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Pasión colateral

Prisas por salir del edificio. Lleva tantas horas conteniendo el deseo que no ve el momento de escapar de allí. La sesión ha sido titánica y con final anunciado, con lo que las ganas de huir y estar junto al amado son mayores si cabe, además, las miradas cruzadas que intercambiaron durante el receso no han sido suficientes para acallar esa sed del otro. A él también le pasa lo mismo y se lanza desesperado por el pasillo que conduce a la salida, tratando de sortear la masa de impacientes que esperan el final de la contienda, ávidos de información fresca, carroñeros del detalle más morboso. Se siente al límite. Cada día se ahoga más con esta situación, prisionero de su condición pública, antes esto no era así. Pero el consuelo tiene forma de amor furtivo y ya ha logrado llegar a la boca del metro por la que huir hasta a ese discreto hotel que conocen.

Ella ha sido más avispada, las ventajas de ir en taxi han hecho que llegue antes, y ya aguarda impaciente en la habitación. Mientras espera logra descalzarse, gozando así de la satisfacción que produce quitarse los tacones y sentir la dilatación de los constreñidos pies. Suspira mientras piensa en la necesidad de guardar las formas cuando él va como le da la gana, claro que en su grupo se lo permiten, en el suyo la pondrían de vuelta y media por no guardar la compostura. Toca aguantarse, piensa mientras oye el traqueteo de la puerta. Él no aguanta un segundo y conforme entra se abalanza sobre ella. La besa apasionadamente, como si fuera la última vez. Ella le corresponde mientras le desabrocha la camisa a tirones. Luego pasión, locura. Nunca se sintieron igual. Piel con piel son solo dos seres humanos. En la calle quedó el encorsetamiento, los colores, las siglas, las ideologías transfiguradas.

Jamás una negociación frustrada llegó a tanto. Mientras bajan las revoluciones con sus cuerpos tendidos, recuerdan con cierta socarronería ese largo día de tensiones, de líneas rojas insalvables. Ella se fue con el sí para otro, él con un no rotundo. Ambos se llevaron un número de teléfono y una relación imposible.

@cesarmg8