ECONOMÍA

El Gobierno retoma el plan de la energía canario y lo prolongará hasta 2025

Central de ciclo combinado de Las Caletillas, que usará gas cuando se pueda introducirse en la Isla / DA
Central de ciclo combinado de Las Caletillas, que usará gas cuando se pueda introducirse en la Isla / DA

El Gobierno de Canarias ha retomado la redacción de la nueva planificación energética del Archipiélago, las llamadas Directrices de Ordenación Sectorial de la Energía (DOSE), que llegaron a salir a información pública en 2013, y de las que no se había tenido noticias desde que, a finales de la pasada legislatura, la prevista introducción del gas natural licuado para generar electricidad desató una polémica entre partidarios ya de solo renovables – NC y Podemos- y quienes -CC, PSOE y PP- defienden este combustible fósil como acompañante de estas energías limpias.

La Consejería de Industria, Economía, Industria, Comercio y Conocimiento, de la que es titular Pedro Ortega, ha confirmado que la empresa pública Gesplan está redactando la nueva versión de este plan, con las alegaciones recibidas en su momento. Una de las grandes novedades con respecto a la anterior versión es que la planificación ya no se quedará en el año 2020, como se previó inicialmente, sino que durará un lustro más, hasta 2025.

Una de las consecuencias de este alargamiento del periodo planificado es que el Gobierno canario sopesará si modificar el objetivo de penetración de las energías renovables, que, con el documento inicial para la etapa 2015-2020, se establecía en el 36% del total de la electricidad consumida en el Archipiélago. En todo caso, si se decide cambiar este objetivo, será siempre al alza, según explican fuentes de la citada Consejería.

Canarias lleva más de una década sin que se instalen nuevos parques eólicos, debido a que el primer concurso convocado acabó en una causa penal por la filtración de sus bases, y el segundo recurrido por vía administrativa, lo que ha situado al Archipiélago a la cola de Europa en el uso de energías limpias, pese a sus excepcionales condiciones de sol y viento y al menor coste de generar electricidad con renovables con respecto al petróleo. De hecho, cada año el sobrecoste del sistema en Canarias es de 1.300 millones de euros, y que enjugan las arcas del Estado.

El Gobierno estatal, con unas primas especiales, y el Gobierno canario, con un nuevo procedimiento de autorización sin concurso, pretenden dar un salto al 9% de energías renovables y llevarlo hasta el 21%, con el desbloqueo de 45 nuevos parques eólicos, que sumarán una potencia de 422 megavatios.

Las DOSE, que se aprobarán en forma de decreto del Gobierno canario – pese a las críticas de partidos como Nueva Canarias que reclaman sea por acuerdo parlamentario- comenzaron su tramitación con el Gobierno que presidía Paulino Rivero, y con la socialista Francisca Luengo al frente de las áreas de Industria y Energía. Se aprobaron inicialmente y salieron a información pública, aunque, tras la fase de presentación de alegaciones, y de la polémica por la prevista introducción del gas, nada más se volvió a saber de este plan.

En el ámbito político y ecologista, el debate se ha centrado en si, como propone el Gobierno canario, el gas licuado, menos contaminante y más barato que el fuel, sería un compañero de viaje de las energías limpias, hasta poder implantarse un sistema 100% renovables, o si, por el contrario, el nuevo combustible fósil impediría o frenaría este objetivo durante décadas.

Y es que, según los grupos ecologistas, diversas plataformas ciudadanas y varios partidos políticos, los motores de generación de electricidad que usarán el gas tienen un potencial tan grande que no permitirá ir inyectándose en la red de distribución la electricidad que, en cantidad cada vez mayor, se prevé produzcan los parques eólicos y las plantas fotovoltaicas.

Y ello es así porque, alegan estas voces, los generadores de ciclos combinados -gas y fuel- no se pueden encender y apagar en función de la capacidad de generación de las renovables, dado que tardan mucho en arrancar, y además por los cientos de millones de inversión en regasificadoras. Todo ello con compensaciones públicas a los ciclos combinados durante décadas.

Las DOSE se toparon en la pasada legislatura con un informe negativo de la Consejería de Política Territorial, según desveló en su momento la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético y del que también tiene conocimiento el clúster Ricam, que aglutina a empresas canarias de energías renovables, medioambiente y recursos hídricos.

 

PODEMOS DARÁ LA BATALLA CONTRA EL GAS “PORQUE YA NO TIENE SENTIDO”

“Vamos a dar la batalla contra el gas, porque hoy no tiene sentido, no hay justificación, sino la apuesta por las energías renovables”. Así de claro se manifiesta Francisco Déniz, diputado regional de Podemos, partido que, junto con Nueva Canarias (NC), abandera en el Parlamento autonómico las iniciativas contra la introducción de este combustibe.

De hecho,el Cabildo de Gran Canaria, gobernado merced a un pacto entre ambos partidos y el PSOE, se ha posicionado de forma tajante contra la construcción de las multimillonarias regasificadoras y a favor de una alternativa solo con renovables, que combine los parques eólicos, las presas de agua de las cumbres de la isla, así como el autoconsumo (pequeñas instalaciones doméstica o en empresas) y el ahorro y la eficiencia energéticas.

Déniz considera “una vergüenza” la política del Gobierno canario en esta materia desde hace años y asegura que su grupo parlamentario “se está asesorando perfectamente” con expertos para “dar la batalla total contra el gas natural”. “Hoy en día un modelo basado en otro combustible fósil es injustificable, no se sostiene, ya no nadie se lo cree”, insiste el diputado tinerfeño y profesor de Sociología en la Universidad de La Laguna.

Además, recuerda que “en Canarias hay una gran mayoría social, que se manifestó con la crisis de las prospecciones petrolíferas de Repsol en las Islas, que se da cuenta de la necesidad de apostar por las renovables”. “Es una apuesta arriesgada, pero necesaria en busca de la soberanía energética de Canarias, y en ello hay que poner a trabajar a las universidades y contar con las pequeñas empresas”, subraya.

Central de ciclo combinado de Las Caletillas, que usará gas cuando se pueda introducirse en la Isla / DA
Parque eólico en El Hierro, única isla que se autoabastece ya de renovables. / DA

LAS CLAVES DE LA NUEVA PLANIFICACIÓN

 

Penetración de las renovables. En el periodo 2015-2020, las Directrices de Ordenación Sectorial de la Energía (DOSE) planteaban pasar del 7% al 36% en la cantidad de electricidad consumida en Canarias que se genera con energías limpias. Ahora, con la prolongación del periodo que abarcará esta planificación hasta 2025, este objetivo está sujeto a revisión.

Menos petróleo, más gas. Las DOSE prevén que el uso de petróleo para generar electricidad pase del 94% al 27% en el año 2020, con el gas natural, menos caro y menos contaminante, pero que no deja de tener impacto ambiental. En 2020 el gas generaría el 22% de la energía, según la tabla de objetivos concretos del nuevo plan.

La penetración de renovables por islas . La previsión de las DOSE para 2020 era que Tenerife se colocara como la segunda isla en porcentaje de renovables, tras El Hierro, que ya ha logrado el 100%. Así, la isla tinerfeña pasaría el 6,9% al 39% de electricidad obtenida con el soplo del alisio o el calor solar. A continuación se situarían Gran Canaria (37%), La Gomera (31%), Fuerteventura (29%), La Palma (28%) y Lanzarote (24%).

Y sin olvidar las refinerías… Las DOSE plantean la posibilidad de que el “sector privado” de las Islas cree una sociedad de capital riesgo, con fondos acogidos a la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC) para proyectos “ tanto en energías renovables ya consolidadas como en almacenamientos estratégicos de petróleo e, incluso, la ejecución de una nueva refinería de petróleos moderna y eficiente”.