CARNAVAL 2016

Un derroche de color, de calor y de gente

Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO
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Coso Apoteosis. / FRAN PALLERO

Las más de 100.000 personas que ayer, con disfraz o sin él, con una peluca improvisada o un poco de purpurina en la cara, presenciaron el Coso Apoteosis del Carnaval de Santa Cruz, se convirtieron un año más en coprotagonistas de un desfile que cumplió 106 años y que en cada edición aumenta su carácter internacional con la masiva presencia de turistas que acuden a disfrutar del espectáculo. Faltaban unos minutos para las cuatro de la tarde cuando ya desfilaban las carrozas y coches engalanados premiados en la Cabalgata, detrás de ellos, la Nifú-Nifá abriendo el Coso y con ellos las agrupaciones, las comparsas y por supuesto la reina del Carnaval, Cecilia Navarro, y toda su corte de honor. También la reina infantil la reina infantil, Tania Martín, y la de los Mayores, María Cañadas, junto a sus respectivas damas, fueron protagonistas del desfile. En conjunto, y según la organización, fueron cerca de 6.400 los participantes que desfilaron desde la avenida Francisco La Roche hasta la Marítima a ritmo de comparsas, murgas y grupos de mascaristas. En total se pudo ver a las 129 agrupaciones del Carnaval y 38 carrozas y coches. También las rondallas se sumaron a este desfile después de que estuvieran ausentes en la Cabalgata Anunciadora. El coso discurrió con ritmo durante su recorrido por la avenida Anaga hasta el Auditorio y lo hizo bajo la atenta mirada de las miles de personas que poblaron el recorrido. Las gradas que la organización colocó justo antes de la plaza de España, con 750 localidades, se agotaron antes de empezar el desfile.

Un rasgo distintivo del Coso chicharrero es la presencia cada año de un mayor número de turistas que bien se alojan en la ciudad o vienen desde otras partes de la Isla a presenciar el acto más carnavalero. Algunos de los turistas incluso se animaron a disfrutar del Coso con disfraces improvisados. La mayoría observaba a los participantes con caras de incredulidad, sorpresa y diversión, una mezcla que hacía que algunos no pararan de sacar fotos o comentar entre ellos cada uno de los detalles. Un año más el Coso Apoteosis del Carnaval chicharrero se erigió como uno de los actos más exportables de la fiesta.