Cuenta atrás para la nueva plaza de la ermita de San Telmo

La ermita de San Telmo ha quedado aislada de su entorno urbano tras el paso del tranvía. / DA
La ermita de San Telmo ha quedado aislada de su entorno urbano tras el paso del tranvía. / DA

Las cosas de palacio van despacio. En la capital hay proyectos que parecen eternizarse y se anuncian, se presentan, se autorizan, licitan y puede que, finalmente, acaben ejecutándose. Esto es lo que parece que está pasando con el proyecto de la plaza que se construirá en los alrededores de la ermita de San Telmo. Ayer, el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) publicaba que la citada urbanización, que hará Endesa a cambio del soterramiento de una estación eléctrica bajo la ermita, estará en exposición pública 20 días. Hace más de seis años, en 2009 concretamente, que se anunciaba esta nueva plaza para Santa Cruz de Tenerife. Entonces el Gobierno de Canarias aprobaba el expediente mediante el que Endesa construiría en los bajos de la ermita un parque de 66 kilovatios y otro de 20 kilovatios con varios transformadores y servicios o equipos auxiliares. El presupuesto de ejecución material era de 4.045.772,42 euros. A cambio de esta autorización, Endesa construiría una superficie de 1.200 metros cuadrados y el presupuesto de la obra ascendería en superficie era 350.000 euros. El mismo proyecto fue presentado de nuevo en 2013, ya con José Manuel Bermúdez como alcalde, que remarcaba el coste cero de una obra que permitiría ganar un nuevo espacio público a la ciudad y que entonces solo estaba pendiente de que Red Eléctrica lo autorizara.

Cuando se presentó esta obra en 2009, Endesa tenía la intención de que, en una segunda fase, este centro se convirtiera en una subestación a la que lleguen dos líneas de alta tensión desde la de Buenos Aires y del Dique del Este cerrando así lo que denominó el “anillo eléctrico” de Santa Cruz.
En octubre de 2013, cuando se repetía la presentación de esta obra, el Ayuntamiento anunciaba que el nuevo espacio público estaría disponible en 2014. Se detalló que la empresa, tras obtener todos los permisos, se comprometía con el Ayuntamiento a ejecutar una plaza alrededor del edificio, con una superficie de casi 2.000 metros cuadrados, pavimento de piedra basáltica, adoquines, tierra y callados y que contará, además, con áreas de descanso para sus usuarios. El alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, durante una visita al lugar recordaba que estas obras tendrán un coste cero para el Consistorio y un plazo de ejecución de 18 meses.

Recuperar el entorno
Según explicó entonces el Consistorio, el citado proyecto se presentó a los vecinos de Cuatro Torres y la idea expresada era la de que la zona, una vez culminada la obra, igual que la de rehabilitación del antiguo del cuartel de San Carlos (que sigue sin terminarse) la ciudad contará con una manzana muy importante desde el punto de vista urbanístico e histórico. El alcalde esperaba que los trabajos se iniciaran cuanto antes pero ha tenido que esperar más de dos años desde el segundo anuncio.
Desde el Ayuntamiento se defiende que la creación de este nuevo espacio urbano reforzará el carácter emblemático de este templo, que fue erigido a mediados del siglo XVI, por lo que se trata de uno de los edificios religiosos más antiguos de la capital. La ermita, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de monumento, en 1986, ha quedado desplazada de la notoriedad que debería tener en la trama urbana de Santa Cruz, debido a que quedó aislada por el trazado de la línea del tranvía, por lo que la ejecución de la plaza contribuirá a la recuperación de esta pieza del patrimonio.