SANIDAD

La incidencia del cáncer en Canarias aumenta un 20% pero faltan profesionales y recursos

La falta de oncólogos y de aceleradores lineales son dos de las demandas de los colectivos de afectados. / DA
La falta de oncólogos y de aceleradores lineales son dos de las demandas de los colectivos de afectados. / DA

El cáncer, esa trágica palabra que muchos no se atreven siquiera a pronunciar, continúa dejando tras de sí decenas de afectados en Canarias, sin que la Administración sanitaria haya puesto los medios necesarios para controlar la enfermedad. Eso es, al menos, lo que denuncian las asociaciones de pacientes y los propios profesionales, quienes aseguran que la incidencia ha crecido en el Archipiélago un 20% en los últimos años.

Sin embargo, ese aumento en el número de enfermos no se ha traducido en más médicos especialistas ni más recursos, exponen desde la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Tenerife, donde dejan claro que no solo debería invertirse en medios, también deberían impulsarse las “políticas de prevención y detección precoz”, que son básicas para salvar vidas. “Y es fundamental mejorar las condiciones que se ofrecen a los pacientes en tratamiento, y las facilidades que se les dan para que puedan estar tranquilos”, agregan las mismas fuentes, quienes recuerdan la “desigual inversión” tecnológica realizada en las dos provincias por la Consejería regional de Sanidad. No en vano, las esperas para empezar un tratamiento o para acceder a una prueba diagnóstica pueden llegar a superar los 30 días en según qué hospital, una diferencia que se hace más acusada si cabe para los enfermos de las islas menores, que en muchos casos deben desplazarse hasta Gran Canaria o Tenerife.

En la misma línea se manifiestan desde la Asociación de Mujeres Con Cáncer de Mama de Tenerife (Ámate), donde reiteran que “no hay patólogos, oncólogos ni radiólogos suficientes para atender la demanda actual en Canarias”. “El día a día de las pacientes sigue siendo igual de duro que los últimos años, o quizá más, porque hasta ahora todas las acciones de la Administración se han quedado en meros intentos”, recalcan las mismas fuentes, quienes destacan la encomiable labor que realizan los profesionales que hay en los hospitales de referencia isleños. “Ellos son los que nos dicen que están desbordados y que así no pueden seguir”, concluyen.

Desarrollo tecnológico y avances terapéuticos
El desarrollo tecnológico y los avances terapéuticos registrados en los últimos años en el tratamiento de los diferentes tipo de cáncer permiten que se esté cambiando la tendencia y se evidencie una reducción de la mortalidad de esta patología, que en algunos casos aspira a convertirse en una enfermedad crónica, explica el oncólogo de Hospital Parque, Pedro Valle. Este señala que, en líneas generales, los logros alcanzados en el ámbito de la biología molecular ha posibilitado que se lleven a cabo terapias más dirigidas a cada caso, que favorecen la eliminación de los tumores. A esto, añadió, se suma la inmunoterapia, uno de los grandes avances que se han producido, que se centra en la administración de anticuerpos con efecto antitumoral.

El HUNSC erradica tumores hepáticos
El Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria (HUNSC) ha llevado a cabo por primera vez en Canarias una nueva técnica que permite tratar tumores en el hígado que, por sus características, no se pueden erradicar con cirugía o radiofrecuencia. Se trata de la electroporación irreversible, un procedimiento que acelera la destrucción de las células tumorales mediante pulsos eléctricos cortos, continuos y de alto voltaje con unos electrodos, evitando la lesión del tejido colindante. Es una técnica que todavía se está desarrollando, pero supone un paso más para pacientes que sufren cáncer de hígado y que no se pueden someter a una nueva operación para extirpar la parte del órgano en la que se encuentra el tumor, fundamentalmente porque el enfermo ya ha sido sometido a cirugías anteriores. El jefe de servicio de Cirugía General del centro hospitalario, Manuel Barrera, relató ayer en una nota que se trata de una técnica “muy efectiva”, puesto que en un alto porcentaje logra controlar la enfermedad y en una proporción inferior, “pero no desdeñable”, consigue erradicar por completo la patología. El mejor tratamiento para sanar a un cáncer hepático sigue siendo la extirpación, ha explicado el doctor, pero hay casos en los que, por ejemplo, es imposible quitar una nueva parte del órgano porque el paciente ya se ha sometido a varias operaciones y es imposible reducirle más el hígado.