el charco hondo

Triple

Qué pena. Se ha quedado a medias, no remató. Temió pasarse, y acabó quedándose corto. A veces ocurre. Otra vez será. Quizás en días o semanas lo reconsidere y veamos al curbelismo emergente llegar hasta el final con su proposición de ley, esa con la que el presidente del Cabildo de La Gomera -y diputado- promueve la creación de un fondo de solidaridad interinsular con el que, abracadabra, las islas menores tengan garantizado el 30% de la inversión anual de la Comunidad Autónoma de Canarias. Curbelismo, sí, pero en estado no del todo puro, porque lo suyo habría sido ir más lejos.

Si la idea es que entre el nacionalismo y el socialismo se cuele la tercera vía que el presidente del Cabildo abandera, si va en serio, si realmente quiere jugar fuerte, el curbelismo debe ir más allá y presentar una segunda proposición de ley exigiendo que ese 30% de los recursos autonómicos se transfieran, sin tutela alguna del Gobierno, directamente a los cabildos; y, a correr. Incluso esta fórmula es susceptible de mejorarse. Ya metidos en harina, debe valorarse que también por ley, faltaría más, se establezca -por los siglos de los siglos presupuestarios, amén- que pase lo que pase, surja lo que surja, se necesite lo que se necesite, el presupuesto de la Comunidad sea entregado a los cabildos de la siguiente forma, Gran Canaria (25%), Tenerife (25%), Lanzarote (5%), Fuerteventura (5%), La Palma (5%), El Hierro (5%) y La Gomera (30%) -si a los gomeros se les ocurrió, qué menos-. Habrá quienes digan que para qué hace falta el Gobierno de Canarias si lo reparte todo entre los cabildos. Otros dirán que, siendo fijos los porcentajes, puede darse el caso de que sobre o falte en función de las prioridades. Chorradas. A por uvas. Si sale la proposición de ley de Curbelo se les da a las islas menores el 30% aunque ese ejercicio sus necesidades no pasen del 21% (y algo se les ocurrirá, en lo que gastar el 9% sobrante). Muera la triple prioridad. Viva la triple paridad.