TRIBUNALES

Tinguaro sigue dando guerra

ESCULTURA TINGUARO
La polémica por la escultura se remonta a un acuerdo municipal adoptado en abril de 2006 . / DA

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número cinco de La Orotava ha dado vía libre a la investigación impulsada por la Fiscalía para dirimir quién es el autor de la escultura del Achimencey Tinguaro que se encuentra en la plaza situada frente a la sede principal del Ayuntamiento de La Matanza de Acentejo.

A tal fin, el Ministerio Público ya solicitó el nombramiento de un perito en la materia y reclamó el expediente en cuestión al ayuntamiento matancero, prácticas que permitirán al fiscal decidir si presenta o no acusación, tras detectar indicios de la comisión de un delito contra la propiedad intelectual en la denuncia y documentación aportada por Jaime Alonso, escultor de origen gallego aunque vecino de El Médano (Granadilla de Abona) desde hace 17 años.

El propio Alonso mostró a este periódico su satisfacción por esta investigación abierta por la Fiscalía, y más teniendo en cuenta que el juzgado decretó el archivo de esta causa, decisión anulada tras el recurso presentado por el Ministerio Público con fecha del pasado 5 de noviembre.

Por su parte, un portavoz del ayuntamiento norteño manifestó la total disposición del consistorio a colaborar con la Justicia para esclarecer un caso que consideran una disputa entre dos particulares, en referencia al propio Alonso y al fundidor Miguel Ángel Padilla, a quien hoy se asigna la autoría de la obra.

Origen de la controversia

La disputa por esta estatura de dimensiones colosales (4 metros de altura por 1,40 metros de ancho) arranca en abril de 2006, cuando un acuerdo municipal encarga la obra a Padilla, por acuerdo adoptado en sesión del 31 de marzo de aquel año y que asigna a tal fin un montante de 77.000 euros.

Meses antes, el ayuntamiento matancero había firmado un convenio por 90.000 euros con la entonces entidad financiera CajaCanarias para sufragar el coste de la obra.

El ayuntamiento norteño considera el caso una disputa entre dos particulares

Tal y como desveló por aquel entonces DIARIO DE AVISOS, fue a finales de abril del año pasado cuando el abogado tinerfeño Aurelio de la Vega presentó la denuncia en representación de Alonso, aunque ahora es la letrada María del Carmen Luis quien se encarga del asunto. Dicha denuncia iba acompañada de un certificado del Registro de la Propiedad Intelectual que reconoce a Alonso como el autor de la obra, que él denomina Guanche tocando el bucio con su lanza. También presentó numerosas fotos obtenidas durante el periodo de creación de la escultura en su estudio de El Médano.

La versión que Alonso y Padilla coinciden en que el encargo se produjo y que el primero cobró una cantidad (ni el 10% del presupuesto total) por su trabajo, pero a partir de ahí difieren. Según Alonso, el 90% de la obra es suya, pero Padilla realizó con posterioridad algún cambio que, a su juicio, además lastra la calidad de la escultura, y que se localiza en el cabello de Tinguaro y en su mirada.

Como se explicó en su día, el escultor denuncia igualmente que el fundidor borró su firma de la obra tras su entrega. Por contra, Padilla asegura que se limitó a encargar al escultor un trabajo mecánico por el que recibió una contraprestación económica, y que se trata de una práctica en el sector que lleva a cabo habitualmente con otros artistas, sin que ello suponga derechos de autoría sobre el resultado final. Otra divergencia es que tanto uno como otro se atribuyen el diseño.

Ya el año pasado, tanto Alonso como Padilla y el ayuntamiento se mostraron favorables a que fuera la Justicia quien dirimiera quién es el autor de la representación de Tinguaro, un deseo que tiene visos de que pronto se convertirá en realidad.

Comparativa

Así, el Juzgado ya ordenó el nombramiento del perito judicial requerido desde la Fiscalía, y le ha ordenado que compare la escultura de la plaza con la que figura a nombre de Jaime Alonso en el Ministerio de Cultura “a efectos de determinar si existe plagio o en su caso identidad susceptible de producir confusión en contravención de los derechos de propiedad intelectual del denunciante”.

La escultura, situada en la plaza del pueblo, mide 4 metros de alto y 1,50 de ancho

Igualmente, el tribunal remitió oficio al consistorio matancero para que facilite los siguientes datos: fecha de la instalación de la escultura situada en la plaza del ayuntamiento, autor de la escultura y contrato de la operación y/o justificante de la contraprestación económica que hubiese recibido el autor.

Sea como fuere, recordar que Tinguaro siempre ha sido objeto de polémica, al punto de que ni siquiera su propia existencia es un hecho histórico contrastado. Algunos textos hablan de Tinguaro como hermano del mencey de Taoro, Bencomo, y, faltaría más, como uno de los líderes guanches que derrotaron al conquistador Alonso Fernández de Lugo en la batalla que da nombre al municipio entero.