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Comienza el interrogatorio de la Infanta Cristina como acusada en el caso Nóos

La Infanta Cristina ha comenzado a declarar como acusada en el juicio que se celebra por el caso Nóos, en el que está siendo juzgada como cooperadora necesaria de los dos delitos fiscales que habría cometido su marido, Iñaki Urdangarin, a través de Aizoon, la empresa de la que ambos son propietarios.

La acusada se ha sentado frente al tribunal a las 18.15 horas, momento en el que su letrado Pablo Molins ha anunciado que solamente responderá a las preguntas de sus abogados y no a las de las acusaciones, entre ellas el sindicato Manos Limpias, única acusación que dirige acciones penales contra la hermana del Rey Felipe VI. La entidad solicita ocho años de cárcel para la acusada.

La letrada de Manos Limpias, Virginia López Negrete, sostiene que, con su actuación, la Infanta permitió que Aizoon “sirviera de instrumento” para delinquir ante la Agencia Tributaria y que el exduque defraudase hasta un total de 337.138 euros en las cuotas del IRPF de 2007 y 2008.

La empresa del matrimonio está considerada una de las sociedades ‘pantalla’ que integraban el entramado urdido por Urdangarin y su exsocio Diego Torres en torno al Instituto Nóos para poder apoderarse de más de seis millones de euros de las Administraciones con las que contrataban. De hecho, la mercantil llegó a nutrirse de forma presuntamente irregular de más de un millón de euros de la trama.

En lo que a los delitos fiscales se refiere, Manos Limpias postula que el exduque llevó a cabo la defraudación con la “necesaria colaboración” de su mujer, al facturar a través de Aizoon, como si de rendimientos de actividades económicas se tratasen, y no personales, las retribuciones que cobró de numerosas entidades privadas de las que era consejero asesor, y de este modo tributar menos en su declaración de la renta.

En este sentido, el sindicato señala que “existió un acuerdo previo entre los socios -Urdangarin y la Infanta”, en virtud del cual “habrían convenido que el dinero que las rentas del trabajo del señor Urdangarin y percibidas por Aizoon fuera para los socios por mitad, y por eso Aizoon factura y no el señor Urdangarin como persona física”.

“De ahí la razón por la que la Infanta fuera socia al 50 por ciento de Aizoon, cuando dicha sociedad perfectamente podía haber sido constituida de forma unipersonal”, abunda la entidad.