tribuna

Explicar el nacionalismo canario – Por Aurelio González*

Ahora que propios y extraños reconocemos las horas bajas que vive el nacionalismo canario, y en pleno proceso de reflexión que en consecuencia nos hemos dado, paso a exponer algunas ideas que considero imprescindible poner en práctica para que el proyecto nacionalista que representamos sea más entendido y aceptado por los ciudadanos de nuestro Archipiélago.

No niego con ello que sea necesaria en estos momentos una política de gestos encaminada a protagonizar un mayor contacto con los ciudadanos, a implicarnos más en el conocimiento y solución de sus problemas, en hacernos más partícipes de su vida diaria, a que los representantes institucionales demos una mayor imagen de austeridad y disponibilidad de servicio público. Considero esas acciones imprescindibles pero no suficientes.

Hace falta también que la ciudadanía conozca, de una manera clara y directa, cuál es el proyecto político que defendemos y queremos para Canarias. Que la gente crea en nosotros porque sabe y comparte lo que queremos. Y para ello hay que explicárselo con palabras que todo el mundo entienda. Y dejar el discurso ideológico sin más, la pura especulación ideológica, para más adelante. O para determinados foros y audiencias con más conocimiento, madurez y conciencia políticas.

Hay que diseñar un plan de actuación por islas, por municipios y por barrios que nos permita explicar claramente a los ciudadanos en qué consiste el nacionalismo que representamos. Tenemos que utilizar cualquier espacio a nuestro alcance (sedes del partido, locales socioculturales, de asociaciones de vecinos, etcétera) para explicarle a la gente quiénes somos y qué es lo que pretendemos.

Es preciso explicar a nuestra gente en su propio lenguaje y de la forma más cercana posible que el proyecto nacionalista quiere una Canarias unida y fuerte en solidaridad con el resto de las comunidades autónomas, que nuestras Islas caminen hacia la libertad y el progreso de sus gentes a través de la resolución de sus problemas diarios y del fortalecimiento de su conciencia colectiva como pueblo en medio del Atlántico. Es necesario decir a nuestra gente que queremos un Partido Nacionalista unido y fuerte que nos represente en Madrid y donde haga falta, con personalidad propia y con capacidad para decidir por sí mismo sobre aquellos asuntos que nos afecten directa o indirectamente. Resulta urgente explicar más clara y directamente que queremos una Canarias donde sus habitantes se sientan orgullosos de su patrimonio cultural, de lo que son y de lo que han sido, y que desde ese orgullo y conciencia de pueblo cohesionado y unido quiere sin intermediarios construir su futuro. Una Canarias solidaria con otros pueblos pero respetada dentro y fuera de las fronteras del Estado. Es el camino más fecundo no sólo para recuperar el apoyo social perdido sino también para alcanzar el que nunca hemos conquistado.

Numerosas han sido las ocasiones en que he expuesto estos argumentos a personas que me preguntaron por el significado del proyecto político que representamos los nacionalistas. Les confieso que, sin excepción, todas me han comentado lo mismo: “Si en eso consiste el nacionalismo canario, entonces yo también soy nacionalista”. Y es que, al fin y al cabo, el nacionalismo es una cuestión de sentido común más que el nombre de un pensamiento o proyecto político determinado.

*Viceconsejero regional de Cultura y Deportes y miembro del Comité Federal del PNC