EFE - DA Santa Cruz
Un barco de bandera y procedencia desconocida era trasladado anoche desde el Sur de Tenerife, concretamente a una milla de Las Galletas, en el término municipal de San Miguel de Abona, hasta el puerto de Santa Cruz, después de que a media tarde fuese interceptado por la Patrullera de la Guardia Civil Río Gallo a cuatro millas de este enclave costero, tras ser avistado por un buque de la Armada española. La mayoría de los inmigrantes que ocupaban el barco, 198, fueron trasladados a la capital tinerfeña a bordo del barco, que remolcaron durante esta noche una patrullera de la Guardia Civil y Salvamento Martímo. El resto, 18, fue desembarcado en Los Cristianos, debido a que su estado de salud es peor.
Si bien en un principio se pensó en evitar que el barco atracase en puertos canarios como presenta ciertos riesgos para la navegación se ha decidido trasladarlo al puerto de la capital tinerfeña, al que llegará pasadas las 08.00, hora local.
Durante la tarde de ayer los miembros de la patrullera Río Gallo de la Guardia Civil inspeccionaron el barco, que estaba atracado a unas cuatro millas de la zona de Las Galletas.
La noticia saltó justo durante la rueda de prensa conjunta ofrecida por el ministro español de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, y el presidente canario, Adán Martín. Consultados por los medios de comunicación, ambos sólo se atrevían a decir un tímido "algo hay, pero no lo tenemos confirmado".
Esta declaración se producía pasadas las 19.00 horas, momento en el que ya estaban desplazadas en Las Galletas varias unidades de la Guardia Civil que mantenían retenido el barco. Los únicos datos que han trascendido es que la embarcación tiene unos 30 metros de eslora. La posibilidad o no de seguir navegando es la clave para decidir si la totalidad del pasaje tiene que ser desembarcado y aceptado por Canarias -con el mismo tratamiento que un inmigrante irregular llegado en cayuco- o si se ordena que el barco abandone aguas canarias y prosiga su viaje.
Tragedia humanitaria
Pasadas las 20.30 horas, este periódico se ponía en contacto por primera vez con José Segura. La dificultad de la situación y, sobre todo, lo delicado de la decisión a tomar, le hacían declinar realizar declaraciones en ese momento. Segura sólo confirmaba que había que esperar para tomar una determinación, aunque no dudó en calificar lo ocurrido como "tragedia humanitaria".
Posteriormente, e inspeccionada la embarcación por miembros de la Guardia Civil, se encontraron una veintena de personas que estaban en las bodegas y cuyo estado sanitario recomendaba su traslado a un centro hospitalario. Era Salvamento Marítimo la encargada de llevar a estos asiáticos hasta el muelle.
Sobre el origen de esta expedición hay dudas, ya que ciertas informaciones apuntan a que son de nacionalidad paquistaní. En ese sentido, la única confirmación, según fuentes de la Subdelegación del Gobierno en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, es que son asiáticos de piel oscura.
Casualmente, ayer eran detenidos por los servicios de Seguridad de Senegal un grupo de 49 paquistaníes que podrían ser sospechosos de terrorismo o potenciales emigrantes clandestinos, informaron hoy medios locales. Según la prensa, que cita a fuentes policiales, los paquistaníes fueron arrestados este martes en una casa de un barrio popular de la localidad de Thies. |