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| El público del Martín Carpena la cogió con Aito García Reneses, entrenador de los visitantes. / EFE-DA |
EFE Málaga
El Unicaja hizo valer el factor cancha y se adjudicó el quinto partido de las semifinales ante el DKV Joventut por 88-75 en un partido en el que la dureza fue la protagonista.
El campeón de la fase regular aplicó una receta de desgaste sobre el rival, al que el cansancio y las faltas le impidieron rendir a su nivel defensivo en la segunda parte. En ese tramo, se decidió todo porque La Penya había aguantado los primeros 20 minutos y amenazaba con hacer historia si remontaba un 2-0.
Brown, decisivo Con la defensa a plena intensidad, de la ofensiva se encargó un gran Marcus Brown (31 puntos), bien ayudado por un secundario de lujo como Berni Rodríguez (19). La falta de fuelle e ideas pasaron entonces factura al conjunto verdinegro tras el descanso, aunque peleó hasta el final para intentar cerrar el camino al equipo malagueño hacia la tercera final liguera de su historia.
En un ambiente crispado, tenso y vociferante, estaba claro que el que supiese controlar mejor sus nervios, tendría mucho ganado. La Penya pareció hacerlo de inicio y logró su primer objetivo, evitar la escapada local como en los dos primeros choques.
Aíto García Reneses exigió concentración y defensa a sus hombres, y esto se cobró las víctimas de Rudy Fernández y Dmitry Flis, ambos con tres faltas, lo mismo que le sucedió a Carlos Cabezas, aunque las 19 faltas en contra pitadas en la primera mitad eran un lastre a los visitantes, más justos de banquillo tras la ausencia de Archibald.
Durante los dos primeros cuartos, el dominio fue para el DKV, que siempre estuvo por delante en el marcador aunque con ventajas cortas, pero en la reanudación, un parcial de 10-0 en los primeros instantes del tercer cuarto, hizo que los malagueños le dieran la vuelta al marcador (53-45).
A partir de ese momento, el Joventut, que llegó al tercer cuarto muy cargado de personales, no pudo con el cuadro de Scariolo, que llegó a ponerse trece puntos por delante cuando se habían disputado tres minutos del último período (74-61).
En los últimos minutos el equipo catalán intentó remontar desde la línea de tres de la mano de Alex Mumbrú (17 puntos), pero el Unicaja, liderado por el estadounidense Marcus Brown (31 puntos) y Berni Rodriguez (19), se llevó el partido con el marcador final de 88-75.
Los malagueños tienen ahora dos días para preparar la final contra el Tau Vitoria, que comenzará el viernes en el Martín Carpena, al tener el factor cancha a favor los andaluces. El domingo se jugará el segundo partido, también en Málaga y después seguirá en Vitoria con otros dos partidos, si fuera necesario jugar un cuarto. El quinto, de nuevo en Málaga.
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Unicaja Málaga: 88 (20+23+20+25): Sánchez (4), Brown (31), Herrmann (-), Garbajosa (13), Santiago (10) -cinco inicial- Rodríguez (19), Risacher (2), Lázaro (-), Nicevic (-), Cabezas (6), Pietrus (3). DKV Joventut: 75 (25+20+13+17): Bennett (10), Fernández (4), Mumbrú (17), Barton (15), Betts (12), Huertas (14), Vázquez (-), Flis (1), Holcomb (-) y Rubio (2).
Árbitros. Martín Bertrán, Pérez Pérez y Murgui. Eliminaron por cinco personales a Bennett (m.35), Flis (m.34) y Rodríguez (m.38) Incidencias. Quinto partido de la semifinal por el título de la ACB en el Palacio de Deportes Martín Carpena ante 10.000 espectadores. |
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Sergio Rodríguez, otra vez a Estados Unidos |
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El base tinerfeño Sergio Rodríguez, del Adecco Estudiantes, está siendo el objeto del deseo de varios clubes de la NBA, al menos eso es lo que se desprende del interés que han mostrado equipos como los Pacers de Indiana y Cavaliers de Cleveland que lo llamaron para que acudiera de nuevo a Estados Unidos para verlo en acción, después de los informes recibidos por los ’entrenamientos privados’ que Sergio realizó hace una semana con los Suns, Grizzlies, Kings, Bulls, Celtics y Lakers, seis franquicias cuando en el plan previsto estaban solo cuatro de ellas. El base tinerfeño, por cansancio, decidió regresar a Madrid, donde el lunes celebró su vigésimo cumpleaños, y cuando se aprestaba a iniciar sus reales vacaciones fue llamado por el agente americano que trabaja con los suyos en España (Arturo Ortega y José Ortiz) que le envió los billetes para que viajara ayer mismo a Estados Unidos. El tinerfeño sólo se entrenará con esos dos equipos y el viernes regresará a España, para decidirse antes del domingo si acepta o no entrar en el draft del 28 de junio en el Madison Square Garden de Nueva York. Sergio ya ha manifestado sus ganas por entrar este mismo año en la NBA, aunque siempre que sea elegido en primera ronda (entre los 29 mejores) y a ser posible entre los quince mejores (los Celtics tienen la séptima elección y buscan un base) para poder afrontar con su primer salario (cerca de un millón de euros) la cláusula de rescisión que debería pagar al Adecco Estudiantes de 500.000 euros. Sergio Rodríguez, de entrar este año en la NBA, se convertiría en el cuarto español en jugar en la mejor liga del mundo, después del fallecido Fernando Martín, Pau Gasol y José Manuel Calderón, y es probable que también entren ahora Navarro y Garbajosa
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