PORTADA
Tenerife
Metropolitana
Norte
Sur
Islas
La Palma
La Gomera
Política
Economía
Nacional
Internacional
Sociedad
Animales
Mirador
El Avispero
Sucesos
Cultura
Agenda
Deportes
Fútbol
Baloncesto
Polideportivo
Motor
Lucha canaria
OPINIÓN
SERVICIOS
Hemeroteca
Portada en PDF
Televisión
Programación recomendada
Horóscopo
Cartelera
Sorteos
Páginas Amarillas
Páginas Blancas
Callejero
Sudoku
UTILIDADES
El tráfico en Santa Cruz
Farmacias de guardia
Teléfonos de interés
Tráfico aéreo
Tráfico marítimo
Museos
Promociones
ESPECIALES
Informática
Música
Gastronomía
TEIDE RADIO
MÁS Opinión

Más vale que se acostumbren, dicen Ver artículo
Caramés Ver artículo
La rehabilitación del Edificio Iders Ver artículo
Chávez contra México Ver artículo
SIR CÁMARA Ver artículo

LA CONTRAPORTADA
Caramés
JAIME PÉREZ-LLOMBET

Éramos los que más cerca vivíamos, así que cuando volvíamos a casa íbamos despidiendo al resto de la pandilla y siempre acabábamos apoyados en algún escaparate o sentados en cualquier zaguán, imaginándonos qué mundo estaría esperándonos al acabar la adolescencia, garabateando el futuro, contándonos lo que queríamos ser y lo que no, lo que le pedíamos a la vida y lo que no, lo que teníamos en la cabeza y lo que no, lo que soñábamos y lo que no. La edad nos tenía atrapados en conversaciones desordenadas, de ida y vuelta, siempre pensando a lápiz, escribiendo y borrando lo escrito, sin metodología, a ciegas, diciéndonos y desdiciéndonos cuando barruntábamos qué podríamos llegar a ser profesionalmente. Cuando se está en el instituto es bastante fácil conjugar en futuro. En lo profesional todo está por estrenar, luego, todo por ganar, luego, todo por saber.

Es cierto que, a veces, las zancadillas de la vida no esperan a que sus víctimas maduren. Es verdad que, a veces, al destino se le disparan los jugos gástricos. Cuando eso pasa la vida no se lo piensa dos veces. Espera a la salida de clase y allí mismo, delante de todos, le destroza la adolescencia y lo que venía después al pibe que pasaba por allí. Afortunadamente, ese no fue nuestro caso. Nos había tocado una realidad lo suficientemente cómoda como para poder soñar sin cicatrices, sin límites, sin hipotecas, sin cortarnos un pelo. Un día cualquiera, algo así como un millón de conversaciones después de la primera, me dijo que quería ser bailarín, que lo suyo era la danza, que cuando cerraba los ojos sólo veía escenarios, y bailar, bailar, bailar. Me sorprendió que no me lo hubiera contado antes. Me sentí estafado. Yo le había diseccionado al periodista que pretendía ser y él, jodido tramposo, nunca me había presentado al bailarín. Hice de abogado del diablo. Le advertí de que la danza exigía una educación muy temprana, y, en esa idea, que hay disciplinas para las que llegar a los diecisiete era llegar tarde. Me respondió con tanta seguridad que pasé del diablo. Él lo tenía claro. Sabía qué hacer y cómo hacerlo. Se tiró años preparándose. Acabé perdiéndole la pista, hasta que un día me contaron que estaba viajando por todo el mundo. Distintas compañías. Diferentes funciones. Esta noche Jesús Caramés –Jésus- actúa en el Guimerá. Me encantará escuchar como le aplauden.

BUSCADOR
Google
DEPORTES
Deportes
 
OPINIÓN
 
TELEVISIÓN

Cine El evangelio de las maravillas (La nueva Jerusalén) **

Recomendamos Buenas noches y...

  Sociedad de Promoción Exterior de Tenerife
ESPECIALES    
Gastronomía Música Informática
Suplemento semanal de gastronomía. Todas las noticias y las novedades editoriales, cursos y certámenes relacionados con la cocina. Suplemento semanal de música. Todas las noticias y las novedades discográficas y de conciertos en el mundo de la música. Suplemento semanal de informática. Noticas sobre equipos y aplicaciones, con especial detenimiento en las relacionadas con internet.
  Volver Arriba artopinion.jsp | Imprimir Artículo | Fotonoticia
© 2005 Canavisa diariodeavisos.com Aviso legal | Sugerencias