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Acusados de la Camorra construyeron en Tenerife sin pedir créditos a bancos

Dos funcionarios de la Agencia Tributaria han declarado hoy en el juicio a 21 acusados por actividades de la Camorra en España que el clan construyó apartamentos en Tenerife con dinero que recibían de Italia y sin pedir préstamo alguno a entidades financieras.

La Audiencia Nacional ha reanudado hoy el juicio del clan “Nuvoletta“, en el que cada uno de los acusados se enfrenta a una petición de la Fiscalía de diez años de cárcel por asociación ilícita y blanqueo de capitales mediante actividades inmobiliarias y de hostelería en Canarias, donde supuestamente actuaban desde el final de la década de los noventa.

Durante la jornada de hoy han declarado trece testigos y diez peritos, entre ellos dos funcionarios del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria adscritos a la unidad de apoyo a la Fiscalía Anticorrupción.

Estos funcionarios han destacado que una empresa vinculada al clan construyó el complejo de apartamentos turísticos Marina Palace de Adeje (Tenerife) sin pedir préstamo alguno a ninguna entidad financiera.

Han señalado que realizaban pagos en efectivo y que la inversión la llevaron a cabo con dinero recibido desde varios países, fundamentalmente -en un noventa por ciento- desde Italia.

Estos peritos han cuantificado en diez millones de euros el dinero obtenido por los implicados en concepto de ventas de esta promoción y han añadido que detectaron otros ingresos que recibieron del exterior por un total superior a otros cuatro millones.

Las inversiones de los clanes camorristas en las islas Canarias fueron dirigidas, según los investigadores, por el ya fallecido Giuseppe Felaco.

Uno de los participantes en la investigación, llevada conjuntamente por la Guardia Civil y la Policía Nacional, ha declarado hoy que en el registro en el domicilio de Giuseppe Felaco en octubre de 2011 se encontró en una caja fuerte empotrada dentro de un armario una importante cantidad de dinero en metálico, que otro agente cuantificó ayer en 164.000 euros.

Por otra parte tres guardias civiles han testificado que en el registro efectuado ese mismo mes en el domicilio del acusado Vicenzo P. encontraron una carabina y dos pistolas, una de ellas escondida debajo del colchón de la cama de la habitación en la que estaban durmiendo dos niñas, con el cargador y cartuchos dentro de una bolsa.

Este es el único acusado que además de la pena referida de diez años de cárcel se enfrenta a una petición del fiscal de un año y nueve meses más por tenencia ilícita de armas.

Un auditor de cuentas propuesto por una de las defensas ha justificado la “evolución patrimonial” de otro acusado, Salvatore S., por “el esplendor inmobiliario en Canarias” en esos años.

Los dos principales acusados en esta causa comparecen en el juicio por videoconferencia desde Italia.

En concreto desde la cárcel de Sassari, Giuseppe Polverino “O Barone”, considerado uno de los principales capos de la Camorra en España y que tras haber sido arrestado en Jerez de la Frontera (Cádiz) en 2012 fue extraditado a Italia, donde cumple penas que suman sesenta años de prisión por delitos de asociación mafiosa y tráfico de drogas.

Por su parte Raffaele Spasiano sigue la vista desde la sede de un tribunal de Nápoles, donde también cumple condena.