SUR

Las desaladoras del Sur permitirán liberar recursos para la agricultura

PLANTACIÓN LECHUGAS SAN MIGUEL
Plantación de lechugas en el municipio de San Miguel de Abona. / J.C.M.

El anuncio realizado por el Gobierno de Canarias del próximo inicio, en fase de pruebas, de las desaladoras de Guía de Isora y Granadilla de Abona ha sido acogido con satisfacción por el sector agrícola y ganadero. La entrada en funcionamiento de las dos infraestructuras hidráulicas en el Sur supondrá el abastecimiento de los núcleos costeros de gran parte de la comarca, lo que permitirá que el suministro de galerías y pozos se destine para los cultivos.

Esa es la lectura que hace Hernán Tejera, secretario general de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (Asaga), que recuerda, además, que el agua fósil tiene un coste inferior que la que precisa tratamiento para su desalación. “La entrada en servicio de las desaladoras es una buena noticia por cuanto permite liberar recursos para el sector agrícola y ganadero”, señaló a este periódico Tejera.

No obstante, el sector primario considera necesario que el agua que salga de las nuevas plantas debería tener un alcance mayor que el de los núcleos próximos a la costa, llegando a poblaciones más elevadas como Arona, Cabo Blanco, San Miguel, Las Zocas, Charco del Pino, entre otras. “Es cuestión de estudiarlo; en esas zonas hay una importante presencia de cultivos hortícolas”, indicó.

Desde ASAGA se apunta que actualmente existe una desaladora en Las Galletas destinada exclusivamente a la agricultura. Precisamente esta zona del municipio de Arona es a donde va a parar buena parte del caudal de agua depurada en Santa Cruz (mezclada con agua de pozo) para el riego de las plantaciones de plataneras, según explicó Tejera.

Actualmente, el Plan Hidrológico de Tenerife, recientemente aprobado, recoge en la escala de prioridades referida al abastecimiento de agua que, en una situación de crisis que conlleve cortes del suministro, el sector primario tiene preferencia frente al turístico. Sólo la población tendría una prioridad superior a ambos. Ese acuerdo se rubricó en la última mesa de negociación entre representantes de ASAGA y el Cabildo, representado por el consejero insular Jesús Morales.

La prolongada sequía que afecta a las Islas es, hoy por hoy, un tema de creciente preocupación entre los hombres y mujeres del campo. “La ausencia de lluvias y las temperaturas inusualmente altas en esta época están provocando un mayor consumo de agua para los cultivos y aquí el agua es la que es: la que procede de la lluvia y nieve y la que producen desaladoras y la depuradora”, afirmó Hernán Tejera.

DESALADORAS DEL SUR
Autoridades insulares y municipales, en las nuevas desaladoras. / DA

Nuevas infraestructuras

De las dos desaladoras que iniciarán en breve su actividad, aunque en período de pruebas, la de Granadilla tendrá una capacidad de producción mayor. Situada en una parcela del polígono industrial, beneficiará a unos 60.000 habitantes de los municipios de Arico, Granadilla, San Miguel y Arona. Tratará incialmente 14.000 metros cúbicos diarios a través del procedimiento de ósmosis inversa, aunque podría llegar a procesar hasta 42.000 en el futuro. Su ficha financiera es de 17´5 millones de euros y complementará las acciones que se realizan en la depuradora de Adeje-Arona para la reutilización de aguas regeneradas para la agricultura. La planta de Fonsalía, en Guía de Isora, abastecerá de agua potable a un número similar al previsto por la estación de Granadilla y su radio de acción alcanzará la costa isorana (Varadero, Cueva del Polvo, Alcalá, Playa de San Juan y Piedra Hincada) y la de Santiago del Teide (Los Gigantes y Playa de La Arena). Su coste es de 15´9 millones y su capacidad de producción alcanza un máximo de 21.000 metros cúbicos diarios.