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Reunión para salvar la lucha de base de Puerto de la Cruz

Escuela Lucha Canaria Punta Brava
Los niños de la Escuela de Lucha Canaria de Punta Brava. |DA

En la noche de ayer se reunieron los padres y monitores de la base del Punta Brava para formar un nuevo club deportivo para que no queden abandonados.

La intención de todas las partes es seguir adelante con la Escuela que tiene a más de una veintena de niños de las categorías benjamín, alevín e infantil, y participa en los Juegos de Tenerife, así como que el equipo cadete, también expulsado de la Liga de Tenerife de su categoría, pueda volver a competir en la Copa de Tenerife.

Además, solicitarán al Ayuntamiento de Puerto de la Cruz el uso del terrero Santiago Yanes, conocedores que desde la corporación no hay destinada ninguna subvención a los clubes deportivos del municipio.

Tras comunicar la directiva del conjunto del Punta Brava encabezada por Juan José Yanes a sus luchadores seniors y a la Federación de Tenerife que no continuarían en la competición, los padres y monitores han dado un paso al frente para continuar con la lucha canaria en Puerto de la Cruz.

Varias fuentes cercanas a los nuevos gestores también lamentan la poca colaboración que están recibiendo de la directiva saliente y en especial su presidente que ha desaparecido sin dar explicaciones tanto a los luchadores -que además de deberles varias mensualidades no tienen la carta de libertad para poder fichar por otros equipos- como a los aficionados que pagaron su abono al principio de temporada por su negligente gestión.

La Federación tinerfeña ha enviado varios correos a la directica -al presidente y los cinco directivos- en los que comunica las resoluciones de los comités, y en la última instancia le insta a que explique y argumente los motivos por lo que abandona la competición.

Un desatino detrás de otro

El pasado martes 16 de febrero fue la última vez que el presidente del Punta Brava acudió a la Federación de Lucha de Tenerife para mantener una reunión con los rectores insulares. En la misma, Juan Yanes solicitó “un margen de tiempo” para que las gestiones que había realizado en los días anteriores pudieran dar sus frutos. Todavía están esperando.

Lo cierto es que desde la junta directiva se ha realizado una escasa autocrítica de su gestión. No se pueden achacar a fallos de “poca experiencia” al llevar las riendas de un club la redacción de un presupuesto con un capítulo de ingresos “inflado” en las previsiones de taquillas y venta de abonos, así como desconocer que no hay asignada subvención municipal para ningún equipo deportivo para después, presuntamente culpar a la administración de esta situación y de que no se les permita colocar publicidad en el exterior del recinto deportivo. Tampoco se puede dar por sentado supuestos acuerdos de patrocinio de palabra a principio de temporada que finalmente no se llevaron a cabo.

Y con todo esto, sin haber cerrado un alto porcentaje del presupuesto del club, se acude a fichar “inflando los precios” del mercado de luchadores para formar una plantilla competitiva de la que, como finalmente ocurrió, no se pudo hacer frente a las primeras mensualidades pactadas.

Los luchadores cumplieron en el terrero colocando al Punta Brava en los primeros lugares de la clasificación, incluso llegando a liderar la competición en alguna jornada, y no se merecen que el presidente y la directiva del club no hayan sido claros ni hayan dado la cara en las últimas semanas.