puerto de la cruz

La piscina de Los Salesianos, una alternativa al cierre de Martiánez

La piscina municipal de Puerto de la Cruz es una de las cuatro de la Isla que tienen 50 metros de largo. / m. p. p.
La piscina municipal de Puerto de la Cruz es una de las cuatro de la Isla que tienen 50 metros de largo. / m. p. p.

La polémica con la piscina municipal de Puerto de la Cruz sigue abierta pese a que la instalación lleva cerrada 67 días. La rotura de una tubería que inundó la sala de máquinas obligó a usuarios y deportistas a trasladarse a otras instalaciones de la comarca hasta que se reparen los graves desperfectos. Una de las opciones que contempla el concejal de Deportes, Javier González, es la de alquilar la piscina de Los Salesianos, en el municipio vecino de La Orotava, con el objetivo de que los clubes tengan un lugar fijo donde entrenar.

“Para un deportista esto último es importante y rompe su planificación, por eso intentamos que puedan tener esa tranquilidad durante un periodo medio de tiempo para que prosigan su actividad hasta que podamos buscarle una solución”, explica.

La piscina de Los Salesianos se cerró en marzo de 2012 debido a su escasa rentabilidad y las pérdidas que ocasionaba, hasta 5.000 euros mensuales, un coste imposible de asumir y de cubrir con la cuota de los socios. Hasta 2011, era la única que había en la Villa, pero ese año se inauguró el Complejo Deportivo El Mayorazgo, que además ofrece otras prestaciones, como gimnasio, sauna y cancha de pádel.

Según González, la instalación se encuentra en buenas condiciones y por eso solicitó presupuesto para poder alquilarla. “No hay nada decidido. Es una decisión que se está valorando y todavía no nos han pasado el coste. Después comprobaremos con el alcalde, Lope Afonso, a ver de qué manera se puede hacer”, aclara el edil.
Las fotos de las niñas de natación sincronizada del club Océano entrenando días atrás en el muelle abrió el debate acerca de la necesidad de contar con esta instalación, en la que entrenaban los clubes Océano, Martiánez, Tripto y el de buceo Anfibia, además de asociaciones como la de discapacitados psíquicos y sensoriales de Puerto de la Cruz (Asmipuerto) y la Asociación Española contra el Cáncer, entre otros. Todos ellos han tenido que irse a los complejos de Los Realejos, Santa Úrsula, La Orotava y Santa Rita, abonando, obviamente, el alquiler de las pistas en las instalaciones privadas. También se ha contado con algunos hoteles, “que han apoyado al Ayuntamiento en este mal trago”, subraya el edil.

Buscar una solución

Javier González explica que en el caso del entrenamiento en el muelle se trató de la decisión puntual de un club, de la que se enteró por las redes sociales, ya que no se la comunicaron, y por lo tanto, tampoco le dieron “la posibilidad de buscar una solución”. “No tuve opciones de poder ayudarles”, recalca.
En la misma línea se pronuncia el vicepresidente del club, Jacobo Barroso: “Se tomó esa decisión para hacer las rutinas ante el campeonato al que tenían que enfrentarse las niñas en Las Palmas, dado que es un sitio apropiado y el que se tenía en otras instalaciones era muy reducido. Espero que no tenga que volver a repetirse”, manifiesta.

Barroso valora la actitud del concejal de Deportes, quien “se ha implicado desde el primer momento en buscar una solución y ha hablado con los clubes para explicarles lo sucedido”.

Considera que entrenar en Los Salesianos es una buena alternativa, pero no entiende por qué “si se gasta dinero en el alquiler no se empieza a actuar ya en el Puerto de la Cruz”.

Durante el pleno celebrado el lunes, la Asamblea Ciudadana Portuense (ACP) propuso reducir partidas en gastos protocolarios y destinarlas al arreglo de esta instalación. Sin embargo, la propuesta fue rechazada por el grupo de gobierno (PP-CC) con el argumento de que ya había presentado una enmienda a los presupuestos insulares para que el Cabildo contemplara 200.000 euros para este fin.

Según subrayó Lope Afonso, la enmienda está aceptada. La consejera insular de Deportes, Cristo Pérez, indica que está condicionada a la revisión del Plan Insular de Piscinas y, por lo tanto, “se financiará o no en función a las conclusiones que se extraigan en base a las cuales se determinarán las actuaciones a realizar”.
El responsable de Deportes sabe que en el marco de la iniciativa se ha evaluado positivamente a la ciudad. Ahora falta saber si el Cabildo actuará o no. Mientras tanto, se ha adelantado y ha consultado presupuestos de reparación que oscilan entre los 240.000 y los 600.000 euros.

“Hay un compromiso firme de arreglarla”

El concejal de Deportes, Javier González, quiere dejar claro que existe un compromiso firme por parte del Gobierno local (PP-CC) de arreglar la piscina municipal. Por eso, en el caso de que el Cabildo decida no incluir su arreglo en el Plan Insular, tiene contemplado un plan B para licitar la obra y el arreglo. Mientras tanto, prefiere esperar al Cabildo, ya que cualquier tipo de inversión “supondría ahora mismo derrochar un dinero de las arcas municipales”.
El concejal quiere recuperar a todos los deportistas portuenses que pagaban y suponían unos ingresos para la piscina y contribuían a su mantenimiento. “Los federados son el 10% de la población, el resto son vecinos que tienen derecho a usar la piscina y para ello también trabajaremos”, insiste.