TAZACORTE
Los vecinos de Playa Nueva temen el desahucio de Costas en septiembre
Creen que la administración pública les debe ofrecer una alternativa como un ’camping’
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| Los cuatro vecinos se muestran preocupados por su futuro. / DA |
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Diario de Avisos Tazacorte
José Rodríguez y su mujer, María Luisa Varela, no tienen suerte. A sus 41 años, este palmero trabaja en la agricultura desde hace cinco años. Asegura que necesita apoyo institucional ante el inminente desahucio que la Direción General de Costas ejecutará el mes de septiembre contra las casetas construidas en la Playa Nueva, ya que en Puerto Naos le exigen por arrendar un apartamento pequeño 320 euros y ya paga unos 70 de Seguridad Social. Los vecinos que viven todo el año en Playa Nueva, también conocida como playa de Los Guirres o playa del Volcán, temen quedarse sin techo. Es cuestión de dinero y tiempo, pero sobre todo de que -dicen- la administración les ofrezca una alternativa. Les hubiera agradado que se construyera un camping, como en su día el alcalde prometió. Pero de lo dicho, nada han visto y las palas excavadoras amenazan sus casetas de hormigón. Un caso bien diferente es el de la abogada austriaca Caterina Rueprecht. Es su estado de salud la que la ata a la Playa Nueva. Hace 9 años que se asentó en la cala y vive de su paga de jubilación. Alega que precisa vivir cerca del mar para calmar los dolores de cabeza que le producen las secuelas de una operación a consecuencia de una meningitis, de la que ya sanó, pero de cuyas cicatrices como recuerdo, no se ha podido desprender. Esta delicada mujer, también necesita bañarse dos veces al día en el mar para tratar un padecimiento típico de la piel. Ha presentado un recurso ante Costas que no ha sido contestado, por lo que entiende que hasta que se resuelva no pueden derruir su chabola. Clama por una alternativa.
La afable Rueprecht rememora con dolor el momento en que la pala excavadora pretendía demoler su casa en días pasados. No traían una orden judicial, así que tuvieron que desistir, pero conoce la Ley de Costas y admite que ocupan un espacio del dominio público marítimo-terrestre. Ninguno de ellos pretende luchar contra el Ministerio de Medio Ambiente, ni contra el Ayuntamiento de Tazacorte, donde todos afirman estar empadronados. Pero se preguntan en voz alta por qué el alcalde no ha previsto en el Plan General de Ordenación la creación de un camping, por un inversor privado. Por qué la administración no ha construido viviendas sociales, con un alquiler asequible para sus menguadas economías.
Alberto Assonfack, un hombre de unos 50 años que nació en Loum, Camerún, tampoco tiene temor a hablar. Cuando contaba con 10 años, un inglés que comerciaba con bananas en Fyffes, le adoptó. Se asentó hace 15 años en esta playa. Trabajaba de jardinero y cuidaba caballos, pero ahora está enfermo. Cojea al andar por dolencias en una cadera. Sólo trabaja 8 horas a la semana y no tiene ahorros. Además de un "sin papeles" será un "sin techo" pronto.
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