Caso Arona 1 / 11ª jornada / declaran los testigos

Los testimonios tratan de cercar a Félix Sierra como “extorsionador”

José Luis Reverón Acosta, durante su declaración / NORCHi
José Luis Reverón Acosta, durante su declaración / NORCHi

El cerco sobre la supuesta trama de extorsión urbanística en Arona se cerró hoy un poco más, en la undécima fecha del juicio del caso Arona 1, sobre el exconcejal de Urbanismo (1999-2003), Félix Sierra Melo.

José Luis Reverón Acosta, un excompañero de trabajo de Félix Sierra, que posteriormente fue expulsado de CajaCanarias por hacer transferencias sin permiso de los clientes, fue más allá de las acusaciones que ya pesan sobre el exedil, al afirmar que “cobró una comisión de 5.000 pesetas por cada metro por la venta de una parcela de 12.000 metros cuadrados de un primo suyo, Benito Sierra, a Sacyr Vallehermoso.
Ese terreno, según José Luis Reverón Acosta, en la montaña de Guaza de Los Cristianos, era rústico hasta que Félix Sierra como concejal de Urbanismo lo recalificó como urbano. La defensa le exigió pruebas al testigo que afirmó que ese era el comentario unánime en las inmobiliarias de Arona.

Félix Sierra, una vez terminada la sesión, desmintió los hechos y comentó que su primo (ya fallecido) vivía en aquella época en Sanlúcar de Barrameda. Benito Sierra se trasladó a Cádiz , tras separarse de su esposa, Carolina Domínguez, donde se construyó un gran cortijo.

La abogada de Sierra y de todo el grupo de gobierno de Arona que se sienta en el banquillo, Olga López, trató de desacreditar al testigo, por su expulsión de CajaCanarias por malversación de fondos, y dejó caer que el testimonio de José Luis Reverón venía dado porque Sierra no le ayudó entonces para que no le expulsaran de la entidad.

La presencia de Reverón Acosta como testigo viene dada por la conversación que mantuvo, cuando ya disponía de una pequeña inmobiliaria, con José Ramón Ansorena Carrera, quien le pidió que averiguara cómo estaba la parcela que quería comprar en Costa del Silencio y las trabas que podía tener.

“Le prometieron que se podía cambiar el uso turístico por residencial y por eso la compró”, dijo José Luis Reverón, que añadió que “cuando le dije a Félix Sierra que le habían pedido 45 millones de pesetas por la licencia, me contestó que eso no era cosa suya, sino de Arsenio Zamora” y comentamos que “este intermediario era seguramente el hombre de paja del secretario municipal”. “Desde ese día ya no tuve más contactos con él”, declaró José Luis Reverón Acosta.

Las frases

Manuel Alexis Hernández Luis: “Un cliente me comentó que le pidieron dinero por la licencia”

Manuel Bernardo Castro: “Yo no dí un millón a Sierra o el PP; yo soy independentista”

José Tavío: “Eliseo de la Rosa me pidió un regalito de medio millón para su mujer”

José Tavío Fumero / NORCHI
José Tavío Fumero / NORCHI
Las perlas de Tavío

Habitual denunciante. El testimonio de José Tavío Fumero estuvo cargada de toda la inquina que tiene a los gobernantes y técnicos del Ayuntamiento, tras sufrir según él persecución por sus denuncias. Su vehemente declaración tuvo que ser cortada en varias ocasiones por la presidenta del Tribunal, Lucía Machado, que ya conocía al testigo tras intervenir en la pieza separada del mismo caso en diciembre.

Diferencias. “Había ciudadanos de primera y de segunda, los grandes empresarios llevaban botellas de champán y jamones de pata negra al Ayuntamiento”.

Lujo. “El aparejador Roberto de Luis iba al Ayuntamiento todas las semanas con coches de alta gama, con Porsche, Mercedes…no pasaba desapercibido”.

Obra Ilegal. José Tavío reconoció que había hecho una obra ilegal en un ático y afirmó que “el alcalde me dijo que no dijera nada y que miraba para otro lado si le votaba en las elecciones”.

Ansorena. “Conocí a Ansorena en San Miguel en 2009 y me preguntó si sabía de alguien al que le habían pedido dinero por licencias y le presenté a Bernardo Castro, a quien le pidieron un millón de pesetas. Me pidió concretara una cita con él en el Bar Fumero y allí le grabamos la conversación en donde reconoce el pago”.