Álvaro Díaz
Santa Cruz
Con la segunda generación del TT, Audi no sólo conserva sino que perfecciona el código genético que, desde el punto de vista estilístico, llevó a su antecesor a ser objeto de deseo.
Y es que el diseño del nuevo TT Coupé es un símbolo inequívoco de la majestuosidad, estabilidad y fuerza de este deportivo. Así, el equipo de diseño de Audi ha perfeccionado con delicadeza los grupos ópticos del modelo anterior, basándose en una combinación de círculos y cúpulas. En comparación con su predecesor, el nuevo TT Coupé crece 137 mm de largo, con lo que se sitúa en 4.178 mm de largo y 78 mm de ancho.
Las formas arqueadas cóncavas y convexas de sus superficies le otorgan el carácter de una escultura atlética que parece ansiosa por desplazarse hacia delante.
El frontal ha ganado en expresión y determinación. Su elemento más característico es la parrilla del radiador de una sola pieza. Con este modelo, Audi concluye la sustitución de la parrilla partida que comenzó con el A8 W12 en 2004. Las grandes entradas de aire es indicio del potencial de los motores; los faros inclinados y de corte preciso acentúan su imagen.
Spoiler trasero
Cuando el nuevo TT Coupé está parado, su spoiler trasero, de accionamiento eléctrico, es sólo un discreto borde. A una velocidad de 120 km/h emerge automáticamente, aumentando así el empuje descendente en el eje trasero. Por debajo de los 80 km/h, el spoiler vuelve a sumergirse en la carrocería. También la estructura de los bajos del coche reduce el empuje ascendente.
La carrocería está fabricada en aluminio y acero según el método de construcción Space Frame ASF, desarrollado por Audi y por primera vez se han empleado distintos materiales en un mismo coche. Así, un 69% de la carrocería consta de aluminio; los componentes de acero que suponen el 31% restante están estratégicamente distribuidos para repartir a la par las cargas de los ejes.
Diseño interior
Una arqueada línea une el revestimiento interior de las puertas con el tablero de instrumentos. En el puesto de conducción vemos los difusores de aire centrales. En el cuadro de instrumentos encontramos dos grandes esferas para la velocidad y las revoluciones. Como elemento nuevo, destaca un gran indicador digital de la velocidad en la pantalla del sistema de información al conductor. El nuevo volante deportivo de serie se adapta perfectamente a la forma de la mano como sucede en el RS 4 y en el prototipo deportivo Le Mans quattro. Los asientos deportivos tiene una sujeción lateral excelente.