GOLF RYDER CUP
Europa se coloca con ventaja tras el primer día
Los españoles García y Olazábal, que jugaban juntos por primera vez, vencen en sus partidos
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| Olazábal y García se entendieron ayer a la perfección. / EFE-DA |
EFE Dublín (Irlanda)
Europa se colocó con ventaja (2,5 a 1,5) tras la sesión matinal de la primera jornada de la Copa Ryder de golf, disputada bajo la modalidad de fourball (cuatro bolas en juego, puntúa la mejor).
De los cuatro partidos matinales el equipo estadounidense sólo pudo sumar el triunfo en el primero de ellos, quizá el más relevante, pues enfrentó a Tiger Wods y Jim Furyk con el escocés Colin Montgomerie y el irlandés Padraig Harrington. Pese al traspié inicial, Europa ganó dos partidos y cedió un empate, para dominar momentáneamente el marcador a la espera de los cuatro encuentros de foursomes (golpes alternos) de la sesión vespertina.
Tiger y Furyk, como se preveía una pareja con futuro después de ímprobos esfuerzos por acomodar al número uno del mundo, golpearon los primeros en la Copa Ryder. En el primer envite de ambos en la Ryder derrotaron a dos de los pesos pesados de la formación europea, el escocés Montgomerie, el hombre con mejor récord en Ryder sobre el césped del K Club, y irlandés Harrington.
El punto perdido para Europa, pese a la enorme cantidad de secuencias golfísticas aún por vivir, lleva una carga de profundidad: Tiger por fin comienza ganando en la Ryder y Furyk consigue su primer punto en la modalidad de fourball en las cinco ediciones que ha disputado. Ambos, Tiger y Furyk, dieron el primer punto con enorme carga psicológica para Estados Unidos en el hoyo 18. Furyk, de conocido swing heterodoxo, sostuvo el partido, mientras que Tiger dio sus zarpazos en los momentos precisos aunque lejos de su golf mecánico.
El peso que equilibró la balanza lo pusieron Sergio García, de 26 años, y José María Olazábal, de 40, los dos españoles que por primera vez jugaban juntos una Copa Ryder y que, a tenor de su perfecto acoplamiento y su cómoda y confortable renta final (3 y 2), podrían haber plantado en terreno irlandés la semilla de una futura pareja de leyenda como la que formaron en su día Seve Ballesteros y un joven Olazábal. García estuvo inconmensurable con el putt. El palo que más obstruye su camino hacia la consecución de un Grande le funciona casi a la perfección cuando el castellonense se enfrenta con un partido de Copa Ryder.
Esta cuestión, digna de estudio, resultó vital para que David Toms y el debutante Wetterich siempre fueran por debajo en el tanteador y cedieran en el green del hoyo 16. Significativos y conmovedores fueron el abrazo prolongado y las muestras de afecto que García y Olazábal se regalaron tras consumar su cómodo triunfo. "Hubo hoy [por ayer] un secreto y ese fue Sergio", confesó Olazábal tras su triunfo.
El único empate de la mañana tuvo al debutante sueco Karlsson y al inglés Paul Casey como protagonistas por el bando europeo, y por el norteamericano a Cink y Henry. Los primeros fourball cayeron del lado europeo gracias al trabajo de Clare y Westwood, las dos elecciones particulares del capitán Ian Woosnam y cuyo rendimiento despejan cualquier duda al respecto. Clarke y Westowood acabaron con las ilusiones de Mickelson y DiMarco en el hoyo 18.
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