SAN JUAN DE LA RAMBLA

Un guiño del destino

Concepción Pérez Santo Tomás y Fidela Velázque
Concepción Pérez Santo Tomás y Fidela Velázquez. / DA

La ley de la compensación también impera en el Ayuntamiento de San Juan de la Rambla. O al menos eso se deduce de lo ocurrido con el espacio escénico de Tabaiba, que 30 años después de iniciarse la obra por parte de la alcaldesa Concepción Pérez Santo Tomás, que iba como independiente en las listas del Partido Socialista (PSOE), se concluye por una empresa de La Rioja, su lugar de origen y otra regidora de su mismo partido político.

La que fuera primera alcaldesa del municipio y de la Isla, proyectó el edificio conjuntamente con otro similar en San José, con el objetivo de convertirlos en centros culturales y cubrir las necesidades de los vecinos de las zonas alta y baja. Al acceder a la Alcaldía en 1987 Manuel Reyes (AIS) heredó ambas obras sin terminar pero ocupadas con asociaciones culturales. En el caso de San José, la reconvirtió en un edificio para servicios sociales pero el de San Juan, nunca se acabó.

En el año 2002, cuando el Cabildo de Tenerife proyectó los circuitos de teatro y se propuso habilitar los espacios escénicos en los municipios, le concedió a San Juan de la rambla 120.000 euros para culminar la obra, un objetivo que no se cumplió.

En 2006, la actual alcaldesa, Fidela Velázquez, era consejera del Cabildo por el PSOE y retomó este proyecto. El entonces director insular de Cultura Cristóbal del la Rosa confirmó en un escrito con fecha 19 de noviembre de 2010 que el centro estaba inacabado. Su presupuesto de ejecución por contrata era inicialmente de 789. 405 euros pero cuatro años después ascendió “en torno a un millón de euros”.

En ese mismo documento, De la Rosa indicó que las deficiencias detectadas en el proyecto fueron puestas en conocimiento del Ayuntamiento norteño “que no ha vuelto a enviar el proyecto subsanado al Cabildo”.

ESPACIO TABAIBA SJ RAMBLA
Espacio escénico de Tabaiba. / DA

En 2013 se dictó un decreto por el entonces alcalde en funciones Marco Antonio Abreu variando de objeto un taller de empleo para terminar el auditorio, “a sabiendas que no se podía realizar con alumnos por la envergadura de la obra”, afirma Velázquez y vuelve a quedar inconclusa. En 2014 el Cabildo concedió un presupuesto para compra de mobiliario que incluía el compromiso de tener el recinto terminado pero al no estarlo, se empleó para este fin. Incluso, recuerda Velázquez, se modificó el convenio duplicando la cuantía, para que también se pudiera comprar el mobiliario.

En el medio, subraya la actual mandataria, el anterior alcalde Tomás Mesa “presumió” en una nota de prensa “que le habían regalado 200 butacas para la dotación” pero éstas “no cumplen los requisitos y están en muy mal estado”, aclara, y por lo tanto, el actual gobierno municipal se ha encontrado con el problema añadido de desecharlas.

Finalmente, el Tabaiba se encuentra en la recta final para su inauguración. La instalación del patio de butacas es el último paso que hay que dar. Se le ha adjudicado en este mandato a la Sociedad Cooperativa de obreros Ezcaray, que “además de ser una empresa muy seria, presentó una oferta magnífica que no se podía rechazar”, apunta Velázquez.

La empresa posee una amplia experiencia en este campo. Es la misma que construyó el mobiliario del Auditorio de Tenerife. Ejecutará en un plazo máximo de 40 días la instalación completa de aforo, dividido en tres filas de graderío de 178 asientos, 72 butacas en zona horizontal y 6 reservadas para uso preferente haciendo un total de 256 puestos. En la misma línea, como mejora al acuerdo, se compromete a aportar el suministro de telones y cortinas necesarios para cerrar con ello las necesidades artísticas del espacio.

Por casualidad, causalidad o un guiño del destino esta empresa es de La Rioja, el mismo lugar de origen que la alcaldesa que impulsó la obra, y la responsable de terminarla, también es una representante del PSC-PSOE.