El pasado viernes, Coalición Canaria (CC) y el Partido Nacionalista Canario (PNC) suscribieron sendos acuerdos, programático y electoral, con los que sellaron una alianza que llevará a ambos partidos a presentarse conjuntamente en los comicios locales, insulares y autonómicos de 2007 y en las elecciones generales de 2008.
Pero no se trata de un simple acuerdo entre partidos nacionalistas, sino de un hito histórico que ojalá allane el camino hacia la consecución de la anhelada confluencia de todas las formaciones radicadas en el Archipiélago que reivindican Canarias por encima de las servidumbres e hipotecas propias de quien tiene que rendir cuentas a Génova o Ferraz.
Como reza el acuerdo firmado, el Partido Nacionalista Canario y Coalición Canaria constatan la identidad de su proyecto político que se fundamenta en asumir un ideario nacionalista democrático y universalista; tolerante e integrador; archipielágico y atlantista; progresista y conservacionista medioambientalmente; constitucional pero reivindicativo.
Lo acontecido el día 28 de julio no es el colofón del curso político antes de las vacaciones estivales; representa no sólo un paso importantísimo, soñado por personas a las que el nacionalismo canario debe tanto como Victoriano Ríos o el tristemente desaparecido Juan Pedro Dávila, sino la necesidad de aglutinar a todas aquellas formaciones nacionalistas para potenciar y revitalizar un proyecto político ambicioso que, sin perder de vista el pasado de nuestra nación, sea capaz de articular definitivamente una sociedad democráticamente avanzada, una unidad de convivencia, con reflejos e instrumentos políticos, económicos, sociales, culturales e institucionales propios y no emanados de influencias o de mimetismos externos.
Coalición Canaria y el Partido Nacionalista Canario proclamamos la necesidad de consolidar un nacionalismo que sirva para lograr una Canarias fuerte y unida dentro del Estado español y la Unión Europea, contribuyendo a su gobernabilidad y estabilidad, apostando por la construcción nacional canaria para hacer efectivos los derechos del pueblo canario y la defensa de sus legítimos intereses, a través de la consecución de mayores espacios de decisión propia en los que ejercer nuestro autogobierno.
No hablamos de aritmética electoral ni de intentar corregir episodios no deseados y tristemente acontecidos en los últimos años. La política produce desencuentros, pero también es punto de unión. La Historia de Canarias nos demuestra que cuantos más nos embarquemos en el proyecto común de hacer país, mejores resultados cosecharemos, huyendo de personalismos y de concepciones trasnochadas.
Queremos apuntalar lo que con toda certeza ha de ser un paso decisivo en la construcción de un futuro ilusionante para los canarios a través de un moderno nacionalismo, fuerte y cohesionado. Quienes piensan que los nacionalistas canarios, más allá de proyectos concretos, son necesarios para que Canarias progrese como lo ha hecho en los últimos años tienen un motivo más para seguir apostando por la ’canariedad’: CC y PNC caminan juntos.
* Paulino Rivero Baute es presidente de Coalición Canaria. |