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"El Querubín"
 

Diario de Avisos
Santa Cruz

Hace décadas, Santa Cruz tenía un buen repertorio de tascas, de casas de comidas que hacian una cocina muy digna, personal, de acuerdo al origen geográfico o las aficiones culinarias de sus promotores o cocineros. Fue un aspecto que tendió a descender, no sólo en número, sino, peor aún, en calidad gastronómica, pero en los últimos lustros comienzan a aparecer de nuevo -primero lentamente, y luego con más velocidad, hasta tal punto de que ya se hace difícil seguirle el ritmo de aperturas- establecimientos de este tipo, donde muchos esconden aspectos muy interesantes.
Una de estas tascas es "El Querubín", situada en la calle Santa Teresita, inmediatamente debajo del supermercado "San Antonio", que es una 'hijuela' más moderna -aunque lleva sus años- de un popular bar situado a su lado, en la misma esquina, con igual nombre.

"El Querubín" se define como lugar de 'cocina de mercado' y así es. Hay que preguntar lo que hay del día, porque además de la 'carta frecuente' con una variedad de tortillas y revueltos que son una seña de identidad de la casa, aparecen platos excelentes, que varían según cómo haya ido la compra.

Hay cosas como una "carne de cabra", que hacía tiempo que no la comía mejor, o calamares frescos a la andaluza -es decir, fritos sólo con harina y no rebozados, que es 'a la romana'- o un atún o pez espada muy recomendable.

De entrada, quienes acuden allí no suelen fallarles a las empanadillas y a las croquetas, que ese día fueron de pescado y con una notable contundencia de harina que tal vez podría mejorar haciéndolas un poco más "abechamelada", sin que se deshagan en las manos, claro, que es el riesgo del exceso en tales florituras. También el revuelto de aguacate y queso roquefort o la tortilla de bubango, (uno sugiere la novedad de una tortilla de bubango -un poco más hecho- combinado con el aguacate, que probablemente daría un original sabor vegetal, en juego entre los acuoso del 'calabacín' y lo cremoso del aguacate y hasta el cambio de acidez en el sabor del queso). Hay un plato de cuchara -sopa o potaje- del día.

La carta tiene también, por supuesto, distintos platos de pescados -como uno salado encebollado- y carnes, incluyendo un arroz caldoso de conejo.

Los postres son buenos y caseros. Con ambiente informal, el comedor no es muy grande y es atendido directamente por el propietario, Reginaldo de Vera, con un cocinero 'senior, Pepe, con buena mano para la cocina de platos populares.

El aspecto de los vinos es un poco irregular. No hay carta y son 'cantado' de viva voz, lo que es un obstáculo para decidir con respecto al precio, como le ocurre a muchas personas que tienen un nivel de gasto al que se ajustan. Tampoco les beneficia a algunos caldos el permanecer en una estantería, donde la luz -uno de los mayores enemigos del vino- le afecta directamente, por más que el propietario del establecimiento señala que suele hacer una frecuente rotación de esas botellas.

Recomendaciones

- Empanadillas
- Croquetas
- Tortillas variadas
- Atún fresco a la plancha
- Arroz caldoso de conejo
- Estofado de carne de cabra con papas fritas
- Tiramisú
- Crema de limón

Menú sugerido
  Entrantes
Empanadillas
Tortilla de bacalao

Primer plato
Pescado salado encebollado

Segundo plato
Estofado de carne de cabra con papas fritas

Postre
Mousse de limón

Vinos
"Viña Zanata", blanco, DO Ycoden-Daute-Isora
"La Palmera", tinto, DO Tacoronte-Acentejo

"El Querubín"
Santa Teresita, 2.

(Cierra domingos y las noches de lunes, martes y miércoles)

922 27 27 07

 
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