Caco Barreto se saca la espina

Caco Barreto (izquierda) y Amelio de Arcos, durante su combate del sábado. / FRAN PALLERO
Caco Barreto (izquierda) y Amelio de Arcos, durante su combate del sábado. / FRAN PALLERO

Caco Barreto ya tiene su revancha. El boxeador de Añaza venció por nocáut técnico en el segundo asalto al portuense Amelio de Arcos en el combate de fondo de la velada que la promotora Ray Events llevó a cabo en el pabellón Pancho Camurria.

Volvía el boxeo al coliseo capitalino y lo hizo con un cartel con combates bien casados que sorprendieron a los espectadores que se dieron cita en las gradas. Fue una velada relativamente corta, desarrollada con fluidez y con un duelo de final entre dos boxadores que dignificaron el noble arte.

Amelio de Arcos era la espina que andaba clavada en el corazón de Caco Barreto. El púgil profesional más joven de toda la geografía nacional había perdido siempre con el pupilo de Domingo Farrais. La última vez, a finales de 2015 y en Guía de Isora, Amelio logró su primer triunfo profesional sobreponiéndose a una caida en el primer asalto para acabar venciendo por nocáut en el tercer episodio.

El duelo del sábado hizo recordar en algo al de Guía de Isora. Allí Amelio se fue a la lona a los 55 segundos de combate. En esta ocasión el portuense también se encontró en aprietos cuando fue sorprendido al borde del final del primer episodio. Fue en una acción donde Barreto, que se había cambiado de guardia para colocarse como zurdo, alcanzó a su rival con un recto de izquierda que dobló las rodillas de un Amelio al que las cuerdas salvaron de la caida y la campana le salvó de una peligrosa andanada de golpes.

En la esquina Barreto escuchó el consejo de su padre y no cometió el error de fiarse. Con el segundo asalto en marcha llegó el desenlace. De nuevo cambiado de guardia, el joven boxeador de Añaza volvió a alcanzar a Amelio en las inmediaciones de la esquina roja. Barreto olió la sangre de un rival tocado y lo tiró todo para provocar que el árbitro de la contienda detuviera el pleito con el triunfo de Barreto por nocáut técnico.

Lo que se vio después fue la demostración de por qué el boxeo es el noble arte. Barreto y su esquina ayudaron a su rival a tomar asiento, le atendieron y colaboraron para que Amelio, aún aturdido por los golpes recibidos, pudiera ir recobrando la normalidad.

Barreto ni siquiera celebró el triunfo. “Respeto muchísimo a Amelio, es un grandísimo profesional y una gran persona y aunque seamos rivales y yo haya ganado uno cuando se para y lo piensa no termina de estar del todo contento por haber conseguido un triunfo así. Ante cualquier otro rival estaría dando saltos de alegría, pero no ante Amelio”, señaló tras finalizar la pelea Caco Barreto, que explicó que “planteamos bien el combate porque sabía que él iba a salir a presionarme mucho, a no dejarme respirar y a tirar muchos golpes, pero me encontré bien y aunque salí un poco nervioso me fui soltando de piernas para ir manejando cada vez mejor el combate. Luego llegó el desenlace y la verdad es que estoy contento porque Amelio siempre es un gran rival”.

En otro de los combates destacados de la velada Virgilio Delgado (Povedano) siguió dando buena muestra de su progresión para vencer a un rival siempre complicado como Alexander Cabrera al que llegó a tirar en el primer asalto y con el que pasó apuros en el último. Mientras, Javier Couto (Star Gym) superó por decisión de los jueces a Luis Alberto Abreu (Champions).