El centro de control donde se coordinarán los diferentes efectivos estará ubicado en Tenerife
Agencias
Madrid
La operación europea de control de la inmigración ilegal en el Atlántico se puso en marcha ayer, una vez que la Agencia Europea de Fronteras (Frontex) ha concluido todos los trámites administrativos imprescindibles para el desarrollo del operativo.
La operación contará con la presencia de una embarcación aportada por Portugal que zarpará hacia la zona donde se realizarán las patrullas conjuntas.
A ella se unirán los medios cedidos por Italia: una embarcación de vigilancia costera de 54 metros de eslora de la Guardia Costera, que partirá de inmediato hacia la zona, y un avión de la Guarda de Finanzas, que se sumará en los próximos días al dispositivo. Además, Finlandia aportará un avión de su Guardia Costera.
Medios españoles
Los medios desplegados se completan con los dos barcos españoles que ya trabajan en la zona -la patrullera de la Guardia Civil Río Duero y el buque Petrel, de Vigilancia Aduanera-, y dos helicópteros -uno de la Guardia Civil, que ya trabaja en Mauritania, y otro del Cuerpo Nacional de Policía, que se enviará a la zona próximamente-.
Ambos realizarán trabajos de vigilancia aérea y apoyo al despliegue marítimo en Mauritania, Senegal y Cabo Verde. Desde el pasado mes de junio, ya se ha interceptado a casi un millar de inmigrantes irregulares, tanto en el territorio como en aguas de Mauritania.
Además, España ha cedido cuatro patrulleras a las fuerzas de seguridad mauritanas para mejorar la vigilancia de sus costas que ya están plenamente operativas y que refuerzan las patrullas conjuntas que desde hace meses se realizan en las costas de Mauritania.
Coordinación en Tenerife
Para coordinar el operativo sobre el terreno, ya se ha establecido en Tenerife un Centro de Coordinación en el que trabajan representantes de las fuerzas de seguridad de Italia y Portugal, además de varios miembros de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía, junto a un enlace de Frontex.
El Centro de Coordinación es el encargado de diseñar los detalles del despliegue del dispositivo y recibirá toda la información procedente de los medios operativos.
Este operativo, denominado Hera II y que ha sido impulsado y liderado por el Gobierno español, es el primero de estas características que se pone en marcha en la Unión Europea con la coordinación de Frontex y tendrá una financiación de casi 4 millones de euros.
Posteriormente se analizarán sus resultados y se valorará su eficacia.
El objetivo del despliegue es reforzar la vigilancia de las costas desde las que parten las embarcaciones que transportan inmigrantes ilegales desde África hasta las Islas Canarias para evitar su salida y, en caso de que salgan, interceptar las embarcaciones en sus aguas territoriales y devolver a los inmigrantes a las autoridades de Mauritania, Senegal y Cabo Verde.
La operación desplegada cuenta además con la presencia en Canarias, desde mediados de julio, de 10 expertos internacionales (2 expertos de Italia y 2 de Francia en Tenerife; uno de Alemania y otro de Portugal en Gran Canaria; y 2 expertos portugueses y un alemán en Fuerteventura; además de un experto de Frontex).
Todos ellos trabajan, junto a los agentes del Cuerpo Nacional de Policía, en la identificación de los inmigrantes que llegan a Canarias.
Más y mejor información
Para mejorar la eficacia del despliegue, la Unión Europea ha reforzado el intercambio de información procedente de los países africanos a través de las Redes Regionales de Oficiales de Enlace de Inmigración en África Occidental. Para ello, se ha creado en Las Palmas de Gran Canaria un Punto Regional de Coordinación ubicado en las dependencias de la Jefatura Superior de Policía de Canarias y las redes francesa y española de Oficiales de enlace en África ya han comenzado a actuar plenamente coordinadas.
Además, las informaciones de los enlaces en África y los trabajos de investigación que aporten en la lucha contra la inmigración se van a aportar inmediatamente a Europol, Frontex y la Comisión Europea para mejorar la eficacia y se incorporarán a las redes Guinea-Bissau y Cabo Verde, dos países con una importante incidencia en la inmigración que transita hacia la Unión Europa.
El comandante del servicio de Costas y Fronteras de la Guardia Civil Eduardo Lobo, coordinador español del proyecto, explicó que la operación comenzará en Mauritania y Cabo Verde y confió en que se llegue a un acuerdo con Senegal a lo largo de las siete o nueve semanas que dure el dispositivo.
Mientras, los efectivos italianos que iban a patrullar esas aguas "se quedarán en Canarias", apuntó Lobo, que se incorpora hoy al centro de coordinación instalado en Tenerife.
Según explicó Lobo, el principal objetivo del dispositivo es "el efecto disuasorio, que la gente vea que hay medios europeos vigilando y que no salga".
Si aún así deciden hacerse a la mar, añadió, la misión es detectarlos en aguas del país ribereño africano, "que con el acuerdo previo alcanzado con nosotros tiene el deber y el compromiso" de aceptar el cayuco y a sus ocupantes.
Pasadas las aguas territoriales de esos países africanos, se entra en aguas internacionales que son zona de responsabilidad española, por lo que los cayucos interceptados allí, no aceptados por los países africanos, tendrían que ser trasladados a Canarias.