El Gobierno opta por una comunicación verbal para informar del diálogo con ETA
Rajoy apela a la "responsabilidad" ante la banda y pide a Zapatero que abandone su "frivolidad"
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| José Blanco y José Luis Rodríguez Zapatero, antes de la reunión de la ejecutiva federal del PSOE. / EFE-DA |
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Agencias Madrid
El Gobierno ha descartado efectuar una comunicación formal al Congreso en la que pediría la autorización para iniciar el diálogo con ETA, y lo sustituirá por una comunicación verbal que podría producirse en los plenos del Congreso de esta semana o de la próxima en respuesta a alguna pregunta, revelan a Fax Press fuentes socialistas.
José Luis Rodríguez Zapatero trasladará esta decisión a Mariano Rajoy antes de que se produzca.
Tras la serie de reuniones mantenidas por José Luis Rodríguez Zapatero con los líderes de todos los partidos con representación parlamentaria y la celebración del debate sobre el estado de la nación, muchos de estos dirigentes expresaron al jefe del Ejecutivo que no era preciso que se realizara un debate específico en el Congreso sobre la petición de autorización del diálogo con ETA, e incluso el propio Mariano Rajoy se manifestó en esa dirección al constatar que Zapatero contaba con el aval del resto de los grupos parlamentarios, antes de que se produjera la ruptura total del PP con el Ejecutivo sobre el diálogo con la banda terrorista.
Sin embargo, el presidente del PP se opuso ayer a la negociación con ETA y a que en ella se produzca una mediación internacional, además de oponerse a la relegalización de Batasuna.
Fuentes socialistas indicaron que para realizar la comunicación de esta forma no sería necesario que la Junta de Portavoces del Congreso se pronunciara sobre la inclusión de este asunto en el orden del día del pleno, sino que la comunicación podría hacerse durante un debate o, incluso, al responder a una pregunta en la sesión de control al Ejecutivo.
Zapatero intervendrá mañana en el pleno del Congreso para explicar los resultados del reciente Consejo Europeo de Bruselas y posteriormente se someterá a la sesión de control al Ejecutivo.
Tras la reunión de la dirección socialista, José Blanco solicitó al PP su apoyo al Gobierno, porque, "aunque sus dirigentes no tengan futuro, no pueden dificultar el proceso de paz". El secretario de Organización del PSOE insistió en la "voluntad decidida" de afrontar el proceso de paz y que, antes de que finalice junio, el presidente del Gobierno comunicará al Parlamento el inicio del diálogo para acabar con el terrorismo.
"El PP no va a hipotecar el proceso de paz por su falta de liderazgo, de criterio, por su cambio permanente y por anteponer el interés de su partido al interés general de los ciudadanos", remachó Blanco.
Sin novedades pero con renovada contundencia, Mariano Rajoy reiteró su frontal rechazo a la estrategia del Gobierno en relación al diálogo con ETA. El dirigente del PP denunció la "frivolidad" con que, a su juicio, se está manejando Zapatero, al que reclamó que acabe con su "frivolidad". Sin recibir aún la llamada telefónica que supuestamente Zapatero va a cursarle para comunicar el inicio formal de las conversaciones con la banda terrorista, Rajoy reafirmó su negativa radical a tres de las iniciativas que diseñan la hoja de ruta de La Moncloa: la presencia de una mediación internacional, la legalización de Batasuna y la creación de una mesa de partidos. "Hasta ahora se está haciendo lo que quiere ETA", advirtió Rajoy.
Tras el Comité Ejecutivo de l PP, y al margen del referéndum del Estatuto de Cataluña, el líder del PP fijó su posición sobre el inminente dialogo con ETA antes de que Zapatero le telefonee o, incluso, vuelva a invitarle a acudir al palacio de la Moncloa.
"Mientras ETA no anuncie su disolución, el Estado de derecho y la ley no tienen porque moverse", enfatizó. "Todo lo que sea hacer cesiones no sólo es ilegal, sino un enorme error porque ETA irá ganando posiciones poco a poco", razonó Rajoy.
Por eso, ante la "frivolidad insuperable" del jefe del Ejecutivo, Rajoy exigió un "mínimo de responsabilidad" ante indicios como las nuevas cartas de extorsión denunciadas por la patronal navarra o los supuestos movimientos de etarras con cantidades de dinero y seguidos por la policía.
"Hasta ahora se está haciendo lo que quiere ETA", alegó. A su entender, en el día en que la Audiencia Nacional juzgaba a los etarras Txapote y Amaia, Rajoy tachó de "irresponsabilidad" que "se esté hablando de negociar" con la banda armada.
Recurso El Tribunal Supremo ha suspendido la vista de mañana en la que iba a estudiar el recurso de Manos Limpias contra la absolución del ex presidente del Parlamento vasco Juan María Atutxa por no disolver el grupo Sozialista Abertzaleak hasta que se resuelva la recusación de dos magistrados.
Así consta en una providencia de la Sala Segunda dictada después de que Atutxa y los integrantes de la Mesa en la anterior legislatura Gorka Knorr y Kontxi Bilbao recusaran a dos de los cinco magistrados que estudiarán el recurso de Manos Limpias contra la sentencia absolutoria.
El Tribunal Superior apreció "la concurrencia de inviolabilidad parlamentaria" de los tres imputados del delito de "desobediencia".
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