en el sentido de lo que decía antes, que entendemos Canarias como archipiélago, como un pueblo desde cada isla. Yo creo que hay que pedir al Estado y, una vez dentro, hay que pedir a Canarias, para que se descentralice. Autonomía, sí, pero con referencia a cada isla. Porque esa es la realidad natural que tenemos”.

-¿Hubo oportunidad para un presidente no capitalino?

“Sí, con Antonio Castro, fue el que estuvo más a tiro. Pero Antonio, que es un gran amigo personal, a la hora de dar el paso final, quiso unanimidades aplastantes, que nadie lo cuestionara, y no salió. Eso en la política canaria es difícil: hay que dar el paso al frente, y si se sabes que estás arropado por muchos compañeros, el tema saldrá. No pretendas que el cien por cien te diga que sí”.

-¿Y en usted no pensaron?

“No, yo me sentía muy cómodo; mi hábitat natural era ser presidente de mi isla, con la fortuna de obtener siempre mayoría absoluta. Mi gran satisfacción en mi vida política ha sido ser presidente de mi tierra, El Hierro”.

-¿Con 28 años en el poder,tuvo tentaciones de cacique?

“Nunca fui un cacique. Siempre hice una política social. Esa tentación te la quita la gente día a día en la calle”.

-¿Un hombre de mayorías absolutas como usted,qué opina de los pactos?

“Las mayorías absolutas te permiten cumplir el programa. Cuando tienes que pactar, es más difícil, pero hoy ya se está viendo que es una necesidad. España, por ejemplo”.

-¿Qué le parecen los nuevos chicos de Podemos y Ciudadanos?

“Pues buenos chicos, ¿no? Son los electores, en la urna y de forma secreta, quien quiere que estén”.

-Le noto preocupado con el futuro de CC.

“Sí, es el partido que más me preocupa. Nosotros, al fin y al cabo, seguimos siendo Agrupación Herreña Independiente (AHI). En Tenerife desapareció ATI, en La Palma API y en Fuerteventura Asamblea Majorera. Nosotros, no. El último bastión que queda con autonomía política es AHI, pero cada vez vamos siendo menos independientes para ser más dependientes. Y me está preocupando el navegar de este barco. Porque no es una cosa de ayer, de ahora, sino que la curva se viene produciendo cada vez que hay elecciones. Y esta vez ha sido fatal. Hombre, alguien tiene que despertar en esta organización política. Y entre todos tratar de buscarle soluciones, porque si no, en CC estamos condenados a…”.

-¿A desaparecer, como dice Juan Manuel García Ramos?

“Evidentemente. Porque, además, hoy, contrarrestar el potente poder mediático en torno a los partidos centralistas y continentales es cada vez más asfixiante. Hay que buscar nuevas fórmulas, otra relación con el ciudadano cada día, desde cada isla, para recuperar el nacionalismo natural que corresponde a Canarias. Eso es lo que estamos perdiendo, ese contacto, esa calidez”.

-¿Está apuntando a una refundación de CC?

“Sí, a lo mejor hay que crear la FICA, la Federación de Islas Canarias. Me ha salido así, sin pensarlo, porque somos islas confluyendo en un proyecto común, no al revés. Y se está copiando a los partidos continentales, que va de arriba abajo. Un partido nacionalista se diferencia en que está al lado de su gente en el bar o en el establo, escuchando y atendiendo. Somos un partido de tierra, de tierra adentro, de tierra canaria. Eso se ha perdido en los últimos tiempos. Y esa es mi preocupación”.

-¿Hay algún congreso a la vista?

“Yo no estoy en CC, no estoy afiliado a CC. Sigo siendo de la AHI y de ahí no me saca ya nadie hasta que vaya para el cementerio. Pero no observo, de momento, movimientos en CC de que se vaya a producir, o ganas de hacer una reflexión al respecto; debe de ser quizá por el período navideño, en el cual no está el horno para más bollos que para los turrones. Pero desde que pase este tiempo creo que alguien debe reaccionar, alguien o muchos álguienes de los que están en la estructura de CC”.

-¿Ustedes no están integrados, sino asociados en CC?

“Estamos asociados. Firmamos un convenio en el 2002 y se ha incumplido totalmente. AHI tendrá que ver de forma inmediata si ese convenio con CC lo mantiene o mejor solos que mal acompañados”.

-¿Acaso piensan marcharse?

“En su día, nos marchamos de las AIC. Habíamos dicho al entrar cuál era el esquema de funcionamiento por el que apostábamos, aquello no se cumplió y nos fuimos. Y luego firmamos con CC prácticamente el mismo convenio. Y también se ha incumplido. En vez de descentralizar han ido centralizando cada vez más. Esa no es la estructura de partido que creo le convenga a CC, porque va en contra de la naturaleza del Archipiélago”.

-¿Narvay Quintero va a seguir de consejero?

“Narvay Quintero de momento está de consejero. Que vaya a seguir o no, lo decidirán los responsables de AHI. Me imagino que después de estas fiestas habrá una reunión para analizar la nueva situación a nivel general, a nivel canario y a nivel de El Hierro”.

-Se retiró en 2012. Llevaba mucho tiempo sin oírle.

“Sí, hace tiempo que estaba calladito. Hasta ahora, y seguro que luego lo lamentaré, pero, bueno, les agradezco que se hayan acordado de mí”.

-Sigue usted como aquel Garoé…

“Destilando gotas de energía”.

-Eso, y que así continúe por mucho tiempo.

LA PLANTA, EL MOLINO Y LA CARPINTERÍA

La muerte prematura del padre, del que toma el nombre Tomás, dejó a doña Rosa sola con cuatro hijos. Y los sacó adelante con el triple negocio familiar, la planta eléctrica, el molino de gofio .y la carpintería. “Mi padre se nos fue a los 42 años, y aquella mujer, viuda tan pronto, no se vino abajo”. Tomás Padrón, el menor, se recuerda atendiendo los tres frentes con sus tres hermanos y la madre: “La planta daba luz al pueblo. Se encendía al oscurecer y se apagaba a media noche”. El molino -”cada media hora el motor hacía una explosión que me quedó grabada”- permanece en pie; la planta eléctrica, no. Cuando Tomás Padrón trabajaba para Unelco, sus jefes le encargaron electrificar la isla (1970). “Me tocó apagar aquella luz de casa, porque ya se podía dar electricidad las 24 horas”. El ingeniero técnico industrial que llevaba la luz a los pueblos era alguien popular cuando se convocan las primeras elecciones municipales democráticas. “Dijimos: ¿Y por qué no?” Se encontraban reunidos un grupo de amigos en el bar Los Reyes de Valverde, y uno lo señaló a él: “¿Por qué no nos presentamos y tú vas de candidato, Tomás?”. Era la oportunidad de zafarse de miedos atávicos. Hubo un tiempo en que los herreños guardaban silencio preceptivo por las noches y ataban los picos de los gallos para que no cantaran, por temor al invasor. Una vez un avión espía americano se estrelló en Frontera y todos los tripulantes murieron. No eran miedos infundados. Cuando la sequía del 48, los vecinos se pasaban el templero (rabo del cochino) para darle sabor a la sopa. Era miedo al hambre. Cuando no al viento del Sureste.

Para mayor baldón, la isla era un pabellón de destierro. El Hierro era el fin del mundo hasta que llegó Colón, y cuando vino la democracia, llegó Tomás Padrón y mandó parar, para que no fuera más el culo del mundo. Él había pateado la isla buscando postes y localizando estaciones transformadoras en contacto con la gente. Así nació la Agrupación Herreña Independiente (AHI) en 1979, “llevando a 500 personas, una a una, a firmar en el juzgado con su DNI para avalar al partido”. Los campesinos se ataviaban para ir a la villa, la capital, a hacer el trámite. Entraban, se quitaban el sombrero y firmaban. “Fue la mejor campaña electoral. Cuando les llevaban las papeletas otros partidos, ellos decían, ‘¡ah, no, ya yo me comprometí!”. Hubo anécdotas simpáticas. Fueron a votar en Tiñor (Valverde), y al salir, uno preguntó: “¿Ganamos o no?”. Y contestó otro: “¡Cómo no vamos a ganar! ¿No viste que la cacharra -la urna-estaba llena?”. Tomás Padrón hizo realidad unas cuantas utopías; la más célebre, la central hidroeólica de Gorona del Viento, como despedida política,que hace de su isla un caso ecológico único en el mundo -fiel al rol de geoparque y Reserva de la Biosfera- y cuya paternidad comparte con Ricardo Melchior, de cuando ambos coincidieron en Unelco. Su otra hazaña -junto a las batallas del radar, el cementerio radiactivo y los transportes- fue en su debut: “El Ministerio de Sanidad no firmaba el convenio para el personal del hospital y una mujer dio a luz sin medios. La criatura se quedó a mitad de camino; sin barco, ni avión, había que esperar al día siguiente y el niño murió.

Ustedes en Radio Club sacaron al ministro de la cama esa noche y, a la semana siguiente, firmamos el convenio”. La isla siempre tuvo motivos para hacer rogativas a la Virgen de los Reyes cada cuatro años, y en ocasiones Tomás Padrón tocaba el tambor, que fabrica uno de sus hermanos. La bajada de los pescadores, llamó al recibimiento en Valverde a tres paisanos que habían naufragado, hace unos treinta años,en una embarcación, cerca de la isla, y que fueron rescatados en Baltimore (Maryland, EE.UU.): el pueblo los escoltó con bailes hasta La Restinga. Ahora, en la jubilación, con los dos hijos ya criados, practica lo que predicaba en política, que, sin dar la espalda al turismo (el menor posible, según proclamaba en Punta Grande el hotel más pequeño del mundo), su isla permaneciera leal al sector primario. “Me he hecho agricultor. Por primera vez. Tengo 30 árboles frutales plantados, y lechugas, coles y papas. Poca cosa. Ya no doy más”. En la entrevista, en dos tiempos, para DIARIO DE AVISOS y Viva la Radio, habló del repliegue del guerrero atendiendo la huerta: “Ya solo soy el militante número uno de la AHI y el primer presidente que tuvo. Alguien contando vivencias”: Hay una saga de piñeros notables, Tomás, Eligio Hernández (PSOE), Manuel Fernández (PP) y el legendario periodista José Padrón Machín, que explica la extraña pujanza política de un territorio convertido en municipio en 2007, el más alejado de Madrid (y de Europa), que permite trazar los famosos 2.000 kilómetros de distancia (en realidad, 1.916). En El Pinar radica una misión frustrada de Tomás Padrón, como si fuera un personaje de Umberto Eco (La isla del día de antes, la novela del Punto Fijo): recuperar el meridiano 0, que El Hierroperdió a finales del siglo XIX en la Punta de la Orchilla, gentileza de Ptolomeo hacia los bimbaches. “Logramos un reconocimiento testimonial en el Senado. Más no se pudo hacer.” El meridiano se lo llevó Greenwich (Reino Unido), ¿pero al mítico mero Pancho quién se lo llevó del Mar de las Calmas?”. Ese sí es un misterio. Alguien se lo cepilló en la zona de Tacorón, su hábitat, y nos privó a buceadores y vecinos de su entrañable compañía”.