Un superviviente del campo de exterminio de Mathausen y víctimas o familiares de la Guerra Civil española o de la II Guerra Mundial, entre los que habrá personas de La Gomera, Tenerife, Gran Canaria, La Palma y El Hierro, narrarán sus experiencias e impulsarán desde la Isla Colombina una asociación regional, que devuelva la luz a lo que todavía hoy es un mundo de tinieblas.
Los afectados han vencido ya el miedo y desafían la norma no escrita que durante 40 años de dictadura y 25 años de democracia ha impuesto sus reglas: la ley del silencio y el olvido. No quieren olvidar; quieren encontrar a sus seres queridos, y La Gomera, a través de la Universidad de Verano que acaba de abrir sus puertas, les brindará esta oportunidad.
La propuesta formativa estival, elaborada por un equipo de técnicos con Ignacio Sell al frente, en calidad de director, tiene preparada para el próximo viernes, día 21, una jornada temática, que lleva el sugerente título de "Recuperar la Memoria Histórica de Canarias", y que traerá a la Isla colombina los testimonios de quienes han sufrido la represión más grave de la historia reciente de nuestra Comunidad autónoma.
Esta iniciativa, que enlaza directamente con el pronunciamiento del Congreso de los Diputados, donde se ha designado el presente ejercicio como el año de la recuperación de la memoria histórica de España, conecta también con el carácter abierto, generoso y hospitalario de La Gomera, que desde hace más de cinco siglos ha servido de unión de culturas y ha defendido la paz.
La Gomera, junto con Tenerife, Gran Canaria y La Palma, fue de las islas más castigadas por la represión franquista, pues estos territorios insulares tenían, no por casualidad, un movimiento sindical en fase de crecimiento en los últimos meses anteriores al golpe militar. También en esta ocasión se puso de manifiesto la sociedad avanzada por la que apostaba la Isla Colombina donde, al igual que sucedió en las islas capitalinas, las autoridades militares asestan un golpe de muerte a toda la eclosión social y a la voluntad de cambio protagonizado por obreros y clases medias urbanas.
En Canarias las fuerzas sindicales no habían puesto en cuestión el orden social, pero sí habían dado a los trabajadores un protagonismo que nunca habían tenido en la historia del Archipiélago. Sin embargo, el golpe militar confirmó la hegemonía social y política de los grupos y las clases más conservadoras de la sociedad.
Los expertos aseguran que las Islas se convirtieron en un cementerio donde la euforia de los vencedores silenciaba el pánico de los vencidos en un aquelarre sangriento, que buscaba y acababa con el enemigo real o imaginario. Ni la desaparición de la cultura de los aborígenes canarios a manos de los castellanos se asemeja a lo que hicieron los militares hace no demasiadas décadas.
Con diferencia, el hecho represivo más importante fue la desaparición de personas, y la poca información difundida al respecto constituye sólo la punta del iceberg de un fenómeno muy amplio y profundo. Según los historiadores, nunca en Canarias se había dado nada igual.
Numerosos canarios sufrieron las terribles consecuencias de la Guerra Civil y la II Guerra Mundial, que provocaron encarcelamientos en condiciones infrahumanas e incluso la muerte entre la barbarie de los campos de concentración de la Alemania nazi. Las desapariciones de personas fue la expresión más acabada, más refinada y más cobarde de todo aquello que aconteció en un Archipiélago que entonces nada tuvo de afortunado.
La amplísima represión militar, con decenas de miles de detenidos, alrededor de 2.000 muertos e incontables depurados, multados y humillados, sumió a Canarias en un silencio sepulcral con el que quiere acabar La Gomera.
La Gomera no ha querido dejar pasar la oportunidad marcada a nivel nacional para sacar del olvido lo que aconteció a los numerosos isleños que lucharon por la libertad no sólo en la Isla colombina, sino en el conjunto del Archipiélago. Apostamos por la recuperación de la memoria histórica y, en consecuencia, este verano nuestra Isla se convertirá en un punto de referencia irrenunciable dentro de la actualidad regional y nacional o, lo que es más importante, en un lugar clave para recuperar la memoria histórica de la Isla, las Islas y el conjunto del país.
* Casimiro Curbelo presidente del Cabildo de La Gomera y senador por la Isla. |