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Acuarela rescata “Man in black”, la autobiografía de Johnny Cash |
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Enrique Morente. Veranos de la Villa. Cuartel del Conde Duque (Madrid), 20 de julio. |
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C. F. No hay nada como el cine para rescatar historias antiguas y, milagros del negocio, convertirlas en nuevos éxitos de venta. El penúltimo de estos casos es el del cantante y compositor de música country Johnny Cash, cuya agitada vida fue llevada a la pantalla grande en la película Walking the line, con el actor Joaquin Phoenix en el papel del músico estadounidense. Ahora, con bastantes menos pretensiones comerciales, la editorial independiente Acuarela Libros ha rescatado la autobiografía de Johnny Cash, Man in black. Publicada originalmente en 1975, Man in black sirve de repaso a la trayectoria del que es, junto a Elvis Presley y Frank Sinatra, el mejor intérprete de canción norteamericana. Johnny Cash (Arkansas, 1932) trabajó en los campos de algodón antes de encontrar su primera oportunidad en los míticos estudios de Sun Records, en Memphis. En esa época inició su relación con cantantes que, con el tiempo, acelerarían la evolución de la canción estadounidense. Elvis fue el más conocido, pero a su lado estaban Carl Perkins, Jerry Lee Lewis o Roy Orbison. En Main black, Cash narra anécdotas (algunas jugosas como la crónica de la reunión en la que Cash y Elvis conocieron a Perkins y Lewis) y no hace ascos a contar su descenso al infierno, su adicción a las drogas farmacéuticas (anfetaminas) y al alcohol. Pero más allá del recuerdo de la tormenta, que cerró con la aparición de su segunda mujer, la cantante June Carter, el hombre de negro habla de la música, del placer de cantar y pasear temas propios y ajenos. Cash realizó 1.500 grabaciones, logró 48 números uno y ganó once premios Grammy antes de que una película viniera a reivindicar su papel. Él ofreció conciertos en cárceles de Folsom y San Quintín treinta años antes de que su disco póstumo, American recordings, sea ahora el más vendido en EE.UU..
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