sobre el volcán

¿El Museo de la Bajada en Las Nieves?

Para creyentes y no creyentes, el Santuario de Las Nieves y todo su entorno es un lugar especial, cargado no sólo de un gran valor simbólico y espiritual, sino también patrimonial, cultural y etnográfico. Y lo ha sido para los habitantes de la Isla Bonita a lo largo de su historia, pero también durante la prehistoria, como ha puesto de manifiesto en reiteradas ocasiones el arqueólogo Jorge Pais. Estamos hablando de un espacio ligado a rituales sagrados de los aborígenes, donde hoy se ubica el principal polo espiritual para los palmeros. Se han ido haciendo cosas para valorarlo. Algunas con más acierto que otras, llevados por la buena voluntad y el deseo de dignificarlo. Uno de los grandes aciertos recientes es la realización del Museo de Arte Sacro. Desde esta modesta tribuna, me atrevo a plantear que quizá ha llegado el momento de realizar un plan director de Las Nieves y su entorno, que dote de coherencia a las actuaciones que se proyecten y ejecuten en el futuro, en el que se impliquen no sólo el Cabildo y el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, sino también un comité de expertos, integrado por profesionales de distinta materia, que aporten una visión global sobre el desarrollo futuro de este espacio. Donde, por otra parte, no hay demasiadas cosas que hacer más allá de revalorizar el entorno. Ahora, a nadie se le ocurriría, como sucedió a mediados de los 50 del siglo pasado, demoler el Santuario para construir una enorme basílica. Pero también es verdad que en los detalles, un espacio tan frágil como del que estamos hablando, se la juega y mucho. Además de hacer más eficiente la inversión pública que tengan previsto realizar. Entre los proyectos que tiene el Cabildo ejecutar en la zona, se encuentra la creación de un Museo Etnográfico en la Casa Vélez de Ontanilla, ubicada en una finca que es de titularidad insular, cerca de donde se ha construido la parada preferente de guaguas. Puede ser una buena idea, pero desde aquí, haciéndome eco de algunas voces, creo que sería importante estudiar la ubicación del Museo de la Bajada de la Virgen en dicho inmueble. Se trata de una demanda histórica que tiene la ciudad y el conjunto de la Isla, parcialmente compensada con la creación del Centro de Interpretación de la Bajada de la Virgen en el Museo de Arte Contemporáneo, que pese a que se trata de una instalación muy digna, es insuficiente para mostrar el rico y variado patrimonio de las Fiestas Lustrales. Las dificultades que entraña ejecutarlo en la Quinta Verde, tal y como planteó la anterior Corporación, creo que hace el proyecto inviable al menos a medio plazo, por lo que habría que buscar una alternativa más factible y definitiva. Hay voces autorizadas contrarias a situarlo en Las Nieves y defienden que el Museo tiene más sentido en la ciudad, que es donde propiamente se celebra la fiesta. Pero también es cierto que en el Santuario tiene su principio y su fin, y cobra su pleno significado. El marco de la semana cultural de la Bajada creo que es una buena excusa para plantear éste y otros asuntos.