BALONCESTO

Devin White da la victoria al Iberostar Tenerife en Andorra (77-79)

Iberostar Tenerife-MoraBanc Andorra
Beirán y Sekulic intentan impedir un lanzamiento. / ACB MEDIA

El Iberostar Tenerife tiene la extraña capacidad de hacer el más difícil todavía una y otra vez. No gana a Unicaja, con mal momento para los malagueños y dos bajas importantes, con un Santiago Martín de su lado. Tira mucho y falla todo, comete errores, unos cuantos, y da la impresión de que no tendrá capacidad de mirar hacia arriba en la clasificación esta temporada, pero luego, de repente, todo cambia. Se planta en Andorra, gana 77-79 y te da la impresión que es hasta lo de menos el resultado, que lo importante es la lucha, la entrega, la emoción, esa capacidad de sufrir y disfrutar a partes iguales que mantiene vivo al equipo y al club este curso. Sales pensando que todo es posible y te olvidas de Unicaja, Estudiantes, Manresa y demás. La victoria de ayer no solo son los puntos, sino las sensaciones.

Vidorreta optó por comenzar en el cinco inicial con Arco y Jones para defender a Stojanovski y desgastar a Shermadini. Cuando Jones cometió dos faltas de manera rápida le tocó entrar a Petit, al que le dio tiempo de poner dos tapones, pero Shermadini, con siete puntos, puso por delante a los suyos (11-7).

A pesar de sus puntos, el pívot Shermadini siempre estuvo bien defendido

Las defensas no eran buenas por parte de ningún equipo, pero eso lo contrarrestaba el Iberostar con los puntos de Salva Arco. Un Iberostar que respiró de alivio cuando SHermadini fue al banquillo. ENtonces sí entró a pista Sekulic, poco lucido en la primera parte, pero los aurinegros cerraron el primer cuarto con ventaja (20-22).

Nico Richotti y el CB Canarias habían anotado un 60% en triples en el primer cuarto y siguieron así en el segundo parcial. Pero los de Txus Vidorreta anotaban desde fuera pero sufrían mucho en el rebote cuando se veían las caras con Shermadini y Clark (9 rechaces ofensivos al descanso), pero Vidorreta encontró solución para ello.

El técnico optó por jugar con cuatro exteriores abiertos, sacando a los hombres grandes de la zona y consiguiendo volver a ponerse por delante en el marcador (35-36). Los aurinegros tenían paciencia y la suficiente capacidad para leer el juego consiguiendo siempre un pase extra que metía en apuros a los de Joan Peñarroya que no leían bien los cortes. Con todo, parcial de 0-7 y primera renta importante de los visitantes (38-45).

Al descanso, un 67% en triples y otro 56% en tiros de dos explicaban los motivos de la victoria momentánea de los aurinegros.

Tras el paso por los vestuarios dio la impresión de que los equipos se habían cambiado los uniformes. El Iberostar Tenerife seguía encontrando buenas posiciones, pero fallando una y otra vez. Betinho estaba en todos lados, justo donde no aparecían los jugadores del Iberostar, más apáticos en defensa que en los primeros 20 minutos de partido.

Los de Vidorreta no llegaban y los de Peñarroya llegaban reboteaban, defendían y anotaban. Los locales se pondrían por delante en el marcador, pero sin despegarse, por lo que un triple de White, de los de él, raro, ponía el 59-58 a falta de un minuto.

Lo mejor, tras lo sucedido, era el resultado al final de unos malos 10 minutos (61-58).

Volvió el acierto exterior 65-68 tras dos triples de los canaristas, recuperando las mismas sensaciones del primer tiempo cuando era más necesario. Nico Richotti se echó el equipo a la espalda para, otra vez con canastas inverosímiles, llevar a los suyos a ponerse por delante (72-73). El argentino desquiciaba a sus rivales una y otra vez al verse incapaces de poder frenar al argentino sin cometer faltar.

Los insulares acabaron el primer encuentro con un 50% de acierto en triples (13 de 26)

Peñarroya volvería a apostar por el músculo y los centímetros en la pintura, pero en esta ocasión no le saldría bien porque enfrente, el Iberostar Tenerife había aprendido muy bien de los errores cometidos.

Pasando bien el balón, teniendo paciencia y con nervios de acero, así lograban ponerse con tres puntos por encima (73-76) los aurinegros, pero el Iberostar Tenerife no podía ganar así, tenía que apelar a la heroica, que fue lo que hizo Davin White cuando, a falta de segundos, quebró la cintura de Víctor Sada para poner el definitivo 77-79. Pero si no se seguía sufriendo no era el Iberostar Tenerife. A Andorra le quedaban aún siete décimas, tiempo para casi no poder hacer nada, menos en el encuentro de ayer, en el que todo era posible. Los andorranos buscaron una pelota cerca del aro, pero ninguno de sus efectivos pudo llegar, sino que Will Hanley tocó con los dedos un balón para conseguir la quinta victoria lejos de un Santiago Martín acostumbrado a ver cómo sus jugadores han sacado más fruto a domicilio que en su propio feudo algo que, visto lo visto, tiene pinta de cambiar en breve.

Ficha técnica:

77 – MoraBanc Andorra (20+19+22+16): Sada (6), Stojanovski (9), Betinho (6), Bogdanovic (6), Shermadini (15) -cinco inicial- Jones (16), Navarro (6), Schreiner (3), Clark (10), Pino (0).

79 – Iberostar Tenerife (22+25+11+21): San Miguel (6), Arco (7), Beirán (8), Abromaitis (11), Jones (6) -cinco inicial- Hanley (6), Niang (0), White (8), Sekulic (4), O’Leary (6), Richotti (17).

Árbitros: Cortés, Manuel y Aliaga. Eliminados: No hubo

Incidencias: partido disputado en el Poliesportiu d’Andorra ante 3.953 espectadores.