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La Caixa dará la tarjeta que hará las veces de bono de alimentos

Óscar García, concejal de Asuntos Sociales de Santa Cruz. | F. P.
Óscar García, concejal de Asuntos Sociales de Santa Cruz. | F. P.

El área de Asuntos Sociales va desvelando poco a poco los detalles del nuevo sistema de reparto de alimentos que pretende implementar en la capital en este primer trimestre. Así, a lo ya avanzado de que sería a través de una tarjeta la forma en la que se procedería al reparto de la ayuda de alimentos que concede el Instituto Municipal de Asuntos Sociales (IMAS), el concejal del área, Óscar García, avanza que será la Caixa la que distribuya este especial documento crediticio. “Tenemos muy avanzadas las reuniones con este tema con la Caixa que es con la entidad financiera con la que estamos implementando la tarjeta”. Según García, la entidad ya cuenta con instrumentos similares y por eso será más fácil poner en marcha el nuevo reparto.

Recordó el edil que el funcionamiento de este nuevo sistema será igual que el de cualquier tarjeta de débito o crédito en este caso, en el que los usuarios, tendrán que renovarla cada tres o seis meses. “Se trata de dignificar y dar autonomía a las familias con esa ayuda de alimentos, va a ser una tarjeta como tiene como cualquier persona y lo vamos a implementar con una cadena de supermercados”.

El sistema requiere que la cadena comercial implante un sistema informático mediante el cual se identifique a los beneficiarios de la tarjeta, así como el listado de productos a los que las familias tendrán derecho. Las familias podrán recibir desde el primer momento esta tarjeta con el saldo de productos, y tendrán una mayor autonomía, puesto que podrán decidir ellos la forma y el momento en el que usar esta tarjeta. La implantación de esta tarjeta se seguirá combinando con el desvío de los usuarios a las entidades que reparten alimentos en la ciudad y que atienden a más de 11.000 personas.
Hasta el momento, las familias que solicitan esta prestación reciben mensualmente una cesta con unos productos determinados, cuyo número y composición se determina en función de las personas que conforman la unidad familiar y de la tipología de las mismas. Este sistema presenta el hándicap de que carece de alimentos perecederos, principal queja de los usuarios que reciben estos lotes de productos y que anualmente superan los 6.000 beneficiarios.

ALQUILER SOCIAL
El bono de alimentos no será el único proyecto que el edil de Asuntos Sociales pretende poner en marcha durante el primer trimestre. García adelantó que está previsto licitar el contrato que va a permitir poner en marcha un servicio de apoyo en la búsqueda de alquileres sociales a las familias que estén en riesgo. “Tenemos que licitar para que una entidad o una inmobiliaria preste este servicio”, explicó García, quien añadió que “es un contrato de mediación de alquileres para familias en situación de vulnerabilidad”. Según detalló el edil, “el sistema de funcionamiento será similar al que ya está en marcha a través del convenio que tiene el Ayuntamiento con una entidad que es Provivienda”.

Esta entidad, recordó el responsable del IMAS, tiene ahora mismo 15 pisos a disposición del Ayuntamiento, que están ocupados con familias que demandaban una ayuda de alquiler. “Provivienda tiene una trabajadora social que ayuda a las personas a buscar esos pisos, tienen una bolsa de 15 que aumentará a 20 este año”. “Como Provivienda llega a ese tope de 20 viviendas -continuó- aún vamos a licitar ese contrato de inmobiliaria para ayudar a las familias a buscar viviendas y que tendrá que proveernos de otras 20 viviendas más, a la búsqueda de casas que va a pagar el IMAS con la ayuda de alquiler. Esa licitación ya está preparada con un presupuesto de 36.000 euros. Solo falta sacarla a concurso”.

De esta forma, en lo que a vivienda social se refiere, el Ayuntamiento contaría con los 20 pisos de Provivienda, los 20 del nuevo servicio, más las 66 viviendas del convenio del fondo Banif con el Consistorio.

“He cogido callo”
Los primeros seis meses de gestión en Asuntos Sociales del concejal del PP, Óscar García, no han estado exentos de polémica con temas controvertidos como el albergue municipal o las escuelas infantiles. Él asegura que le han servido para tomar una mayor conciencia de la situación tanto social como del funcionamiento interno del IMAS. “Ya tuve la suerte y bagaje de conocer los casos de muchos usuarios que demandan la atención del Ayuntamiento en materia social cuando estaba en la oposición y ahora también he podido ver cómo se gestiona y ponen en marcha los recursos”. Afirma que, “en estos siete meses he cogido callo para poder gestionar y ejecutar el presupuesto, llevar a cabo los proyectos realistas, el ser más eficiente, conseguir los recursos personales y económicos para poner a disposición de los usuarios y en función de la demanda y dentro de las posibilidades del Ayuntamiento”. Asegura el edil que la meta que se marca es ir superando los baches, completando proyectos que quedaron por resolver la puesta en marcha de nuevos servicios. En estos primeros seis meses destaca la agilización de la convocatoria de subvenciones para las ONG, hasta 24, y seguir con el trabajo en red con las mesas técnicas en las que están todas las entidades. “Trabajo con el convencimiento de que la función de esta concejalía es la de tejer una red de protección social fuerte, para atender a las personas más vulnerables”. Confía en que la mejora social, a través del empleo y el apoyo de las entidades del tercer sector, la mejora en 2016 será evidente.