Dos empresas se disputan el estudio para reparar el dique de Bajamar

Los temporales de mar producen continuos daños en la estructura del dique de Bajamar. / FRAN PALLERO
Los temporales de mar producen continuos daños en la estructura del dique de Bajamar. / FRAN PALLERO

Dos empresas se disputan la realización del ensayo del proyecto para abordar el arreglo y mejora del dique de Bajamar, en La Laguna, que el Cabildo  de Tenerife tiene previsto adjudicar en las próximas semanas, según informaron desde la propia Corporación insular.

El Consejo de Gobierno del Cabildo aprobó, en noviembre del pasado 2015, la contratación de los servicios para la realización de ensayos físicos y numéricos en el canal 2D del anteproyecto que ya se ha realizado para la reparación de dicho dique, por un importe que ronda los 53.000 euros.

La Corporación insular está estudiando en la actualidad las ofertas que han presentado dos empresas canarias para realizar un ensayo a escala sobre el tamaño de los bloques, que es un asunto importante y determinante a la hora de ejecutar las futuras obras de reforma del dique del Bajamar.

Tres meses
Una vez se decida qué empresa lo ejecutará, dispondrá de tres meses de plazo para hacer los ensayos y determinar así el tamaño del bloque que se usará en el proyecto y comenzar a redactar el proyecto definitivo de de mejora del dique.

Desde el Cabildo apuntaron que aún no se sabe dónde se realizará el estudio porque depende de la empresa que resulte adjudicataria, aunque sí se sabe que no será Canarias porque aquí no existen lugares de este tipo para realizar el ensayo.

El director insular de Fomento, Miguel Becerra, explicó, en septiembre del pasado año, que, “en este tipo de obra marítima, se suelen hacer simulaciones, en una gran piscina, con el tipo de dique proyectado, el oleaje, la profundidad… que permite ver cómo será el comportamiento” de la infraestructura, porque “no te puedes arriesgar a construirlo y que falle”.

En el caso del dique de Bajamar, se tiene que determinar si los bloques de protección deben ser de 30 o de 40 toneladas, por lo que se pondrán a prueba diques a escala con bloques de ambos tamaños. Si el de 30 toneladas no sufre daños, el proyecto final se redactará con bloques de este tamaño. En caso de que este modelo se averíe y el de 40 toneladas no lo haga, habrá que redactar el proyecto con bloques de este tipo.

Complejidad
Según explicaron, el ensayo se hace para verificar el correcto dimensionamiento del dique en todas sus variables, que son muchas, según explicaron desde la Corporación insular. Las fórmulas que se utilizan en los precálculos están basadas, en gran parte, en la experiencia, pero la complejidad de los modelos de producción de averías aconsejan realizar estos ensayos por lo costosas que suelen ser las obras marítimas y los daños que pueden producir averías en caso de temporal.

Una vez se cuente con el proyecto definitivo, antes de sacarlo a licitación para su construcción hace falta también el permiso de la Dirección General de Costas, según explicó el año pasado el director insular, quien apuntó que, sin embargo, no debe de haber ningún reparo al tratarse “de un proyecto de restitución y mejora, no una obra marítima nueva”.

A la espera de una solución desde 2012

El dique de Bajamar ha sufrido continuos daños cada vez que ha habido temporal de mar. Los daños que presenta en la actualidad derivan, en su gran mayoría, de un temporal que golpeó la zona a mediados de diciembre del año 2012. En concreto, el oleaje levantó la cubierta superior de la estructura y arrojó al mar varias toneladas de hormigón.  Los trabajos de reparación se estimaron en aquel entonces en torno a los 500.000 euros, divididos al 50% entre el Ayuntamiento de La Laguna y el Cabildo de Tenerife. La previsión era iniciar las obras durante el ejercicio 2014, pero se decidió postergarlas al pasado 2015 para encargar un estudio técnico que diera una solución definitiva a las continuos daños que provocan los temporales que azotan la zona.

A principios de 2015, desde el Cabildo informaron que el proyecto definitivo estaría redactado durante el primer cuatrimestre del pasado ejercicio, para iniciar las obras cuanto antes.
Sin embargo, al final se decidió realizar un ensayo previo donde simular los efectos de la propuesta técnica que se ha elaborado para ver su viabilidad y que no siga sufriendo desperfectos con los temporales.