Los expertos avalan la legitimidad de la oferta económica de la promotora en el libre mercado
Eugenia Paiz
Breña alta
El malestar y la incertidumbre es creciente entre un numeroso grupo de vecinos de Breña Alta que critica el bajo precio (4,20 euros por metro cuadrado), al que la empresa La Pavona S. A. está adquiriendo el 1.000.000 de metros cuadrados en el que proyecta construir el futuro campo de golf de esa localidad.
Aún cuando fuentes de toda solvencia de la citada entidad constructora, cuyo mayor accionista es el propietario de Puerto Calero, empresa vinculada al sector turístico en Lanzarote, aseguran que no están teniendo ningún tipo de problema en el proceso de compra, y sólo tres o cuatro propietarios se niegan a vender, son unas 50 las parcelas pendientes de adquirir aún, terrenos que según recoge el Plan General de Urbanización de ese municipio aún en vigor, se enmarcan en lo que técnicamente se da en llamar "sistema general de equipamiento localizado" y que tiene la consideración de suelo rústico.
Si la compra de los terrenos se ejecutase aplicando la tabla estimativa de precios y valores publicada por el Ayuntamiento de Breña Alta, la cuantía por metro cuadrado de esos terrenos estaría en torno a los 10 euros.
Según varios expertos consultados por este periódico, la explicación de esta notable diferencia de valores hay que buscarla sólo en el libre mercado, que permite a la empresa promotora ofrecer la cantidad económica que considere oportuna y a los potenciales vendedores tomar la decisión de desprenderse o no de sus parcelas, en función de sus intereses. En esa misma línea, hacen un llamamiento a la calma de los vecinos que se sienten afectados y recuerdan que siempre pueden retrasar el hipotético proceso de venta, que en ningún caso es obligatorio.
De cualquier modo, los precios recogidos en la tabla estimativa de los valores del suelo en Breña Alta, "han de considerarse como una estimación global orientativa, ya que los costes definitivos del suelo estarán supeditados a los posibles convenios; avenencias; resoluciones de los jurados de expropiación; y en su caso a las resoluciones judiciales a que hubiese lugar", aclara el documento público.
Desde la empresa se defiende la legitimidad del precio ofertado, en base al cual ya han adquirido el 60% de los terrenos necesarios para ejecutar el ambicioso proyecto turístico. Como argumento citan que la cantidad ha sido fijada por un perito de la Oficina Tributaria, que establece las tasaciones en este tipo de operaciones a través de lo que se conoce como Servicio de Valoración. Asimismo, subrayan que con anterioridad a esta operación de compra, los precios que se pagaban en la zona eran inferiores a los 4 euros por metro cuadrado.
Los afectados se niegan taxativamente a la venta de sus terrenos, donde existen varias explotaciones ganaderas y agrícolas y se quejan de que para la empresa promotora no suponga un cambio al alza de los precios de compra el hecho de que determinadas parcelas supongan el medio de vida y supervivencia de varias familias. Del mismo modo, aseguran sentirse impotentes ante los rumores que apuntan a la inevitable pérdida de sus propiedades al precio ofertado por la empresa promotora o a otro más bajo que pudiera determinar un futuro jurado de expropiación.
Mientras, fuentes autorizadas del Ayuntamiento de Breña Alta, aclaraban ayer que la compra de los terrenos por parte de esta entidad promotora, propietaria de importantes proyectos turísticos en Lanzarote, no es vinculante para que se convierta en la titular del futuro campo de golf. Tanto es así, que a medio plazo el consistorio deberá convocar un concurso público al que podrán concurrir otras entidades interesadas en el proyecto para la posterior concesión administrativa de los terrenos por un plazo que oscilaría entre 50 y 70 años.
Esa concesión, siempre según fuentes oficiales, obligaría a la empresa adjudicataria del proyecto a cumplir los requisitos exigidos por el Ayuntamiento de Breña Alta, entre los que figuraría que las instalaciones turísticas no tengan una categoría inferior a las cinco estrellas.
Modelo en cuestión
Los ecologistas emitían ayer un comunicado criticando la ejecución del citado campo de golf, del que dicen "impondrá al municipio y a la Isla un modelo innecesario e insostenible". Como principal argumento esgrimen el alto valor paisajístico y natural de la zona donde se proyecta su construcción, un lugar donde aseguran "cohabitan especies protegidas de flora y fauna con varias explotaciones ganaderas agrícolas".
En la batería de objeciones al proyecto, ocupa un capítulo especial el consumo de agua requerida para el mantenimiento del proyecto, con la incipiente aparición de tensiones en el mercado del líquido elemento porque, según los ecologistas, "los promotores quieren hacerse con buena parte de las acciones de las mismas galerías que suministran el agua de alta calidad utilizada para el consumo humano en la comarca de las Breñas y Mazo".
En la misma línea, citan el consumo importante de recursos del territorio y de otros bienes naturales, que afectan seriamente al paisaje y suponen grandes inversores en infraestructuras. Los ecologistas vuelven a apostar por actividades turísticas vinculadas al senderismo, la equitación y el cicloturismo, entre otras, prácticas interesantes para el turista que visita la Isla y que benefician a los pequeños negocios de la zona al dispersar a los usuarios y sus gastos, señalan.