CD TENERIFE

Vuelve la desilusión

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FOTO SERGIO MÉNDEZ

Se esfuma la posibilidad de que el CD Tenerife aspire esta temporada a algo más que a la permanencia. Ayer se medía con un rival que pelea por eludir el descenso. Un resultado positivo hubiese dejado a los tinerfeñistas mirando hacia la parte alta de la tabla, pero el empate firmado con la SD Huesca les condena a pasar toda la segunda vuelta persiguiendo el campamento base.

En un ambiente festivo y ante más de 11.000 espectadores en las gradas, el duelo tuvo dos partes bien diferenciadas. La primera se la adjudicaron los locales, quienes incluso se pusieron por delante en el marcador gracias a un tanto marcado por Lozano.

Pero todo cambió en la segunda mitad. El paso por la caseta de los vestuarios aletargó a los pupilos de Martí, quienes se vieron arrinconados durante muchos minutos hasta que llegó el esperado desenlace: el cuadro oscense empató de manera cruel, ya que lo logró en el minuto 88, pero no hay que esconder que su tanto hizo justicia y ajustició la rácana propuesta chicharrera.

Con las novedades de Cristian García y Germán en defensa, el Tenerife salió de la caseta con la intención de llevarse los tres puntos y tuvo ocasiones para ello. Si hubo un equipo que se mereciera ir por delante en el marcador al final de los primeros 45 minutos, ese fue el club local, que acumuló llegadas con peligro a la portería del veterano Leo Franco. En cambio, Dani Hernández pasó una primera parte tranquila, casi sin sobresaltos.

Solo al principio el duelo tuvo unos minutos de correcalles que pronto logró dominar el cuadro de Martí, que tuvo la primera llegada clara en el minuto tres. Fue entonces cuando Lozano dispone de una gran ocasión, pero tardó en efectuar un disparo que sacó la defensa. El Choco se durmió. Quizá no esperaba tener una aproximación tan clara. Poco después, en el minuto ocho, tras una bonita jugada individual, Alberto pidió penalti al colegiado en una acción que desesperó a la afición, que esta semana recibió el mensaje del director deportivo Alfonso Serrano, quien se quejó de que los árbitros les están perjudicando. No hubo nada que señalar.

Después los dos contendientes entablaron una dura pugna por dominar la posesión del esférico. No se dirimió la contienda hasta que apareció de nuevo Lozano en el partido. El atacante hondureño remató de cabeza un balón que primero sirvió Saúl desde el córner zurdo y luego prolongó Alberto de cabeza hacia atrás. Es el octavo gol que anota el hondureño, al que los blanquiazules echarán mucho de menos cuando tenga que concentrarse con su selección.

El tanto trastocó el entramado defensivo oscense que en el minuto 37 pudo encajar el 2-0, pero Saúl García cruzó excesivamente un franco disparo. Prácticamente así se llegó al final de la primera parte, en la que el Tenerife fue superior a su rival. Amarró bien la medular gracias al efectivo trivote formado por Alberto, Vitolo y Aitor. Los laterales fueron probablemente los mejores del primer acto, pues apenas sufrieron en defensa y en ataque se mostraron especialmente participativos. Todo esto no tuvo continuidad en la segunda parte.

Tras la reanudación se invirtieron totalmente los roles. La iniciativa la tomó el bando aragonés, mucho más incisivo aunque incapaz de sacarle partido alguno a estos acercamientos. La falta de puntería de los rematadores aragoneses fue la tónica que se prolongó durante toda la segunda parte.

Lejos de saber cómo frenar esta avalancha de aproximaciones, los jugadores locales se fueron cargando de amonestaciones fruto de la desesperación. Alguno se escapó por los pelos de la expulsión.

Es verdad que el primer disparo entre los tres palos del Huesca no llegaría hasta el minuto 55, pero no conviene pasar por alto que los visitantes se estiraron decididamente desde la reanudación para alcanzar la meta defendida por el inédito Dani Hernández.

Así se fueron acumulando las ocasiones. Un tiro de Mérida en el minuto 70 se fue fuera. Machís también lo intentó en el 75, pero el disparo fue demasiado blando y el portero hispanovenezolano no tuvo problemas para frenarlo. Más clara fue la acción de Samu Sáiz en el 78. Tras dejar atrás a varios defensores, desde la frontal y en franca posición, disparo fuera.

Por ese entonces ya los pupilos de Martí estaban cargados de amonestaciones, descentrados y jugando con la ansiedad de mirar constantemente lo que quedaba de tiempo. Martí intentó que los suyos tuvieran más posesión de balón y con ese fin metió en el campo a Suso e hizo debutar a Moutinho, quien llevaba apenas un par de días en la Isla. Ninguno de los dos pudo cumplir con su cometido.

La insistencia del Huesca obtuvo premio en el 88, cuando Íñigo López aprovechó un rechace del poste para, casi que en el suelo, rematar a la red para empatar. Dani estuvo a punto de evitar el empate gracias a una acción de mucho mérito, pero era imposible lograr que el Huesca no empatase un encuentro que le permite sumar un justo y merecido punto.

Mientras, el Tenerife vuelve a preocupar. La de ayer es otra ocasión perdida de mirar hacia arriba. Lejos de ilusionar, los blanquiazules vuelven a preocupar.