sanidad

Investigadores desentrañan vías de potentes anticuerpos que combaten la infección por VIH

Uno de los objetivos más importantes y difíciles de alcanzar de una vacuna eficaz contra el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es estimular anticuerpos que pueden atacar el virus incluso sin descanso a medida que muta.

Un equipo de investigación, dirigido por investigadores del Instituto de Vacunas Humanas de la Universidad de Duke y el Centro de Investigación de Vacunas del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, ha rastreado potentes anticuerpos raros en un individuo infectado por el VIH y determinado las estructuras secuenciales que apuntan a la forma en que se desarrollaron.

Los detalles, que se revelan en un artículo publicado este jueves en la revista ‘Cell’, forman un modelo que ayudará a los investigadores en su intento de construir una vacuna experimental que recree la vía que da lugar a importantes anticuerpos ampliamente neutralizantes.

“Hemos seguido un linaje de neutralización menos potente en este individuo en particular antes, pero ahora hemos encontrado un anticuerpo mucho más potente y hemos sido capaces de estudiar su desarrollo durante seis años”, relata el primer autor, Mattia Bonsignori, del Instituto de Vacunas de Duke.

“Con las estructuras secuenciales, podemos ver los cambios que se produjeron en anticuerpos y virus”, agrega este investigador, cuyo trabajo se vio favorecido por la identificación hace seis años de una persona en África cuyo VIH fue diagnosticado a las pocas semanas de la infección y que proporcionó muestras de sangre a los investigadores periódicamente desde el momento del diagnóstico, permitiendo examinar en tiempo real la evolución conjunta del virus y la respuesta inmune del cuerpo.

Mediante el uso de microscopios electrónicos de alta resolución y la construcción de modelos estructurales, los científicos pudieron ver los anticuerpos que se unen a la envoltura del VIH y los complicados cambios estructurales que se produjeron en el anticuerpo y el virus.

“Pudimos visualizar esta compleja danza entre el virus y el anticuerpo y entender exactamente cómo el virus estaba enseñando al anticuerpo a ser un anticuerpo ampliamente neutralizante”, destaca Peter D. Kwong, jefe de la Sección de Biología Estructural del Centro de Investigación de Vacunas de NIAID.

Kwong señala que entender la interacción ha sido una pieza importante del rompecabezas para el desarrollo de vacunas porque el VIH muta muy rápidamente. Anticuerpos contra el VIH ampliamente neutralizantes se han aislado de personas infectadas crónicamente, dando a los desarrolladores de vacunas contra el VIH la esperanza de que podrían estimular la producción de dichos anticuerpos en personas sanas para protegerlas contra el virus.

“Ahora hemos sido capaces de volver atrás y ver lo que pasó –resalta el autor principal, Barton F. Haynes, director del Instituto de Vacunas Humanas de Duke–. Esperamos poder recrear esta vía pero porque es tan tortuoso, será difícil”. Haynes adelanta que se probarán los conocimientos del equipo en modelos animales y que una segunda clave para la creación de una vacuna eficaz es entender cómo el sistema inmune del cuerpo a menudo frustra el desarrollo de anticuerpos ampliamente neutralizantes, en cuya resolución se está trabajando.