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Módulos prefabricados que suenan a ‘Guaza’

El IES de Guaza se inauguró con carácter temporal en septiembre de 2002 y hoy sigue funcionando. | DA
El IES de Guaza se inauguró con carácter temporal en septiembre de 2002 y hoy sigue funcionando. | DA

Si hay un centro educativo en Canarias del que más se habla en las últimas semanas es el Instituto de Enseñanza Secundaria de Guaza, en el municipio de Arona. Las declaraciones de varios padres y madres de alumnos denunciando semanas atrás la precariedad de las instalaciones -información de la que se hizo eco este periódico- han vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de construir nuevos institutos, además de reabrir un debate sobre la idoneidad de este tipo de construcción modular que proliferaron en España a principios de siglo.

El IES de Guaza fue construido hace más de 13 años para acoger temporalmente al alumnado del nuevo instituto de Cabo Blanco, en fase de construcción. Cuando terminaron las obras, la capacidad del nuevo centro ya estaba al límite, por lo que los responsables de la Consejería decidieron mantener la estructura prefabricada para los alumnos de Guaza, Parque La Reina, Guargacho, Palm-Mar y una parte de Buzanada.

Representantes de padres y madres de alumnos han levantado la voz en las últimas semanas para exigir a la Consejería de Educación que afronte, de una vez por todas, las obras de construcción del nuevo instituto de Parque La Reina y acabar así con “los barracones tercermundistas” en los que reciben clases cada día 400 alumnos.

María Soledad Sierra, presidenta de la Asociación de Padres y Madres del CEIP Arona Parque La Reina se quejaba hace unos días, en declaraciones a este diario, de que cuando llueve con cierta intensidad se tienen que suspender las clases al producirse inundaciones y ante el riesgo para las instalaciones eléctricas. Además, señalaba como otro problema los contrastes de temperatura que padecen los estudiantes y profesores. “En las aulas funciona el aire acondicionado, mientras las zonas comunes los días de calor se convierten en un auténtico horno”, señaló.

Cristina Villalba, representante de la Asociación de Padres y Madres de Alumnos en el Consejo Escolar del IES de Guaza, invitaba también hace unas fechas a los responsables de la Consejería a permanecer un día seis horas diarias “para que sepan lo que es calor, frío y hacer deporte al aire libre en un patio, sin un recinto techado. Este no es un sitio digno, como garantiza la Constitución”. Actualmente, la comunidad educativa sigue recogiendo firmas para solicitar la construcción del nuevo instituto de Parque La Reina.

Paradójicamente, según explicó Cristina Villalba, “la calidad educativa del centro de Guaza es muy buena, como lo demuestra que sus alumnos, que cursan entre 1º y 4º de la Enseñanza Secundaria Obligatoria, cuenten con el mayor porcentaje de aprobados de toda la comarca sur”.

“Este no es un sitio digno, como garantiza la Constitución, para dar clases”

Hace unos días la directora general de Infraestructura Educativa, Ana Dorta, se reunía con una representación de padres y madres a los que transmitía que, a pesar de las dificultades presupuestarias, ya se han comenzado a dar los primeros pasos para sacar adelante el proyecto de ejecución de la obra (con el proyecto básico ya se contaba), que la Consejería confía en tener finalizado antes de octubre. Dorta, además, se comprometió a visitar las instalaciones en breves fechas, aunque aún no se ha podido concretar el día exacto. La directora general admitía semanas atrás su sorpresa al comprobar que no había “un solo euro” en los presupuestos de 2015 para comenzar la construcción del centro, a pesar de que el anterior equipo directivo había anunciado que la obra era una prioridad.

“Compartimos con padres, madres, profesores y alumnos que la obra es una prioridad, pero la dificultad está en el escenario económico que manejamos”, señaló Dorta. En términos parecidos se expresaba esta misma semana en el Parlamento la consejera de Educación, Soledad Monzón.
Historia
El IES Guaza, inaugurado el 12 de septiembre de 2002, se convirtió en el primer centro educativo modular construido en Canarias. Se levantó sobre un solar de 9.870 metros cuadrados cedido por el Ayuntamiento de Arona al Gobierno de Canarias. La Consejería de Educación tardó tres meses en construir, equipar y poner en funcionamiento las instalaciones, que supusieron un coste de 2.410.000 euros. Su previsión inicial era la de acoger a 600 alumnos para aliviar la masificación de estudiantes en el municipio de Arona, con déficit de centros educativos. El nuevo instituto fue equipado con materiales para resistir altas temperaturas y absorber los ruidos. Se instalaron 108 aparatos de aire acondicionado y se dotó a los módulos de sistema contra incendios.
Al acto de inauguración asistieron, además del entonces alcalde, Miguel Delgado, el consejero de Educación, José Miguel Ruano; el director general de Infraestructura educativa, Rafael Hernández y el director territorial, José Zenón Ruano, que se refirieron al centro como “una infraestructura de lujo y de máxima calidad”.