El Gobierno canario invertirá 1,08 millones en salvar el antiguo Balneario

Rosa Dávila y Arturo Cabrera, durante la reunión que mantuvieron ayer con representantes de  colectivos ciudadanos para exponerles los planes del Gobierno para el Balneario. / DA
Rosa Dávila y Arturo Cabrera, durante la reunión que mantuvieron ayer con representantes de colectivos ciudadanos para exponerles los planes del Gobierno para el Balneario. / DA

El Gobierno canario se ha decidido a salvar el antiguo Balneario, con el fin de dejar su estructura en las condiciones necesarias para su posterior puesta en uso. La licitación del proyecto no se demorará, pues quiere iniciar su ejecución este mismo año, con un coste de 1,08 millones de euros. Así lo anunció ayer la consejera de Hacienda del Ejecutivo autonómico, Rosa Dávila, en una reunión con la plataforma ciudadana que ha recogido ya unas 3.000 firmas para recuperar este inmueble con un uso público para los vecinos de la zona. Aunque durante el encuentro el Gobierno aportó la cifra de 1,8 millones de euros, posteriormente, en datos facilitados a este diario, rebajó a 1,08 el coste de sanear el edificio, y aclaró serán necesarios otros 3,17 millones para su terminación.

En este intervalo, el Ejecutivo regional, que es propietario de esta construcción, abrirá un proceso participativo para recabar ideas sobre sus posibles usos, mediante una comisión de trabajo en la que Dávila pretende integrar, entre otros, a colectivos sociales y culturales y administraciones públicas, según avanzó en el encuentro, que también contó la participación de la Asociación para la Defensa del Patrimonio Histórico y Cultural de Santa Cruz de Tenerife, así como del director general de Patrimonio y Contratación, Arturo Cabrera, y del arquitecto de este organismo, Félix Morales.

El Gobierno, incidió la consejera, se ha decidido a dar este paso porque ya cuenta con un estudio técnico que avala que el que fuera Balneario y su residencia anexa, es “absolutamente rescatable”, y el presupuesto “asumible por la Consejería”. Dávila recordó que se trata de edificiosdonde tienen recuerdos entrañables miles de santacruceros y que goza de protección como patrimonio histórico.

Subrayó que, aunque al Gobierno canario solo le compete garantizar la conservación de estos inmuebles, su recuperación “debe tener sentido también respecto del entorno”, próximo al barrio de María Jiménez, con la futura playa de Valleseco y la antigua batería militar del Bufadero, elemento también patrimonial por recuperar.

Los representantes de la plataforma ciudadana, Anabel Espinosa, Ángel López y Juan Pérez, defendieron que los usos futuros del edificio cubran necesidades de la zona (centro de mayores, gimnasio, biblioteca, guardería y otras actividades de ocio) y también vaya unido a la mejora del entorno, incluida la rehabilitación de la histórica batería militar, así como a la futura playa. En todo caso, creen que su uso exclusivo como centro de salud no sería el más adecuado, pues supondría vacío otro edificio, la Casa del Mar, a apenas un kilómetro del Balneario.

Los arquitectos de la Asociación para la Defensa del Patrimonio Histórico Chus del Real y Federico García Barba, apuntaron la necesidad de que se rehabilite el Balneario junto con su entorno, dentro de la ansiada recuperación del litoral, y abogaron por pedir la colaboración de la Autoridad Portuaria para que facilite este proceso. García Barba planteó además que la inversión prevista se lleve a cabo de modo que no comprometa los usos  a los que se destine el inmueble, y sugirió un concurso de ideas.

El presidente de la asociación, Vicente Pérez, recordó que el edificio – obra racionalista del arquitecto Domingo Pisaca- figura en el Catálogo Municipal de Protección, y pidió que el proceso para definir los usos sea muy participativo, para recabar todas las ideas posibles y elegir la que se considere más apropiada.

Estado actual del antiguo Balneario, obra del arquitecto Domingo Pisaca, de estilo racionalista. / FRAN PALLERO
Estado actual del antiguo Balneario, obra del arquitecto Domingo Pisaca, de estilo racionalista. / FRAN PALLERO

La carbonatación del hormigón, un problema solucionable

El arquitecto de la Dirección General de Patrimonio del Gobierno canario, Félix Morales, explicó que, según se han demostrado ensayos químicos, el antiguo Balneario sufre “un grave problema de carbonatación del hormigón” pero concluyó que la recuperación y reforzamiento de la estructura es “absolutamente” viable. Un problema que se repite, dijo, en otras edificaciones de la época construidas con un cemento importado de Turquía, que hace aumentar la porosidad del hormigón, volviéndolo vulnerable al salitre y la humedad, lo que oxida las armaduras y debilita la estructura. Morales precisó que la solución será forjar vigas y pilares con hormigón resistente, con barras, de modo que el edificio tenga una vida garantizada de cien años. También se reforzarán los forjados para aumentar su capacidad de carga.