MASACRE EN LONDRES - AL QAEDA REAPARECE EN EUROPA
Francia blinda sus fronteras
Los Veinticinco lanzan un mensaje de fortaleza frente al terrorismo, en un Consejo marcado por el ’cierre’ galo
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Agencias Bruselas
El ministro del Interior francés, Nicolas Sarkozy, anunció ayer que Francia ha suspendido temporalmente la libre circulación que prevé el espacio Schengen, una medida que responde de forma directa a los atentados de Londres. París ha decidido restablecer los controles de las fronteras para reforzar la seguridad después de los atentados perpetrados la semana pasada en la capital británica, una decisión que Sarkozy consideró "normal" dadas las circunstancias. El ministro francés explicó que "existe una cláusula en los acuerdos Schengen que prevé que en circunstancias como ésta podemos reforzar nuestros controles. Esto es lo que hemos hecho, no supone ninguna originalidad". "Francamente, si los ministros del Interior no deciden reforzar los controles en el espacio Schengen ahora que ha habido cincuenta muertos en Londres, no sé cuándo se va a hacer", añadió el ministro galo.
Sarkozy explicó que la medida es "una decisión de Francia", aunque antes de adoptarla este país "había informado ya" al resto de socios de ese espacio. El titular de Interior francés señaló que desde los atentados en Londres Francia se ha declarado en situación de "vigilancia constante" y ya ha comenzado a adoptar "medidas sobre el terreno". "No puedo dejar de ver que después de Nueva York fue Madrid, a continuación fue Londres y no sé quién será el siguiente en la lista, pero sé que nuestro deber es prepararnos para no dejar nada al azar. El riesgo cero no existe, pero nuestro deber es llevar a cabo ese trabajo preventivo y estamos decididos a hacerlo", añadió. El acuerdo de Schengen es un espacio de libre circulación para más de 320 millones de personas, el reflejo más claro de la idea con la que nació la UE y el símbolo de una Europa que ofrece libertad pero también seguridad.
Su suspensión es habitual en acontecimientos deportivos como los juegos olímpicos o la celebración de grandes cumbres políticas, como las del G-8. Alemania, Bélgica, Holanda, Francia y Luxemburgo fueron los primeros países en aplicar gradualmente la libre circulación de personas a sus ciudadanos tras la firma del primer acuerdo Schengen. De los antiguos Quince miembros de la UE, sólo el Reino Unido e Irlanda no participan en ese Espacio, pero está previsto que lo hagan en el futuro, aunque de forma limitada al intercambio de información en el marco de la cooperación policial y judicial. Está previsto que se incorporen otros países como Suiza y los diez países del centro y Este de Europa que entraron en la Unión en mayo de 2004.
Mensaje europeo La iniciativa francesa tiene lugar justo en el día en que los veinticinco Estados miembros de la UE lanzaban un mensaje de seguridad a los ciudadanos europeos y de unión y fortaleza ante los terroristas. Esta era la respuesta de la Unión a "los brutales y trágicos incidentes de Londres", unos hechos que demuestran que este problema debe abordarse "de una forma mundial". Este mensaje político es el principal resultado del Consejo extraordinario de ministros de Justicia e Interior de la UE, celebrado en Bruselas, una reunión en la que se reafirmó el compromiso contra el terror pero de la que no salió -ni tampoco se esperaba- ninguna nueva medida. Los ministros repasaron las principales acciones emprendidas en el seno de la UE y señalaron la necesidad de acelerar su desarrollo, pero el único cambio en la declaración final es el relativo a la propuesta de retención de datos de comunicaciones, que piden esté lista en octubre en lugar de diciembre, como se preveía hasta ahora. Esta propuesta es una de las más polémicas en los últimos días y ha estado rodeada de "una cierta confusión", como señaló en rueda de prensa el ministro español del Interior, José Antonio Alonso. La propuesta sobre retención de datos de comunicaciones telefónicas y electrónicas, en discusión desde hace más de un año en el Consejo de ministros, se refiere únicamente a las informaciones relativas al usuario y el receptor, lugar de la conexión o aparato utilizado. En ningún caso contempla el contenido de las llamadas o de los e-mails, recordó Alonso, para lo que en la mayoría de los Estados miembros se necesitaría una orden judicial.
Alonso precisó que el objetivo es "dar una respuesta global al terrorismo" y esa propuesta de decisión permitiría a los policías acceder a ese tipo de datos cuando sea necesario, siempre en el marco de las investigaciones. Esa es la iniciativa que está en discusión y que se espera sea aprobada en octubre, siempre "con el máximo respeto por los derechos y libertades constitucionales que son homogéneos en todos los Estados de la Unión Europea". Mientras, la Comisión prepara otra propuesta paralela que permitiría, si llega a entrar en vigor, la denuncia ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea para los países que no apliquen esa retención de datos, explicaron fuentes comunitarias.
Además de la retención de datos, la declaración final del Consejo recoge la importancia de una estrategia a largo plazo sobre los factores que contribuyen a la radicalización y el reclutamiento terrorista, de luchar contra la financiación del terrorismo y de mejorar el intercambio de información. Dado que éstas y otras medidas contenidas en el texto ya están en desarrollo, el único resultado tangible de la reunión de ayer fueron los dos minutos de silencio que hoy a la una de la tarde se guardarán en los veinticinco estados de la Unión, en señal de duelo por las víctimas de Londres.
Así, frente a la imagen de normalidad buscada por Bruselas, algunos Estados miembros mostraron su temor ante nuevos atentados, como lo demuestra algunas de las medidas adoptadas para reforzar su protección. España ha decretado de manera indefinida el nivel de alerta 3, el máximo posible. Italia ha reforzado los controles "de las zonas fronterizas" con Austria y Eslovenia. Y Francia ha suspendido la libre circulación a través de sus fronteras.
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