T. Flores
Santa Cruz
El presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, se comprometió ayer de forma "casi personal" a poner todos los medios necesarios para resolver los principales problemas que preocupan a Canarias, sobre todo la inmigración irregular y el exceso de población, y para alcanzar los objetivos que se ha marcado esta comunidad autónoma, como el convertirse en una plataforma logística entre Europa y África. Ese compromiso parte de la convicción de ver el futuro económico de las Islas con "evidente optimismo" y, en consecuencia, de confiar en que ese trabajo tendrá "resultados positivos".
Con este mensaje cargado de buenas intenciones cerró ayer Zapatero su comparecencia, en la que no admitió preguntas de la prensa, junto al presidente del Ejecutivo regional, Adán Martín, tras la reunión que ambos mantuvieron en Santa Cruz. Ese encuentro abrió una jornada centrada en analizar los problemas derivados de la oleada de inmigrantes irregulares que están arribando a las costas canarias y que, por esa razón, incluyó una visita a los centros de retención ubicados en los cuarteles de Las Raíces y Hoya Fría, así como al puerto de Los Cristianos, principal punto de llegada de pateras y cayucos a Tenerife. A ninguno de los dos alojamientos se dejó entrar a la prensa.
Zapatero viajó a Canarias (por la mañana estuvo en Tenerife y por la tarde en Fuerteventura) en respuesta al compromiso que había adquirido con Martín durante la reunión que mantuvieron hace tres semanas en Madrid, solicitada por el presidente del Ejecutivo regional ante la avalancha de sin papeles que desembarcaron en especial el pasado mayo, mes en el que se marcó un récord con 3.500 inmigrantes. En ese contexto y pese a lo esperado de la visita, Rodríguez Zapatero se limitó ayer a enviar un mensaje de tranquilidad y a despejar dudas sobre la implicación de Madrid en la lucha contra el tráfico ilegal de personas que suben a un cayuco en los países costeros de África Occidental. Ese objetivo lo consiguió, pero sólo con buenas palabras, pues no anunció medidas nuevas ni fijó compromisos claros para atajar un problema que tanto preocupa en las Islas.
Es más, rehusó la posibilidad de hablar sobre las condiciones de los menores inmigrantes que llegan sin la compañía de un adulto, a pesar de que Adán Martín le recordó que en Canarias ya hay más de 400 jóvenes subsaharianos alojados en diferentes centros de acogida y albergues. El deseo del Gobierno regional es repartir la responsabilidad de educar a esos menores entre el resto de comunidades autónomas, algo para lo que es fundamental la "solidaridad" interregional, reclamó Martín, quien también pidió la firma de convenios con los países de origen de esos inmigrantes para facilitar su formación. Pues bien, Zapatero no mencionó este asunto ni una vez en su intervención.
Plan de Seguridad
A lo que sí hizo alusión fue al Plan de Seguridad que el Gobierno central está preparando para Canarias, sobre el que no dio detalles pero anunció que será aprobado este mes por el Consejo de Ministros y que su contenido será "debatido" con las autoridades locales. Antes de eso, Martín reconoció que el borrador de ese documento se lo había leído por primera vez el martes por la noche (la víspera de la visita de Zapatero), tiempo insuficiente para analizarlo con profundidad. Aun así, apuntó la necesidad de incluir a la policía local en el dispositivo que se diseñe para mejorar la seguridad integral del Archipiélago. No hay que olvidar que para el Ejecutivo regional esos efectivos deben ser la base sobre la que se cree la policía autonómica, algo sobre lo que Zapatero tampoco quiso hablar.
Éste, en cambio, se centró en destacar la presión que está ejerciendo España para que los países de la Unión Europea (UE) se comprometan a colaborar con la agencia de fronteras (Frontex), que comenzará a operar en las Islas entre el 18 y 19 de julio, y para que aporten más dinero a las políticas de cooperación destinadas a África. En cuanto a la labor interna, aseguró que se ha hecho un gran esfuerzo por mejorar los mecanismos disponibles para vigilar las costas y leyó la lista de los efectivos (Policía y Guardia Civil) y medios de transporte (aviones, barcos y helicópteros) que se han incorporado desde 2004, último año en que gobernó el Partido Popular (PP). En este punto, aprovechó para sentenciar que su Gabinete "no regateará en medios, ni humanos, ni materiales, ni políticos" para combatir la inmigración irregular y para llegar a acuerdos con los países africanos.
Por último, confirmó que este verano pasará de nuevo sus vacaciones en Lanzarote a partir de principios de agosto, periodo que aprovechará para ir a La Palma y Gran Canaria. También guardó un hueco en su discurso para agradecer el "comportamiento ejemplar" que están demostrando en el auxilio de los sin papeles la Cruz Roja, las ONG, la Policía, la Guardia Civil y Salvamento Marítimo.