Caso Arona 1 / 14ª jornada / Declaran los testigos

Un exedil socialista confirma la invitación a desbloquear licencias

Pablo Hernández Moreno durante su testimonio / ANDRÉS GUTIÉRREZ
Pablo Hernández Moreno durante su testimonio / ANDRÉS GUTIÉRREZ

Después de poco más de un año de que Francisco García Santamaría, exportavoz del PSOE en Arona, presentara la querella ante la Fiscalía Anticorrupción en Madrid por la supuesta concesión ilegal de 205 licencias y 75 contrataciones a dedo, en abril de 2008 se organizó una reunión en la finca del empresario Pedro Suárez, “para desbloquear el asunto de las licencias municipales”, según confirmó hoy el exconcejal socialista, Pablo Hernández Moreno, presente en aquella cita que no logró el objetivo para la que fue teóricamente convocada.

Este fue el principal relato de la sesión más fugaz de cuantas se han celebrado en el juicio oral del caso Arona 1, con el testimonio del que fuera concejal en la oposición desde 2007 hasta 2015, que ya había adelantado en su declaración hace unas semanas, el propio Paco García Santamaría.

En aquella reunión, aparte de García Santamaría y Hernández Moreno, estuvieron presentes el exalcalde, José Alberto González Reverón, el exedil de Urbanismo en aquel momento, Antonio Sosa, la exedil socialista Amarita Padrón, el anfitrión Pedro Suárez, propietario de la empresa constructora Gomasper, con muchos intereses en el municipio, el yerno de éste, -“que nos ponía al día porque era aparejador”, dijo Hernández- , así como el jurista Martín Orozco Múñoz y un cabo de la Guardia Civil, a quien se le alude en el sumario como “un intermediario” para lograr que los socialistas aceptaran votar a favor de las licencias en los plenos.

García Santamaría calificó en su testimonio de hace unas semanas que “nos pretendían hacer una jugada para que cayéramos en su trampa”, por lo que, según dijo hoy Pablo Hernández, “nos llevó a consultar los expedientes que nos dieron con un compañero de la Universidad de La Laguna, especialista en Urbanismo, como José Antonio Valbuena”, manifestó el testigo, después de reconocer que tras aquella reunión en “una mesa grande y alargada” en la finca de Suárez, hubo otra en el mismo Ayuntamiento de Arona, a la que “no pude asistir”, pero afirmó que, en ella,  “le entregaron a Santamaría y a José Antonio González Reverón los expedientes con el objetivo de que fueran aprobados en el pleno “por unanimidad” para levantar así los reparos e impedir una posterior denuncia de la oposición, que en ese momento solo representaba el PSOE, mientras que ya estaba en marcha la investigación del juez Nelson Díaz por la denuncia ante la Fiscalía de Santamaría, a la que se sumaría después la de la familia Ansorena por extorsión.

Hernández Moreno también recordó que mantuvo una conversación con el exalcalde José AlBerto González Reverón en la que este le comentó el problema que existía con las viviendas de autoconstrucción en Parque de la Reina, porque muchas casas quedaban en medio de una zona donde no se les podía dar la licencia porque había cambiado la Ley. “Me dijo entonces que aunque me metan en la cárcel yo voy a decir que sí porque esa gente merece tener una vivienda” comentó el alcalde, finalizó el exedil socialista.

Alicia Ladrero y Luis Sierra Ladrero / / NORCHI
Alicia Ladrero y Luis Sierra Ladrero / / NORCHI

La familia Sierra se niega a declarar

La expectación en la decimocuarta fecha del juicio oral del caso Arona 1 estaba teóricamente centrada en la comparecencia en la sala 6 del Palacio de Justicia de la esposa e hijo de uno de los principales acusados, el exedil de Urbanismo y exconsejero insular del PP, Félix Sierra.
Sin embargo, tanto Alicia Ladrero como Luis Sierra Ladrero, que trabajan en la gestoría que gestiona una hermana del acusado, se acogieron al derecho de no declarar, tras leerle sus derechos la presidente del tribunal, Lucía Machado, si bien comentaron en ese momento que solo iban a contestar a las preguntas de la letrada de Sierra, Olga López, algo que no aceptó la jueza, al estar citados en calidad de testigos por la acusación particular, en este caso Santiago Martínez. “Se quedaron sin carnaza”, declaró con alivio contenido, Félix Sierra.